Me van a perdonar, pero yo creo que sí es necesaria una organización como la SGAE para controlar los derechos de autor de todos los creadores de España. En realidad, el único problema de la SGAE es la SGAE: sus miembros, su liderato y su forma privada, oscura y pesetera de llevarla.
Existe una sensación muy palpable de que la ‘Sociedad General de Autores’ es como un mal dibujado pícaro que se esconde detrás de una esquina y espera a que pasen, despreocupados e inocentes, sus víctimas: pequeños festivales, obras de teatro de pueblo, videos en youtube…
La SGAE, hoy, es un virus.
Una bacteria que se expande a su libre albedrío como y por donde quiere. Es una sociedad empeñada en poner puertas al campo, a la cultura. Justo en el momento en que el arte vive su mejor capítulo en la historia del hombre. Libres para leer, mirar, tocar, escuchar, gustar o callar.
Veo un claro ejemplo de hipocresía. Me explico: si a mi me da por comprarme una cámara de fotos digital o un dvd virgen o un reproductor de música, tengo que pagar un impuesto extra a la SGAE por si me diera el volunto de usar esos aparatos para descargarme música, películas, hacer fotos de conciertos o escuchar los grandes éxitos del Fary en mp3. Esta realidad aporta dos conclusiones:
1.- ¡¿Por qué carajo tengo que pagar un impuesto por las fotos que le hago a mi abuela?!
2.- Pagar la posibilidad de usar ese material para ejercer la piratería, ¿¿no me está dando, en realidad, derecho a bajarme películas, discos y hacer fotos de Carlos Baute cantando la más que repetida y abominable ‘Colgando en tus manos’ que es más pesada que las fatídicas galletas de la suerte de facebook??
Yo estoy, de corazón, con el Zaidín y su festival. Que viva el Rock, que vivan sus fiestas y que, si el público se anima, que se canten un temazo sin pagar un duro.
Amigos de la SGAE: Los virus son el germen de la vacuna.
1.- ¡¿Por qué carajo tengo que pagar un impuesto por las fotos que le hago a mi abuela?!
Yo a eso le añadiría que por qué carajo tengo que pagarle un impuesto a esos ladrones; si al menos fuera al estado y sirviera para todos…
Totalmente de acuerdo, la verdad es que esto es un cachondeo, y sólo hay una explicación para que el gobierno permita esto.
Cierto, cierto. En su origen, la SGAE es razonable. En las formas y en esa cicatería, pierden su razón de ser.
La SGAE no es razonable en el momento en el que una entidad privada se encarga de la gestión de un impuesto público. No creo que haya que decir más…
Síp. Además, creo que tienen un serio problema de comunicación: se venden muy mal, ¿o no?
El famoso (e injusto) canon no es un impuesto público, sino una supuesta compensación por el daño que esos aparatos hacen en los ingresos por derechos de autor. Es decir, es dinero que no va al Estado (como los impuestos) sino, supuestamente, a los creadores, por el derecho de copia privada, esto es, el derecho que tú tienes de hacerte copias de algo que has comprado previamente.
Es decir, tú pagas el CD de El Fary, y si quieres tener dos CDs,(uno para el coche y otro para la casa) pues te tendrías que comprar otro más. Pero como no lo haces, sino que haces una copia en un cd virgen, pues, ñaca, canon en ese cd por hacerte una copia del disco en vez de comprar otro disco original.
El canon, pues, NO es un pago por poder copiar algo que no habías comprado previamente y que has conseguido porque te lo han prestado, te lo has bajado o lo que sea.
Así es como funciona, y, claro, es injusto, porque pagas no por algo que vas a hacer (copiar una obra que ya tenías) sino por algo que podrías hacer.
Una entidad como la SGAE es necesaria, que controle el uso y el beneficio que alguien obtiene de una obra que has creado. Ejemplo, los bares de copas. Un bar de copas sin música estaría vacío. La música ayuda a que el del bar gane pasta. Es lógico que el que ha hecho esa música obtenga parte del beneficio. Otro ejemplo: las pelis en los aviones o autobuses para que la gente esté tranquilita en los viajes. Y así.
El problema es cómo la SGAE hace las cosas (cicateramente, sin tener en cuenta circustancias, metiendo espías en bodas,..) y cómo reparte ese dinero. Porque ¿a quién va a parar el canon del disco? ¿Cómo saben ellos de qué autor he hecho yo una copia? No hay control de lo que recaudan, de lo que reparten, ni de lo que se quedan ellos por sus servicios de gestión (que tendría que ser lo mínimo para pagar sueldos y oficina y ni un euro más).
@enrique: Gran comentario. Yo sí que pagaría por saber a dónde van esos “”impuestos”". No voy a poner nombres propios, pero estoy cansado de escuchar a cantantes españoles decir: “viva la música libre, la cultura para todos…” pero luego son ellos los primeros en recibir el dinero de la SGAE, que para eso son socios… En fin.
Irónicamente, un impuesto (en el sentido estricto de la palabra) como éste que se las da de “defender la cultura” se reparte proporcionalmente según las ventas de cada afiliado de la SGAE. Así, Alejandro Sanz, Bisbal y cía se llevan casi todo el pastel. Las migajas sobrantes van a los artistas que empiezan (quienes tal vez debieran recibir más ayuda). ¿Resultado? Los ricos son maś ricos, y los pobres lo siguen siendo. La música que escuchamos sigue estando hecha por los mismos, y mientras el gobierno permita esto, también vamos a tenerles a ellos mismos de voceros de quienes están ahora en el poder.