El miércoles es el día por excelencia para ir al cine. Pese a que lo de la tarifa del espectador me suene cada vez más a camelo, las salas suelen llenarse con espectadores que no pueden disfrutar durante el fin de semana de una buena -o mala- película o que prefieren apartarse de los multitudinarios estrenos del fin de semana. Sin embargo, ayer, fue un día especial.
En la salida, una madre sostiene con firmeza la mano de su hijo, de apenas 8 años. El niño viste una camiseta roja y pantalones vaqueros, más bien anchos. Acompañan unas zapatillas; muy discreto. Ella, visiblemente emocionada, calza brillantes zapatos negros, pantalones de pinza, una chaqueta con hombreras y una camiseta roja que reza: “Michael Jackson London 2009”. Sobre la cabeza un estiloso sombrero que oscurece una sonrisa que suena a nostalgia. El niño pregunta:
-Mamá, ¿te ha gustado?
-Sí.. hijo… sí
El diálogo, con un amargo sabor a thriller, se queda en un silencio que deja al zagal obnubilado con la emoción de la señora.
-Pues a mí también mamá.
A ella se le saltan las lágrimas. ¡Llora! Me van a perdonar los fans de Michael pero yo era de los que no se creía esa pasión tan indigesta de los millones de personas que siguieron en directo el funeral del cantante. De hecho, me confieso culpable de crear chistes como: “¿Qué tienen en común el Sexto Sentido y This is it? En las dos películas estaban muertos desde el principio…” Pero al ver a la señora, por alguna extraña razón, comprendí que un tipo que consigue concatenar tantos sentimientos en hombres y mujeres de todas las edades merece un respeto.
Según me dijeron en la taquilla, los fieles del pequeño de los Jackson fueron en masa a ver ‘This is it’. Incluso aplaudieron al final de la proyección (una costumbre lamentablemente olvidada). Puede que, después de todo, como los grandes, Michael Jackson siga vivo.
¿Fuiste al estreno? ¿Cómo fue? ¿Qué te parece la película? Te escuchamos

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