Lila Vs. Fucsia
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“Difícil Triunfo Fucsia”
Tal y como contábamos en el previo de este partido nadie se atrevió a decir cómo iba a finalizar el encuentro, en varios sentidos: ambos equipos lucharon por la victoria con gran entrega y con marcadores muy igualados desde la mitad del partido; y la caótica actuación arbitral generó un desconcierto generalizado contribuyendo a la sensación de “¿pero esto qué es, qué va a pasar ahora?”
Sin embargo, los jugadores de ambos equipos demostraron sus agallas sabiéndose adaptar a las “innovadoras” propuestas arbitrales. La “doble seguida quinta parada” resultó bien para regocijo de los espectadores y diversión de los actores una vez estos hubieron comprendido en qué consistía dicho estilo de improvisación. Tengo también que añadir sobre las “novedades” que no es buena idea el estilo “penalties”como última impro de la noche, sobre todo cuando ambos equipos están a un punto de distancia. Lo que sucedió fue que empataron tras esta última impro y luego, ¿cómo desempatamos?… La solución llegó gritada desde el fondo de la sala: ¡Muerte teatral! Estilo que el atribulado árbitro también adaptó a su concepción “revolucionaria” del match.
Obviando al árbitro (cuando en un match el árbitro toma protagonismo, algo está fallando) y empezando por el principio de los tiempos pudimos ver a un fucsia que tomó la delantera haciéndose con el público casi por completo. El Lila tardaría unas cuantas improvisaciones en afinar su oído y sintonizar con los espectadores, pero una vez lo consiguieron en una espectacular remontada, cercanos al descanso, no bajaron el nivel. Se les da bien a los Lilas escalar duras pendientes, deberían hacer alpinismo. En las improvisaciones mixtas hubo una gran compenetración entre ambos equipos, lo cual denota la existencia de un buen juego por parte de todos los jugadores.
Ya en el segundo tiempo con la impro estilo “carta blanca” (el jugador es libre de hacer cuantas penalizaciones desee sin ser registradas) se abrió la veda: el fucsia se desparramó por el público y explotó bien los recursos materiales de Granada 10, y dejó caer mucha chulería y algún cliché que otro (Carmen de Mairena). El Lila empezó demasiado tímido para querer combatir el despliegue de medios fucsia: aunque la propuesta del secuestro de Granada 10 era interesante les falló no emplear recursos distintos a los vistos en el fucsia y más potentes para llevarla a cabo.
El encuentro estuvo conducido por un árabe de cuyo nombre, no es que no quiera, es que no hay quien se acuerde. Un tipo muy agrabable, cercano, de fácil cantar y de veloz paladar que conectó bien con el público animándolos en todo momento. Hemos de mencionar también a la magnífica oveja transgénica que guardaba la integridad del árbitro. Tuvo (la pobre) que sufrir múltiples cañonazos calcetineros. Le recomiendo que cambie de oficio, en Broadway sabrán apreciar su talento.
Nos despedimos hasta LA SEMANA QUE VIENE. El jueves próximo el VERDE, ya campeón de liga, se enfrenta al NARANJA. Como siempre, LOS JUEVES, a las 22,00 en GRANADA 10.
Jessica Fletcher.
