Vocaciones contra la crisis

La crisis lo replantea todo. Los obreros se bajan a empujones del andamio, los empresarios cierran filas y la filantropía pasa a un irrevocable segundo plano. Nos empeñamos en creer que la solución del problema está en estudiar una carrera de prestigio y en dulcificar los aparatos reproductores que nos darán la estabilidad deseada. O, mejor, sacar una plaza de funcionario y ver cómo los problemas económicos dicen adiós. ¿Quién no querría esa estabilidad?

Pues tú. Tú que tienes vocación. Llevamos una temporada leyendo noticias sobre los estudios universitarios que deberíamos haber hecho y las pasiones que necesitamos olvidar para sobrevivir a la crisis. Amigos, amigas, digan ‘no’.

Vivimos una crisis mucho más relevante. Después de escuchar durante años que para ser feliz hay que ser médico. O informático. O arquitecto. Y no ser filólogo. Ni físico. Ni documentalista. Resulta que es precisamente lo que necesitamos: vocaciones. Gente auténtica que quiera ser feliz cumpliendo con su parte del pastel.

Si le preguntas a alguien cuál es su vocación es posible que, tras un momento para pensarse la respuesta, te lo diga dubitativamente. Puede que se base en lo que estudia o en su trabajo. En muchas ocasiones, no tendrá respuesta. Sin embargo, si la cuestión fuera cuál es tu vocación perdida, todos seríamos capaces de dar una respuesta sincera, absoluta y, probablemente, rápida.

La vocación perdida. El camino que te gustaría estar escalando, la historia que debería ser contada cuando todo termine… ¿No deberían coincidir ambas?

Yo tengo una. ¿Y tú? La crisis muere con una vocación perseguida.

6 comentarios en “Vocaciones contra la crisis”


  • Hola!! Soy Noelia :) Hoy has estado en ESCO hablándonos un poco sobre lo que dices aquí, la vocación. Te diré que me he quedado con las ganas de preguntarse si lo que estamos haciendo tiene futuro, si llegaremos a conseguir el simple hecho de contar historias, (como tú mismo decías), porque eso es lo que yo quiero…Pero hay tantos que dudan que esto sea posible o que podamos vivir de ello que han conseguido que me lo plantee. Un saludo y gracias!!

  • @Noelia: No dejes que nadie te diga lo que no puedes hacer ;)

  • La vocación es algo muy importante en la vida, pero no nos engañemos, si yo quisiera ser futbolista famoso antes tendría que ser realista. En muchos casos, estas vocaciones se ven enmascaradas con un “ojalá fuera tal cosa” aunque no tengamos capacidad para ello. De ahí que en la actualidad estén apareciendo profesores que no querían enseñar (carrera vocacional o necesidad de ganar dinero por medio de oposiciones?) o gente que se ve frustrada por no conseguir lo que quería al no tener las aptitudes necesarias (todos no podemos ser Nacho Vidal oigaa! jaja)

    Además, a este aspecto realista, le debemos juntar el aspecto “enchufista”. ¿Quién no conoce gente que está trabajando en lugares gracias a un enchufe, quitándole el puesto a otro que también quisiera estar ahi por vocación?

  • La verdad … qué decir sobre este tema. Me he tirado varios años perdidos de mi vida intentando hacer una carrera que realmente no quería hacer. Y ahora sin embargo estoy más feliz que una perdiz con lo que estoy haciendo.

    Personalmente y por la experiencia que yo he tenido en la vida, pienso que es más importante hacer lo que realmente quieres, que hacer algo para el día de mañana tener un trabajo garantizado o ganar X para llevar X ritmo de vida.

  • @Fer j. m.: Sí, hay que ser realista. Pero sinceramente creo que las vocaciones AUTÉNTICAS siempre van acompañadas por un mínimo de capacidad. Puede que me hubiera gustado ser jugador de baloncesto, pero sé que mi vocación es escribir (no sé si me entiendes…). Lo de enchufismo, por supuesto que existe. Y, te diré más, posiblemente sea una de las razones -de las que nunca hablaremos- que originaron la crisis. Poner inútiles al frente de grandes puestos.

    @Pepe H.: Me encanta leer estas palabras.

  • Juan Carlos Garcia delosReyes

    Mi experiencia personal es que lo primero, creer en ti mismo y en tus anhelos. Lo segundo no despegarte demasiado de tu rumbo vital, para lo que hay que estar permanentemente corrigiendo tu vida en función de las circunstancias… Y lo tercero, amigo, hay que luchar durante toda la vida…
    Te garantizo que merece la pena!

Deja un comentario

Security Code: