Maquillar al muerto y etiquetar la realidad #paraNYTIMES

En la portada de ideal.es hay cincuenta y una noticias. Medio centenar están dedicadas a la actualidad: subvenciones que no llegan, el crecimiento de la pobreza, proyectos que no se consolidan, calles tomadas por trabajadores, decenas de acusaciones políticas -vacuas, si me permiten, en su mayoría-, líderes corruptos, sucesos trágicos… Medio centenar, al fin, dedicadas a la realidad que nos rodea. A la verdad de la que debemos informar; abordar y superar. Con rigor y fuentes. Con la crudeza y el salvajismo del periodismo al que nos rendimos cada mañana.

Hay una, sin embargo, que tiene otras ambiciones. Una entre cincuenta: ‘A la atención del New York Times’.

Desde que el pasado dos de octubre lanzáramos la etiqueta #paraNYTIMES, la marea ha atravesado toda España: RTVE, La Sexta, Antena 3, Cuatro, ABC, LaRioja.com, EsRadio, Cope, Onda Cero, blogs de El Mundo y El País… Tanto Eduardo Peralta, director de IDEAL, como un servidor o cualquier otro redactor implicado en la iniciativa, hemos subrayado siempre que no se trata de confrontar con la cabecera estadounidense ni de criticar, en absoluto, el magnífico trabajo fotográfico de Samuel Aranda. Se trata de un ejercicio de autoestima. De resaltar otra verdad que también existe. La parte de la verdad que debería inspirarnos cada día para afrontar la crisis, en cualquiera de sus vertientes.

Sin izquierdas ni derechas.

Jamás criticaría a alguien que no esté de acuerdo con la iniciativa. Acepto que pueda parecer una ingenuidad o una estupidez. Faltaría. Lo que realmente me molesta es la inequívoca visión de algunos que ven, sin miramientos ni debate, una mano política moviendo los hilos. Un esfuerzo titánico de un periódico local por “hacerle el juego al PP”, “negar la realidad”, “esconder la mierda debajo de la alfombra”, “maquillar al muerto” y “olvidar la lucha”.

Y tengo un temor: En la actualidad, ¿buscar una imagen positiva es de derechas y la negativa, de izquierdas? Y hace cuatro años, ¿hubiera sido de izquierdas? ¿Por qué? ¿Por qué destacar el trabajo, la solidaridad, la familia, personas queridas, lugares evocadores y cualquier cosa que inspire a levantarse cada día tiene que pertenecer a un bando? ¿Qué absurdo es ése? Que yo sepa han sido dos gobiernos los que nos han puesto contra las cuerdas. Y ambos merecen las pancartas. Lo que nosotros buscamos con #paraNYTIMES es un rincón para lo humano.

Enviar una fotografía es, en realidad, un detalle sin importancia. Eso no va a cambiar nada. Pero es un gesto que implica una creencia, un ánimo, un “no me rindo porque no me sale de los coj**” (como el de José Luis), que sí me motiva. Al menos eso es lo que me transmiten las historias que leo cada día (historias, por cierto, que también suceden en las manifestaciones, en las protestas y al lado del que necesita ayuda, en la calle). Quizás sea reducir todo a un tópico, pero estamos ante el vaso medio lleno o medio vacío. Un sincero canto al optimismo.

Esa idea debe primar por encima de la imagen. Porque, sinceramente, estoy cansado de las etiquetas gratuitas: Si escuchas cantautores, de izquierdas; si usas zapatos, de derechas. Si lees poesía, de izquierdas; si ves películas de acción, de derechas. Si vistes camisetas, de izquierdas; si es un polo, derechas. Si comes shawarmas, izquierdas; si es una hamburguesa, derechas. Si escuchas a los Beatles, izquierdas; si escuchas a Abba, derechas. Si te dejas barba, izquierdas; si es un bigote, derechas. Si haces una foto en blanco y negro, izquierdas; si es a color, derechas… ¿De verdad alguien se lo cree? Y digo más: el día que aprendamos a criticar a los partidos desde dentro y a no ver la política como un partido de fútbol, empezaremos a romper con la corrupción. Las notas discordantes son necesarias. Las ideas deben pertenecer a las personas.

¿En qué nos convertimos si para hacer la revolución sólo podemos ver la tristeza? ¿No les anima a levantar los brazos descubrir que hay gente dispuesta a cambiar? Si mientras haya desgracias no podemos apuntar a lo bueno que nos rodea, ¿viviremos así siempre? ¿No debería ser el optimismo como objetivo un lugar común a la izquierda y a la derecha? Perdemos en trabajo, educación, sanidad, vivienda… ¿y también el ánimo? ¿No se puede ser igualmente crítico desde un espíritu luchador, enérgico, colorista, motivado? Hagamos también la foto cincuenta y uno.

Sé que no voy a cambiar la idea de los que creen que enviar fotografías #paraNYTIMES es un triste juego político. Pero tenía que decirlo, aquí hay dos lados: querer y no querer. Nada más. Si quieren, les esperamos.

 

“Pero ¿por qué son malos los hombres? Cómo me sorprende este mundo. ¿Por qué se dejan llevar de inmediato por el odio, la rabia? ¿Por qué les encanta vengarse, hablar al punto mal de uno, cuando no van a tardar en morir? Pobrecillos. Que esa aventura de los humanos, que llegan a esta tierra, ríen, se mueven y de repente dejan de moverse, no les haga ser buenos resulta increíble. ¿Y por qué te contestan enseguida mal, con voz de cacatúa, si eres dulce con ellos, lo que les mueve a pensar que no eres importante y por lo tanto resultas inofensivo? Muchos tiernos deben ser malos, deben fingir ser malos para que les dejen en paz, o incluso, cosa trágica, para que les quieran. ¿Y si nos fuéramos a la cama a dormir? Perro dormido no tiene pulgas”.

Albert Cohen

“Queremos putas, tranquilidad fuera”

Unos vecinos de Granada se han manifestado contra una casa de su barrio en la que se ejerce la profesión más vieja del mundo. Vamos, que hay putas. Ellos, los vecinos, inocentes, colgaron unas pancartas… En fin, yo no sé lo que leen ustedes, pero yo no hago más que pensar que el mensaje lleva a confusión.

Se busca al dueño de un iPod Touch

Puesto que los análisis sesudos, los recortes gubernamentales, el cierre de Megaupload y no sé cuántas más medidas económicas parece que no nos van a sacar de la crisis, creo que debemos probar nuevas vías. Mi propuesta: el karma.

En la madrugada del jueves 26 de enero un servidor, JeCabrero, volvía a casa cabizbajo por la derrota del Real Madrid y cansado tras un intenso día de trabajo. Día en el que, por cierto, un esquizofrénico me persiguió por la calle con una barra de hierro, me golpeó en la rodilla y me hinchó las gónadas hasta completar la cuadratura del círculo. El tipo se enfadó porque le hice una foto al supuesto barco de Playmobil de tamaño real que está construyendo… En fin. Otro día les cuento esta patética aventura.

El caso es que, al pasar por la Plaza Fortuny, mi mirada, desparramada por el suelo, descubrió un objeto oscuro con una forma geométrica fácilmente identificable. Me agaché, cual cuervo en joyería, y encontré la manzana en cuestión: un iPod Touch.

Para qué nos vamos a engañar, mi primer pensamiento fue: ¿Encontraré en Google instrucciones para desbloquearlo? De hecho, al poner en Twitter y Facebook mi hallazgo, aparecieron infinidad de ideas, propuestas y técnicas para reconvertir al aparatejo de Apple a la religión del “estoespamí”.

¿Qué pasó, pues? He tenido un sueño en el que un zombie me perseguía por la calle. Puede que no tenga nada que ver pero he decidido que es hora de purgar el karma. ¿Cómo? Encontrando al dueño de este flamante iPod Touch valorado en 185 napos. ¿Qué me dicen? ¿Me ayudan?

A saber:
-iPod Touch encontrado junto a Plaza Fortuny
-Tiene una funda característica, a juego con su fondo de pantalla
-Está configurado en inglés (¿un erasmus? ¿un turista? ¿un granadinos que prepara el First?
-Necesita un código numérico de cuatro cifras para desbloquearlo.

Si aún tienen dudas les dejo este vídeo explicativo realizado por estudios Dharma:

Apelo a su generosidad y a sus cuentas de Twitter y Facebook: ¡Encontremos al dueño del Ipod Touch!

¿Tienes alguna pista? Cuéntamela en los comentarios, en mi cuenta de Twitter o al email jecabrero@ideal.es. Prometo contarles el resultado de las pesquisas, ¡a ordenar el karma!

La ‘indignante’ toma de Granada

Quería guardar la compostura con este tema. Favorecer el olvido al que quedará relegado con el tiempo -como todas las iniciativas que carecen de sentido común-. Pero no puedo aguantarlo más y no veo que nadie lo diga tan claro como merece la pena. Allá va:

1.- El #15M murió a manos de la especulación emocional, término que acabo de crear para describir el aprovechamiento y la mala gestión que los mal llamados ‘cabezas del grupo’ hicieron de los días posteriores, abusando de la confianza ciega que otros depositamos en las plazas.

2.-No hay razón para suponer que todo lo bonito que vivimos aquél día vaya a volver. Ninguna. Podría haber sido toda una revolución ANTES de las elecciones del 20N. Pero, una vez más, se prefirió ocupar la Plaza del Carmen el sábado de reflexión haciendo un ridículo espantoso. Y no: cien personas gritando no es un éxito. Son ganas de provocar fotos de confrontación con la policía, que no tienen culpa de nada.

3.-¿Por qué deben tener los miembros de la #acampadagranada derecho a ocupar los edificios que ellos vean convenientes? ¿Cómo tienen la desfachatez de pedir que firmemos una carta por la apertura del -agárrense- ‘Centro Cívico Abierto 15M’ después de tomarlo días antes, una vez más, durante el sábado de reflexión, porque les pareció oportuno? ¿Quiénes creen que son para hacerlo, además, en mi nombre -en nuestro nombre-? ¿Tan difícil era seguir un cauce normal y esperar, como haría cualquier otra asociación, la respuesta de la entidad y, de ser así, aceptar la negativa como tantos otros hacen?

4.-Las acampadas (y sus twitters) dejaron de ser apartidistas hace mucho tiempo. Tampoco sobra recordar que hay que aceptar las críticas y las opiniones distintas, las que no nos gusta oír, sin insultar.

5.-Y, como crítica para el gremio, dejemos de hacer noticia algo que ya no lo es.

Sé que aquí cada uno leerá lo que quiera. Todo depende del cristal con el que se mire. Pero para los que alguna vez creyeron que era posible un cambio, una revolución, una apasionante toma de poder desde los ideales y la honestidad, por favor, recobremos el sentido. Nunca arreglaremos nada desde fuera.

Las #ideasparagranada marginales

El proyecto #ideasparagranada es un éxito enriquecedor. Sin duda. Desde que se cerró el signo de interrogación he escrito -comentado, apoyado, criticado, retuiteado- un buen puñado de propuestas. La pregunta, ¿cuál es tu idea para mejorar Granada?, encierra dos claves básicas para establecer un estado de la cuestión: Qué queremos y qué nos preocupa. Ya saben: infraestructuras, economía, gestión, cultura, sanidad, educación, etcétera.

Si nos ponemos filosóficos, Platón dijo que el mundo de las ideas plasmaba todo lo que somos y todo lo que ansiamos ser. Por tanto, las ideas marginales, aquellas que el colectivo desecha o en las que nadie pensó, son ignoradas. Conatos de nada.

Dicho lo cual, después de leer cientos y cientos de propuestas para mejorar, permitan una reflexión que me carcome por dentro. Este ejercicio de autoconocimiento que es #ideasparagranada también debería hacernos recapacitar sobre lo que ni siquiera tenemos en mente, las ideas marginales: los otros.

¿Para mejorar Granada alguien…

… propuso mejoras solidarias?

… pensó en las zonas más desfavorecidas de la ciudad y en los proyectos faltos de financiación que caen en saco roto?

… fue consciente de la pobreza (POBREZA) que se mueve a un kilómetro de Puerta Real, en la Zona Norte, en la barriada de La Paz, en la barriada de Las Parcelas?

…planeó programas para la constante llegada de inmigrantes en pateras a las costas granadinas, que ya duplica el número del año pasado?

… promovió el voluntariado y facilitar la financiación de comedores sociales?

… propuso crear una red de recogida de ropa y alimentos?

… apoyó el movimiento social, solidario de oenegés y asociaciones?

…se fijó en que los cajeros de Granada se han convertido en pensiones para los sin techo?

En fin. No me confundan. Fui el primero que defendió como “imprescindible” la llegada del AVE, el impulso de las obras, la gestión interna de nuestro patrimonio y la apuesta cultural. Está claro que hay #ideasparagranada que generarían una riqueza, un movimiento y una ilusión que se contagiaría a otros sectores. Pero, sin ánimo de caer en la demagogia, creo que es un buen momento para ser conscientes de lo poco conscientes que somos -o queremos ser- con las preguntas anteriores.

Ojo, que estoy convencido de que muchos de los que proponen (propusimos) una #ideaparagranada estarían encantados con una ciudad más solidaria. Incluso, lanzarían instantáneamente su mano para lo que haga falta. Lo que digo, lo que me reconcome, es que después de lanzar miles de retos, de convertirnos en Trending Topic, nadie consideró que una buena idea para Granada sería pensar en ese otro.

¿Qué opinan?

Esta no es mi grada. Ni mi alma.

Estimados imbéciles del ala, cretinos enjaulados en vuestra propia ignorancia y demás trogloditas que ponéis en duda cualquier teoría de Darwin, permitid unas palabras: sois lamentables. Anoche, al salir de Los Cármenes, me topé con uno de esos espectáculos repugnantes que convierten, de un solo golpe, toda fiesta en una vergüenza. El deporte, en un bálsamo de estupidez. A Granada, en la capital del ridículo, de la humillación.

Cabizbajo tras el inmerecido empate del Granada y los goles que cantamos antes de tiempo, unas risas traviesas invitaban a levantar la mirada, en los aledaños del estadio. Una pandilla de chavales -ninguno debía pasar los 16 años- hacía bromas sobre cómo se iban a “transformar” en los “defensores del honor del equipo” mientras se colocaban un pañuelo negro en la cara, como si fueran forajidos del viejo oeste. No eran los únicos. A sus espaldas, muchos otros niñatos, descamisados, se unían a la fiesta.

La manada, comprometida con la causa, frenó sus pasos frente a un contenedor de escombros, de unas obras cercanas a Los Cármenes, para coger las herramientas necesarias: piedras, palos de hierro y cascotes de cervezas. Sin dudas ni concesiones. Uno, incluso, gritaba a sus amigos: “¡Esperadme, que tengo aquí a la novia y con ella no puedo correr, que es un co***zo!”

Espectáculo vergonzoso a la salida del Granada-Elche :: YOUTUBE

Espectáculo vergonzoso a la salida del Granada-Elche :: YOUTUBE

Acto seguido, la tribu dirigió sus pasos calle abajo, hacia el autobús del Elche, que ya estaba protegido por varios furgones de policía. Calle arriba, hacia la rotonda de la Carretera de la Zubia, un grupo de personas normales, educadas, trataban de volver a casa. Sin embargo, la turba de niñatos, ante un amago de carga policial, dio la vuelta y corrió en estampida, empujando a todo y a todos. ¿Problema añadido? Que la mayoría de las personas vestían camisetas del equipo y se mezclaban con el ejército de retrasados. Confundiendo, al fin, a personas de energúmenos.

Y, por favor, no se equivoquen. Los insultos del primer párrafo no van dedicados a los menores (me-no-res), sería perder el tiempo considerando que ni van a leer esto ni, probablemente, sepan leer. Van dedicados a ustedes, sus padres -a los que confío que sus respetables padres sí les enseñaron a leer-. A ustedes, los mismos mentecatos que enseñan a sus hijos desde la ausencia y la permisividad. A ustedes, los mismos zopencos que ningunearon el respeto a sus profesores. A ustedes, los mismos majaderos que les ríen las gracias y que prefieren ignorar que su hijo es un terrorista en potencia. Y que, encima, si alguien se lo dice, le amenazan con denuncias e intimidaciones.

[youtube jDAJtCmBXFA]

(Minuto 00:53, esquina inferior izquierda)

¿Quién podría culpar a unos niñatos imberbes de que entiendan que la mejor solución a un partido de fútbol perdido -un juego- es coger piedras de un contenedor? ¿Quién les culpará si el Granada asciende y deciden celebrarlo rompiendo escaparates y quemando cubos de basura? ¿Quién les culpara si, el día de mañana, justifican la violencia?

Y el insulto que dejan al resto de miles de aficionados, al resto de miles de no aficionados, al resto de Granada, es muy doloroso. Pueden ser pocos, una representación mínima, pero sobran igual. Aquí y en cualquier ciudad. Qué vergüenza.

Esta no es mi grada. Ni mi alma. Es mi garganta silenciada.

¿’Frente Granadino Indignado’ o ‘Frente Indignado de Granada’?

La #acampadagranada también tenía derecho a una muerte digna. Un final íntegro que no pasara por aburrir ni por caer en el olvido. O en el absurdo. El pasado sábado por la mañana, casi tres semanas después de montar la primera tienda en la Plaza del Carmen, se celebraba otra asamblea para decidir los puntos clave de la revolución prometida. Después de tanto tiempo funcionando, uno espera debates intensos sobre el estado de la economía, la campaña contra la corrupción o, qué sé yo, sobre cerrar el chiringuito y crear una plataforma que no necesite dormir en la calle. Pero no. El debate era otro: “En nuestros comunicados, ¿escribimos ‘todos’ para referirnos a ‘todas las personas’ o escribimos ‘todos’ y ‘todas’? Voten, por favor”.*

De repente me vino a la cabeza una de esas comparaciones odiosas. La #acampadagranada se me antojaba como aquél ‘Frente Judaico Popular’ de ‘La Vida de Brian’, en el que las propuestas de todos sus miembros tenían que aprobarse por consenso y tras una votación singular. Así, pasaban horas y horas discutiendo si el nombre correcto debía ser ‘Frente Judaico Popular’ o ‘Frente Popular de Judea’.

[youtube u8OiPbvvvAU]

Sé con todo mi ser que hay voluntades inquebrantables y trabajadoras implicadas en la #acampadagranada. Sé que los grupos de trabajo son un éxito espectacular, porque están aunando las quejas de los vecinos de todos los barrios de la ciudad al tiempo que ofrecen un regalo impagable: hacer que nos sintamos escuchados. Sé que hay apuestas de futuro, fe en el cambio. Pero, amigos, lo de las acampadas se está tornando en chiste.

Este ‘Frente Granadino Indignado’ o ‘Frente Indignado de Granada’ está gastando tiempo y esfuerzos en votar si hay que votar para tomar decisiones. Y, mientras, el recuerdo de la manifestación del #15M se olvida, el peso de la sociedad se desgasta y favorecemos que, el día de mañana, cuando queramos volver a tomar la calle, a hacernos escuchar, más de uno se retracte y diga: “¿otra vez a la calle? Mejor no, vayamos a que se queden a dormir”.

Acampados, ¿no os preocupa que entre tanta votación se os pase lo realmente importante? ¿Y si terminamos liberando a Barrabás en vez de a Brian? Voten. Todos y todas.

*(No entraré en el tema de los ‘todos y todas’, que para eso ya está Reverte que lo hace mil veces mejor. Pero, para que conste, me repatea el higadillo leer un comunicado de prensa en el que pone los ‘indignadxs’)

#acampadagranada, estáis matando al #15M

Llevo varios días pasando por la #acampadagranada. A primera hora, antes de ir a trabajar -como tantos otros-. Y, cada día, la frustración es mayor. La catarsis de la primera asamblea, el maravilloso espíritu del #15M, se agota por momentos. Plantado en el centro del campamento veo una completa biblioteca, tiendas de campaña, pequeños hogares ‘low cost’, ordenadores, enormes pancartas con mensajes liberadores, una cocina siempre activa y gente durmiendo sobre cartones. Algo que era impensable hace diez días. Un éxito para algunos. Pero que, cada mañana, me deja la misma pregunta: ¿para qué?

Cada asamblea trae nuevos objetivos y, con cada nuevo objetivo, el anterior se olvida un poco más. El golpe en la mesa que suponía el #15M pierde poder. Mantener las acampadas por toda España, incluida la de Granada, normaliza su presencia y destruye el mensaje: “estamos preparados, tenemos nuestras propias armas y, cuando queramos, podemos tomar la calle”. La revolución, convertida en rutina, es insostenible.

Acampada de Granada, jueves 26 de mayo, 9:00 horas

Acampada de Granada, jueves 26 de mayo, 9:00 horas

Es innegable que, desde el primer momento, la #acampadagranada fue posible gracias a la pasión y entrega de un pequeño grupo de jóvenes y que tantos otros, como yo, nos hemos adherido en la medida que nuestro trabajo y nuestras obligaciones nos lo han permitido. Pero eso no hace que no lo sintamos tan nuestro como el que más. Así que, miembros actuales del campamento, disculpadme por la sinceridad: lo que hay hoy y ahora en la Plaza del Carmen es una falta de respeto al espíritu del #15M.

Ni veo el eclecticismo ni la ideología abierta ni el carisma apolítico. Veo un campamento forjado a la sombra de una revolución que se marchita, una plaza ocupada por un tipo de personas muy concreto (y sí, me duele decirlo, pero yo, como tantos otros, tuve discusiones acaloradas con los opositores de la #acampadagranada para defender que no éramos “perroflautas”…), nada representativo de lo que fue, y con serios problemas de higiene. Me pregunto, cada mañana, qué pasaría si eso fuera un campamento real y tuviera que pasar una inspección de sanidad.

Acampada de Granada, guardería

Acampada de Granada, guardería

El #15M, la #acampadagranada y la #acampadasol son la representación viva de la voz de un pueblo cabreado. El medio sigue siendo el mensaje, y si destruimos el poder del medio, del ‘tomar la calle’ al ritmo de un tweet, matamos el mensaje. Necesito preguntarlo: ¿Cuál es el objetivo actual de la #acampadagranada? ¿No tendría más sentido seguir el movimiento donde empezó: en las redes sociales, en blogs, en foros, en páginas webs… en Internet? ¿Y si las asambleas se mantienen semanalmente en un lugar determinado? ¿Qué sentido tiene dormir en la calle?

Leo en el blog oficial de la #acampadagranada que, entre los puntos a votar el dia 26/05/2011, hay, por ejemplo, una recogida de firmas contra el paro… ¿Por qué? ¿Alguien está a favor del paro? ¿Esto es solo un entretenimiento?

Plantado en el centro del campamento leo mensajes maravillosos. Puras armas cargadas de futuro. Respetemos nuestras propias palabras. Por favor, que la indignación no nos indigne.

Acampada Granada, medidas de urgencia

Acampada Granada, medidas de urgencia

#15M: Democracia dialogada

A primera hora de la mañana, un agente de policía charla con un grupo de ‘indignados’ en la Plaza del Carmen. Intuyo, por sus palabras, que habían empezado con mal pie. El grupo recriminaba al policía por el mero hecho de ser policía y el policía, con una sonrisa serena, abría un diálogo, a mi entender, fascinante:

-…Pero vamos a ver, aquí se trata de abrir una democracia real, en la que todas las opiniones se tengan en cuenta y se nos escuche a todos, pero yo me acerco a vosotros, para hablar, y me miráis mal, me gritáis y me decís que “no” sin escuchar… -vuelve a sonreír, muy afable, muy cordial-

-Claro, por las malas maneras, porque queréis cargaros un movimiento de la calle -responde uno, alterado-

-¿No puedes entender que yo tengo que hacer mi trabajo? No podemos tener buenas formas si vuestra primera reacción son malas formas. ¿No lo ves? Si se trata de respetar todas las ideas, respetemos todas, de verdad.

Hablando se entiende la gente. Plaza del Carmen, 20 de mayo

Hablando se entiende la gente. Plaza del Carmen, 20 de mayo

El policía se disculpa, dice que tiene que atender una llamada y deja el debate abierto. Uno de los ‘indignados’, ahonda en ‘las ideas':

-Tiene razón.

-¿En qué?

-En lo de las ideas. Ayer por la noche hubo abucheos para ciertas personas, cuando cogieron el micrófono y expresaron sus ideas. No se les escuchó porque no era lo que se tenía pensado…

-Aquí se escucha todo, tío

-Ah sí, ¿y qué dijo?

-No sé, habría ruido.

¿No les parece maravilloso? El diálogo, quiero decir. Hablar de los errores puede ser el mayor éxito del 15M. Una democracia real.

Actualizado: no me puedo resistir a poner un ejemplo, en vídeo, de un diálogo natural, limpio, veraz…

[youtube zPn1476BtK0&feature=share]

Tú también estabas en la #acampadagranada (y no lo sabías)

El error fue pensar que había buenos y malos. Que había una delgada línea roja que separaba a dos bandos enfrentados. Y, la verdad, esa que os hará libres, es que allí estábamos todos: el del polo y el de la camiseta, el de los vaqueros y el de las pinzas, el universitario y el emprendedor, expertos y aprendices, creyentes y ateos, rockeros y flamencos.

Las demandas de la #acampadagranada, ajenas a cualquier ideología, entrelazaron la izquierda y la derecha como dos manos que se unen. Sí, es cierto que había una mayoría joven fácilmente identificable, pero no es menos cierto que ellos son los más predispuestos, los que tienen más fácil asistir y los que aún tienen cuerpo para aguantar doce horas a la intemperie.

Sin embargo, la mezcolanza de gentes, tan apasionante como el tondo doni de Miguel Ángel, era más que evidente. La emoción de la Plaza del Carmen bailó con un megáfono que alzaba la voz de los indignados, de una joven veinteañera a una octogenaria que habló del mundo que dejamos a nuestros hijos -“a nuestros nietos”-. Palabras seguidas de ovaciones silenciosas, con las manos al cielo, clamando ‘democracia’.

Democracia. ¿Recuerdan? “Todo se discute en este mundo. Menos una cosa que no se discute. No se discute la democracia. La democracia está ahí, como si fuera una especia de santa en el altar de quien ya no se espera milagros, pero que está ahí como una referencia: la democracia. Y no se atiende a que la democracia en la que vivimos es una democracia secuestrada, condicionada, amputada, porque el poder del ciudadano, el poder de cada uno de nosotros se limita” (José Saramago).

[youtube gDMF4XgGbV4&feature=share]

Anoche, en la #acampadagranada, había gente que votó al PP, al PSOE, a IU, a Los Verdes y al PA. Gente que puede que cambien o no su voto, qué sabemos. Pero allí estábamos, cabreados (secuestrados, condicionados, amputados). Lo que está claro es que llevábamos años compartiendo la misma conversación en las cenas de Navidad de todas las casas españolas: “Qué desastre de política”.

Este germen revolucionario, producto de una angustia 2.0, ya ha dado el primer golpe en la mesa. Las manifestaciones por todo el país, cada vez más grandes, parecen decir #nonosvamos y “más os vale escuchar”. El temor ahora, la fecha que miro con una tremenda inquietud, sigue siendo el domingo 22M. ¿Tendrá un efecto considerable en las urnas? ¿Quedará todo en una anécdota de campaña? ¿Votarán todos los indignados? ¿Morirá el espíritu del 15M ocho días después?

No paremos la señal: People have the power

[youtube MpK8Z2vOvAo&feature=related]