Buenas, soy Emilio Calatayud. Con frecuencia, me hacen la pregunta que da título a este comentario. Es normal que se haga. Todos podemos tener el temor -yo lo he tenido, ahora ya bastante menos: mis hijos han salido de la edad de riesgo- a que nos llamen una noche y nos digan que nuestro niño o nuestra niña están detenidos por haber cometido algún delito. Los padres quieren saber qué pasa cuando eso ocurre, ¿qué se siente?, ¿cómo se reacciona? Por mi experiencia, lo primero que sucede es que los padres no se creen que su hijo haya cometido un delito. Piensan que puede ser un error y se ponen de parte de sus hijos, que, bueno, es una reacción hasta cierto punto natural. Al principio, hay negación, por resumir.
Luego, cuando ven las pruebas, cambian y sienten vergüenza, mucha vergüenza. La prueba puede ser, por ejemplo, una grabación de móvil en la que aparece el hijo del padre incrédulo dando una paliza a otro niño, o a un mendigo, o a un maestro… Os garantizo que cuando los padres -como en todo, siempre hay excepciones- ven algo así, quieren que la tierra se los trague. Hay vergüenza y también dolor… Hay familias a las que se les parte el corazón cuando ven a uno de los suyos cometiendo un delito. Pero yo creo que es necesario que lo vean. De hecho, ya lo hemos hecho.
Y la fase final, es la del cabreo. Desde 2006, no me canso de repetirlo, juzgamos en el mismo acto al menor y a sus padres o tutores legales. Estos últimos no se sientan en el banquillo para responder penalmente, sino civilmente: es decir, para pagar las indemnizaciones que se acuerden a las víctimas. Los padres tienen que demostrar que han sido diligentes en la educación de sus hijos, porque, sino, el desembolso que tendrán que hacer será mayor .
Si los padres prueban que han puesto de su parte para educar a sus hijos lo mejor posible, o ha solicitado ayuda, o han ido a los servicios sociales… lo que sea, los tribunales de Menores lo tendrán en cuenta y su responsabilidad, que sólo es económica a efectos legales, será menor. Y al contrario: si nunca se han preocupado de que fuera al cole, ni dónde estaba o con quien andaba… la cantidad a pagar será mayor. Y eso les suele cabrear bastante, porque hay indemnización que pueden llegar a los treinta o cuarenta millones de las antiguas pesetas. Ló sé porque yo he puesto algunas de esa cuantía.
Un saludo.
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