¿Para qué preferir el conocimiento, que es un camino largo y complejo, al utilitarismo de la posesión inmediata?
Una pregunta que se hace Rafael Argullol y que, pienso, es inevitable que nos la hagamos todos, alguna vez en la vida. Él habla, en concreto, sobre la educación. Pero ¿no es un planteamiento abierto a todos los órdenes de la vida?
Personalmente, soy un convencido de las bondades de los caminos largos y complejos, aún con sus dificultades, penalidades y sinsabores. En los caminos tortuosos, detrás de cada curva hay una esperanza, una nueva visión y una panorámica distinta. En los caminos complicados, cada dificultad vencida supone un logro digno de celebración. Y vosotros, ¿que pensáis?
Jesús Lens, abisal, a lunes.
Comentarios
11 respuestas a «LA DUDA METÓDICA»
Vamos a por la media maratón y dejemos los 100 metros lisos para Bolt.
¡Ha hablado un hombre sabio!
la vida del «normal» es asi, xodidamente dificil… por eso es mejor, con 20 o 25 años, encontrarte un saco lleno de brillantes quilotosos.
y que te enseñe, en vez de la vida, un equipo de maestros bien pagados.
vivir como un rey sano.
La vida es una carrera de fondo y eso se aplica a todo.
¿Y si nos autoexigimos cada día un poco más? ¿Seríamos sabios o gilipollas? ¿Eh?
Rigoletto
Yo prefiero un camino lento, lleno de posibilidades y a ser posible sorpresas. Cuando algo lo he conseguido sin esfuerzo, generalmente, ha perdido todo brillo para mi. Cuanto más empeño se pone en algo, más se cuida y se disfruta el triunfo, es mi opinión personal:)
dudo que «jartarse de currar» PARA OTROS sea gratificante. claro que los hay xodidos y contentos…
es que no se a que os referis… esforzarse? ser exigente? extenuarse?
PARA QUE?
Tras leer el artículo «Disparad contra la Ilustración» me sobrevienen los siguientes conceptos:
1.- El autor es muy crítico con la enseñanza y sobre todo, con los estudiantes universitarios ¿universitarios?
2.- Achaca estos males al desinterés intelectual de estos estudiantes y a la enorme y destructiva burocracia que rige en nuestro sistema educativo.
Y lleva razón, sobre todo en el desinterés que existe y por parte de la gran mayoría de estudiantes. Se están creando ejércitos de orgullosos ignorantes e indocumentados. Ignorantes que quieren ser ignorantes.
Dice el autor que … «los jóvenes profesores, son sin duda los mejor preparados de la historia reciente…»; creo que es una incongruencia por su parte, ya que estos mismos jóvenes profesores se han formado -en parte- con las mismas directrices que siguen los estudiantes de hoy, siendo precursores en la ignorancia a todo aquello que no les fuera en el interés para conseguir sus fines en la nueva docencia. Es decir, estamos creando especialistas en una única y exclusiva materia. En cuanto los sacan un poquitín del tema a tratar, la ignorancia brota a borbotones. Y esto, no es serio.
Es lamentable que haya licenciados ¿universitarios? que escriben con faltas gravísimas de ortografía. Y además, ni siquiera conocen -ni les importa- el teorema de Pitágoras.
Foces, ahí está el quid de la cuestión. En la razón para emprender un camino largo y exigente. Cuando sabes que la recompensa será sustanciosa, grande, enorme… las dificultades del camino no importan. Nunca. Son llevaderas y esos incnvenientes, cada vez que se superan, se celebran como un logro.
Cuando no tienes claro que al final del camino te espera algo que realmente merece la pena… el trayecto es un Via Crucis…
Y, por cierto, Kaperusita, que estoy totalmente de acuerdo contigo. Las cosas que cuestan son las que más se disfrutan una vez conseguidas. Sin olvidar esos pequeños placeres del camino. Me gusta tu actitud!!!
[…] zapatillas por los caminos. Yo no estoy hecho para los aquí te pillo, aquí te mato. En mi caso, la duda metódica solo tiene una respuesta. […]