Se acabó la tercera liga de improvisación de Granada… Por tercer año consecutivo este grupo de casi cuarenta variopintos actores ha sacado un espectáculo de improvisación a los escenarios de Granada, con todos los ensayos, compras de calcetines, impresión y pegado de carteles, realización del blog, conversaciones con el Granada 10 y trabajo que ello conlleva. Y por tercer año consecutivo hemos conseguido disfrutar en el proceso. Nos vamos, una vez más, con una sonrisa en nuestras bocas. Estas bocas que han empleando acentos sudamericanos, hablado ralentizadas, realizado infinitas onomatopeyas o incluso, callado por completo en las improvisaciones mudas para que fuera nuestro cuerpo quién hablara.
Parte del éxito del espectáculo se basa precisamente en eso: en que disfrutamos descubriéndonos en los escenarios. Como dijo Oski “el improvisador es esa persona que cuando se encuentra frente a un abismo no piensa en la probabilidad de caer sino en la posibilidad de volar”. Claro que bajo esta premisa luego nos pasa lo que nos pasa y nos pegamos los gomones que nos pegamos en directo. Pero cuando se consigue volar en un escenario, cuando se consigue clavar una escena que tú con tus compañeros estás creando en directo… como luce el mundo en esos momentos. (¿a que merece la pena la espera Miguelón? :p )
Este año la liga ha acabado con el enfrentamiento Azul-Naranja. Serán casualidades pero han sido los dos equipos más jovencitos a los que les ha tocado cerrar el año. Y ambos, doy fe de ello, sudaron a base de darlo todo en cada impro, la camiseta en el intento (es lo que tiene jugar en el mes de junio). El equipo naranja comenzó con muchísima fuerza, no dejándose, como en el anterior encuentro, nada para el final del partido, y se notó mucho estas ganas de darlo todo. Pero enfrente tenía a un equipo que ha aprendido muy rápidamente lo que es un match, como se juega y como se disfruta.
Al final del encuentro, la victoria se decantó para el equipo de las amebas (que no lo digo yo, ojo, que es que se lo llaman ellos solos) que, de esta forma, se quedan con el segundo puesto en la clasificación general. Un merecido premio para un equipo que siempre hace sonreír en el escenario.
La noche acabó con la entrega de premios. Unos premios, sin duda, a la altura del glamour que este espectáculo tiene: esencias de frutas exóticas, sentimientos que se pegan y telas de colores deslumbrantes fueron los trofeos que los cinco equipos se llevaron después de un año de trabajo.
Y con esto, nuestro querido público, nos despedimos hasta, si Manitú lo quiere, el año que viene. Volvamos como volvamos, os echaremos mucho de menos durante este verano, Muchas gracias, a todos, por acompañarnos durante todo este tiempo. ¡Os queremos de verdad!
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I m p r o v i s a T e a t r o
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