Eran obligados. Hablábamos hace unos días de Cuba en la encrucijada y hoy dejamos estos versos clásicos:
YO SOY UN HOMBRE SINCERO…
Yo soy un hombre sincero
De donde crece la palma,
Y antes de morirme quiero
Echar mis versos del alma.
Yo vengo de todas partes,
Y hacia todas partes voy:
Arte soy entre las artes,
En los montes, monte soy.
Yo sé los nombres extraños
De las yerbas y las flores,
Y de mortales engaños,
Y de sublimes dolores.
Yo he visto en la noche oscura
Llover sobre mi cabeza
Los rayos de lumbre pura
De la divina belleza.
Alas nacer vi en los hombros
De las mujeres hermosas:
Y salir de los escombros,
Volando las mariposas.
He visto vivir a un hombre
Con el puñal al costado,
Sin decir jamás el nombre
De aquella que lo ha matado.
Rápida, como un reflejo,
Dos veces vi el alma, dos:
Cuando murió el pobre viejo(*),
Cuando ella me dijo adiós(**).
Temblé una vez -en la reja,
A la entrada de la viña,-
Cuando la bárbara abeja
Picó en la frente a mi niña.
Gocé una vez, de tal suerte
Que gocé cual nunca:-cuando
La sentencia de mi muerte
Leyó el alcalde llorando.
Oigo un suspiro, a través
De las tierras y la mar,
Y no es un suspiro,-es
Que mi hijo va a despertar.
Si dicen que del joyero
Tome la joya mejor,
Tomo a un amigo sincero
Y pongo a un lado el amor.
Yo he visto al águila herida
Volar al azul sereno,
Y morir en su guarida
La vibora del veneno.
Yo sé bien que cuando el mundo
Cede, lívido, al descanso,
Sobre el silencio profundo
Murmura el arroyo manso.
Yo he puesto la mano osada,
De horror y júbilo yerta,
Sobre la estrella apagada
Que cayó frente a mi puerta.
Oculto en mi pecho bravo
La pena que me lo hiere:
El hijo de un pueblo esclavo
Vive por él, calla y muere.
Todo es hermoso y constante,
Todo es música y razón,
Y todo, como el diamante,
Antes que luz es carbón.
Yo sé que el necio se entierra
Con gran lujo y con gran llanto.
Y que no hay fruta en la tierra
Como la del camposanto.
Callo, y entiendo, y me quito
La pompa del rimador:
Cuelgo de un árbol marchito
Mi muceta de doctor.
(*) El padre de Martí quien murió el 9 de marzo de 1887, en Cuba.
(**) Se refiere a la despedida de María Cristina Granados, «La niña de Guatemala».
Comentarios
17 respuestas a «CUAVERSOS CUBANOS DE JOSÉ MARTÍ»
Nunca desperdicias el patear el mundo de forma literal. Y aunque los controles de aduanas fuesen muy férreos, lo que la mente se trae de otros países no hay funcionario que pueda retenerlo en la zona de tránsito.
Gracias por compartirlo.
Gracias Gregorio. Hay que ir adaptando el paso a los lugares por los que vamos pasando. y Martí es una institución.
Jesús, te sale el aire cubano por cada poro de tu piel eh?
Esto no es de una canción? la primera estrofa me suena de haberla cantao alguien.
Besillos
claro néfer, guantanamera. don jesús es una enciclopedia andante, o mejor circulante. ánimo amigo el viernes nos vemos
Si Jesus, te sale el aire de Baltasara…
Bien Jesús, Martí en estado puro. Me gusta.
Rigoletto
Magnificos versos, Jesús.
¿Sabes que en Cádiz hay un monumento a Jose Martí?
Armoniosas brisas cubanas, muy hermosas.
Gracias, Jesús. Saludos.
Sí que era una canción. ¡Yo soy un hombre sinsero!
Por eso lo puse. Me gustan estas brisas marinas y me alegro de que les hayan gustado. la pena es no tener más tiempo para hablar de Cuba, amigos, pero no doy abasto.
Atención pido al silencio
Y silencio a la atención
Que voy en esta ocasión,
Si me ayuda la memoria,
A mostrarles que a mi historia
Le faltaba lo mejor.
Un padre que da consejos
Más que padre es un amigo,
Ansí como tal les digo
Que vivan con precaución
Nadie sabe en qué rincón –
Se oculta el que es su enemigo
Al que es amigo, jamás
Lo dejen en la estacada,
Pero no le pidan nada
Ni lo aguarden todo de él –
Siempre el amigo más fiel
Es una conducta honrada.
Los hermanos sean unidos
Porque esa es la ley primera –
Tengan unión verdadera
En cualquier tiempo que sea –
Porque si entre ellos pelean
Los devoran los de ajuera.
Más naides se crea ofendido,
Pues a ninguno incomodo;
Y si canto de este modo
Por encontrarlo oportuno,
No es para mal de ninguno
Sinó para bien de todos.
Son cubano para unos cuaversos de plata. Viva Cuba Libre…
Sigue sonando Cuba en tus postes. Eso es lo mejor de tus viajes, que después de tí los disfrutamos los demás. Gracias
Aqui me pongo a cantar al compas de la viguela, decia el Martin Fierro de Don Anonimo.
Jesus no olvides a Nicolas Guillen.
Rodolfo, a ver, que tengo memoria de pez. ¡¡Ya me gustaría poder escribir más de Cuba!! De verdad. Y ya empieza a diluirse en el recuerdo…
A ver este fin de semana.
esto le he bailado yo, cuando la Neptuno era unsa sala de baile
Cuando mi madre llevaba un sorbete de fresa por sombrero
y el humo de los barcos aun era humo de habanero.
Mulata vuelta bajera.
Cádiz se adormecía entre fandangos y habaneras
y un lorito al piano quería hacer de tenor.
Dime dónde está la flor que el hombre tanto venera.
Mi tío Antonio volvía con su aire de insurrecto.
La Cabaña y el Príncipe sonaban por los patios del Puerto.
(Ya no brilla la Perla azul del mar de las Antillas.
Ya se apagó, se nos ha muerto).
Me encontré con la bella Trinidad.
Cuba se había perdido y ahora era verdad.
Era verdad, no era mentira.
Un cañonero huido llegó cantándolo en guajiras.
La Habana ya se perdió. Tuvo la culpa el
dinero…
Calló, cayó el cañonero.
Pero después, pero ¡ah! después…
fue cuando al SÍ lo hicieron YES.
Tarde como siempre, pero aquí estoy :-). Pasaba de una estrofa a otra y no sabía cuál me gustaba más y cuál me hacía reflexionar aún más. Una maravilla en estado puro. Gracias por ofrecerlos.