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La grada actúa

* 5 dardos para el Granada – Osasuna

* Antes de asistir a la película de Los Cármenes, todos debemos de someternos a un proceso rotundo de concienciación. No es un día para la lírica, pero sí invita a la angustia. Tras un mes en el que se han ido salvando etapas hasta completar un rosario de moral, atraca en la ciudad el último rival directo que resta en el calendario, un equipo análogo con similares virtudes y defectos. Un contrario que cuela poco pero que no encaja mucho, con un gran portero y un delantero centro interesante. Con ‘curritos’ en el resto de líneas que saben respirar bajo la atmósfera bélica y hostil a la que les sometera el público.

* Todos estos antecedentes nos inventan a una proyección farragosa, tosca, de final incierto. Un acto de paciencia del público, de cariño indisimulado hacia los suyos, con la atención puesto en las fases valle que arroje el partido. Si el Granada quiere tener un final de curso depurado, necesita ganar al Osasuna. El empate le deja con el coeficiente a favor ante ellos, al igual que con el Dépor, pero se sometería a unas dos últimas jornadas con el agua al cuello de nuevo, ante adversarios que disputan cosas, como el Valencia y, en principio, el Getafe.

* La buena noticia es que gran parte de la plantilla se encuentra en un estado óptimo en lo anímico, aunque Ighalo y Siqueira anden renqueantes por sus lesiones arrastradas. Alcaraz tiene definido el equipo en 10 puestos, siempre que el brasileño esté disponible. La plaza de compañía de El-Arabi es la que queda abierta. En principio, es para el nigeriano. Como segunda opción, la de Aranda, asistente del empate definitivo en Anoeta. Como recurso, una vez más Buonanotte. Su rol puede convertirse en crucial si, como se intuye, el encuentro entra en un proceso obtuso y requiere de un desatascador.

* Un triunfo no basta para celebrar la permanencia, pero deposita toda la presión sobre el Deportivo el domingo. Una victoria aclarará dudas, solo faltaría un punto para hacer matemático lo que sería virtual. Pero para ello hay que marcar al menos un gol. Y protegerlo como si fuera soluble. La misma actitud del último mes, pero adaptado a unas circunstancias diferentes, en las que probablemente se ceda la iniciativa a los de casa.

* La grada actúa una vez más. No quedarán boletos en las taquillas, pero que todos sepan que esto que se avecina no se divisa cómodo. Habrá que sufrir, gritar y enardecerse, hasta alcanzar lo que dicte el destino. Los prolegómenos de una celebración rotunda o la extensión, otra vez, de la preocupante soga del descenso.

El corte

Los emocionantes finales de Liga suponen que los adeptos a equipos que luchan por la permanencia interioricen un chaqueterismo transitorio, apasionándose por los adversarios de aquellos rivales directos por la permanencia. Así Granada volvió a ser anoche colchonera, disfrutando de un triunfo del Atleti ante el Celta que deja a los vigueses desangrándose con solo tres partidos más de campeonato para ellos. Con el Mallorca apuntillado, parece que el conjunto de Abel Resino reúne muchas papeletas para ser otro candidato al descenso a Segunda. Pero ninguna de estas circunstancias alivia el sufrimiento rojiblanco. Se podrá festejar el fuego amigo de otro pugnando con contrarios, pero el champán debe seguir en la nevera.

Lo único que se está reproduciendo es un corte similar al del año pasado. Tras intentarlo a última hora, Racing y Sporting llegaron sin opciones de seguir en Primera en las últimas jornadas. Sin embargo, una plaza quedó abierta hasta el último minuto del torneo. Por no caer en ella pleitearon Rayo, Zaragoza, Granada y Villarreal, escurriéndose al final el club de mayor presupuesto de los cuatro, el último. Esta temporada se avecina algo similar, con la presencia de nuevo de maños y granadinos, pero empapándose de la batalla el Deportivo y el Osasuna.

Ante este contexto, el Granada tiene una preocupación y un as. La incertidumbre es que es probable que sus cuatro próximos rivales tenga algo en liza. La Real y el Valencia, la Liga de Campeones. El Getafe, la Europa League. El Osasuna, la misma supervivencia, como los de Alcaraz. Pero precisamente aquí está esa carta ganadora. Porque si vence en el compromiso de Los Cármenes a los navarros no solo asestará un golpe maestro a los de Mendilibar, sino que encima mantendrá el coeficiente particular a favor, por lo que la igualada a puntos también sería benigna en caso de empate en la tabla. Circunstancia que ya existe con el Deportivo en ese diferencial.

Solo el equilibrio con el Zaragoza trastocaría el margen, porque los de Jiménez lo tienen a su favor con el Granada. Ante un triple empate, los blanquillos siempre encabezarían, aunque los rojiblancos conservarían un puesto de alivio pese a todo.

Las cuentas no están claras, pero cualquier hipótesis siempre parte de la victoria ante el Osasuna. Después se verá si son necesarios un punto, tres o ninguno para mantener la cabeza en la élite. Ahora que se pronuncia el corte, puede que se limiten las combinaciones, pero el terror todavía resopla a la espalda.

La tecla de Orellana

5 dardos para el CA Osasuna – Granada CF

* Orellana tiene una tecla escondida que si se acciona, se obtiene de él un jugador asombroso. No es fácil encontrarla y a veces él contribuye a mantenerla oculta. Anquela pensaba que mediante el halago público y el cariño en los entrenamientos obtendría la versión que explotaron Bielsa con Chile y Herrera en el Celta. Pero Orellana reacciona solo a los estímulos del juego. Cuando se siente el epicentro, enciende un sistema dinámico, que aglutina el pase filtrado, el regate efectivo y el disparo certero. Pero nada hemos visto de ese Orellana en esta segunda etapa como rojiblanco.

* En Segunda, con Fabri, bajo un modelo conservador, circuló en la irregularidad hasta que el entrenador le colocó en el centro y sus compañeros se desmarcaban con rapidez a su alrededor. Pero en este Granada de Anquela se topó con una planificación con querencia hacia los dos puntas y una vacante en el costado zurdo. Una plaza donde lució en Vigo pero que se le antojaba distinta ahora. Más exigido por la competición y parco de fútbol el centro del campo, Orellana pasó las primeras jornadas corriendo por todos lados, sin dar pases a derechas. Derrochando energía. Llegó Brahimi a gran nivel y sí logró desplazar a uno de los delanteros. Orellana seguía exiliado en la izquierda, sufriendo como el que más un fútbol de escaso dominio. Volvió Benítez y se quedó sin billete.

*Tuvo una reválida en Valladolid. No estaba Brahimi. Lo de los dos puntas ya se había descartado. Era un lugar perfecto para campar como mediapunta. Hizo una primera parte más que decente. Pero un error defensivo al reanudar costó un gol al Granada y Anquela decidió cortar por su lado. Era el único que reclamó el balón, que quiso llevar la iniciativa. Pero el entrenador prefirió conservar la supuesta seguridad de los mediocentros.

*Ahora, tras declarar en privado que se quiere marchar, a directivos y a aficionados, Orellana vuelve a una lista de convocados donde Brahimi se ausenta de nuevo. Una oportunidad de ocupar el enganche otra vez. De desmontar prejuicios en un campo de pirañas. Ojo, lo de Pamplona será tenso en lo ambiental, pero el campo mide como en todos sitios y el césped estará perfecto. Nada impide jugar, salvo la presión intensa que caracteriza al Osasuna. Hace ya un tiempo, cuando estaba en Segunda con el Granada, le tocó actuar en Ponferrada en un campo anegado. Se salió. Parecía no notar los charcos. Se le cruzó el cable al final del partido, increpó al árbitro y le expulsaron. Así es Orellana, capaz de lo mejor y lo peor. Un mago con detractores.

*Circunstancia curiosa en este partido antes de Navidad, el último del año. Si ocho jugadores del bloque del ascenso fueron titulares ante la Real, pudiera ser que fueran nueve al incorporarse Orellana. El parón puede acumular buenas noticias si se gana, aunando la pronta recuperación de Fran Rico y la inminencia de los fichajes. Pero si se pierde el drama puede estar servido. El equipo podría sufrir una mella en la clasificación. Anquela se comerá unas uvas amargas, sobre todo si no encuentra la tecla. La de Orellana. La que transforma al chileno en un repartidor de caramelos.

5 dardos: Sadar, territorio hostil

Los nombres publicitarios en los estadios los descafeínan. El estadio de Osasuna siempre será El Sadar. Campo gélido con ambiente infernal. Allí habrá un misterioso lateral izquierdo rojiblanco

  1. La modernidad casposa y el afán recaudatorio propio del fútbol capitalista han acabado demoliendo símbolos tan característicos como los nombres de los estadios, vendidos al mejor postor para encontrar nuevas fuentes de ingresos. Para la gente de este deporte, el Reyno de Navarra siempre será El Sadar. Un nombre que durante tiempo reportó jerarquía al Osasuna, que dominaba aquel campo gélido de ambiente infernal. El cambio de denominación no ha conseguido desposeer a este estadio de su hostilidad al rival. En el calendario inminente del Granada hay mucho gallo, pero sobre todo a un terreno sumamente minado. Está en Pamplona.
  2. Íñigo López, líder indiscutible, enorme zaguero y goleador intenso enchufado por la estrategia, se baja de la expedición por lesión. Descanso para el guerrero y variantes diversas para la zaga. Abel esconde la carta. Opción teóricamente ofensiva: Dani Benítez, con Mainz como pareja de Borja Gómez. Opción teóricamente defensiva: Borja al lateral, con Diakhaté y Mainz como dúo de centrales. Benítez sí ha jugado en esa ubicación, aunque sea extremo natural. Para Borja puede ser un marrón, pues es más lento y rígido, aunque conoce el oficio de la contención. Lo de Borja obliga a la entrada de dos centrales que vienen de jugar poco. Lo de Benítez alteraría menos el mecano. Una vez dije que el mallorquín tendría incluso opciones de llegar a la Selección si despuntara en esa posición, visto el erial de ese perfil. Me tacharon de loco algunos. Tal vez exageré. Tampoco esperaba su bajo rendimiento. Sigo teniendo fe en sus cualidades y también en su adaptación a ese retraso. Pero depende de él. Su peor enemigo.
  3. Ojo a la advertencia del entrenador. Puede haber algún cambio más. Tal vez se planteé la salida de Abel Gómez, pese a su interesante partido, en busca de un centro del campo más racial. Jara en la derecha, Jara en la izquierda, otra margarita por deshojar. La querencia es pensar que seguirá en el costado zurdo porque explota sus mejores cualidades. Pero El Sadar, digo el Reyno, invita a facturar la estabilidad.
  4. Tanto se ha hablado de las opciones en el lateral zurdo que el debate en el ataque se ha orillado, pero habrá que comprobar si Uche se congració para ser ya titular tras sus dos goles o Ighalo va a tener una reválida, tras dos partidos desaparecido. Las apuestas se decantan por Uche, pero el que elige es Resino.
  5. Geijo no entra en un partido con connotaciones de intensidad y físico. Si estas batallas no son las suyas, si el entrenador ve a tres hombres por delante de él, su panorama se ha oscurecido totalmente. Es la maldición del ‘nueve’ en el Granada. La que ya sufrió Tariq. De ídolo extraordinario a actor de reparto en pocos meses. Salvo plaga de lesiones, al suizo se le están entornando todas las puertas.