La Escuela Profesional de Comercio de Granada, III (extracto del libro conmemorativo del 75º Aniversario)

¿Un éxito contracorriente?

 

Al margen a todas las miserias personales, financieras y organizativas que acabamos de describir es preciso reconocer que la EPCG obtuvo un éxito inmediato entre los estudiantes granadinos. La necesidad de esa rama de estudios debía ser ampliamente sentida en la localidad. En los dos primeros cursos de actividad académica se matricularon 276 estudiantes, cuyos expedientes se conservan en el Archivo Histórico de la EPCG. Pese a las difíciles circunstancias que se vivieron durante aquellos años el éxito del nuevo centro fue significativo e inmediato, así que hay que concluir que la iniciativa estaba más que justificada pese al evidente déficit de recursos con que se toparon. O, al menos, eso pudo parecer. Por ello, aparte de la demanda en bruto, es preciso conocer algunos matices del estudiantado inicial que nos manifiesten cómo, porqué y en qué condiciones acudían los estudiantes a las aulas. Veamos una rápida descripción de esos expedientes para intentar conocer los detalles de dicho interés inicial.

En Octubre de 1934 la EPCG abrió sus puertas a 157 estudiantes, de ellos 139 varones y 33 mujeres (un 21%). El curso siguiente, 1935-36, la demanda disminuyó significativamente, aunque en medida en modo alguno alarmante, pues se abrieron otros 115 nuevos expedientes, entre los cuales 28 mujeres representaban incluso un ligero incremento relativo (un 24%). El problema es que, de entre todos ellos, 146 (un 53%) abandonaron los estudios en solo uno o dos cursos sin haber obtenido el título.

La mencionada demanda respondía sin duda a las necesidades locales y por tanto eran una fuerte mayoría (82%) los que habían nacido en la ciudad o en la provincia, si bien esa proporción fue mayor en el primer año y disminuyó ligeramente en el curso siguiente (65%). Entre los nacidos fuera de la provincia los más numerosos eran los naturales de Jaén y Almería, provincias vecinas donde aún no existían Escuelas de Comercio. Pero también los hubo procedentes de Málaga y hasta de Madrid  –donde funcionaban dos de las Escuelas más antiguas de España– , y también de varias plazas extranjeras hasta un total de 21 provincias y tres países extranjeros.

La distribución por edades de los primeros estudiantes resulta muy significativa. Un primer grupo estaba formado por los nacidos en 1921 y 1922 (37 matriculados) que, con los nacidos en los dos años inmediatamente anteriores, llegan a ciento seis. Sus edades al realizar la matrícula, entre los once y los dieciséis años, indican claramente que se matriculaban en el grado preparatorio  –algunos con asignaturas convalidadas de otros centros de bachillerato–  y ninguno de ellos revalidó ni el Peritaje ni el Profesorado  –al menos en la Escuela de Granada–  pese a que fueron muchos los que estuvieron matriculados en el Centro de forma más o menos irregular durante ocho años o más. No parece, pues, que el grado preparatorio haya sido un buen instrumento para la captación de futuros estudiantes de los grados profesionales y probablemente sesgó el diseño de la carrera en una orientación inadecuada. Un segundo grupo incluye a los nacidos entre 1911 y 1918, con edades entre 17 y 24 años en 1934. Son ellos los inscritos en estudios periciales y profesionales y constituyeron, o deberían haber constituido, más bien, el núcleo central de la nueva Escuela y de la profesión subsiguiente en Granada. Su número en los dos cursos asciende a 129, pero la mayoría de ellos  –nada menos que 76–  interrumpieron sus estudios en el curso de 1936. Ninguno revalidó el Peritaje y sólo ocho, trasladados en su mayoría desde la Escuela de Málaga, el Profesorado. Es muy ilustrativo de cómo fueron las cosas entre estos primeros titulados de la EPCG el que cinco de ellos completaran sus estudios muy rápidamente, ya antes de la guerra, mientras que los tres restantes hubieron de esperar hasta 1951 para terminar sus carreras académicas. Los años Cuarenta, que contemplaron la consolidación y la refundación de la Escuela, fueron en la práctica perdidos para la producción de titulados. Sin duda la quiebra bélica dejó su marca entre los estudiantes de Comercio como veremos enseguida. Todos los que revalidaron el Profesorado eran granadinos, salvo una vallisoletana que tenía domicilio en Málaga. Finalmente, los alumnos nacidos antes de 1911  –con veintitrés años o más y sin duda con una actividad profesional ya iniciada en 1934–  ascendían a treinta y uno y el de mayor edad entre ellos contaba con nada menos que cuarenta y tres años en 1935.

La procedencia académica de la primera oleada de estudiantes ilustra el éxito inicial del Centro, pero añade matices que invitan a la prudencia interpretativa a la hora de hacer valoraciones genéricas. Varios de los nuevos estudiantes, aunque nacidos en Granada, estaban previamente cursando estudios de Comercio en otras escuelas de España, particularmente en las de Málaga, Murcia y Madrid, desde donde trasladaron expediente. Sin duda aprovecharon la ocasión para retornar a casa, si es que realmente cursaban sus estudios fuera de ella, para reducir así molestias y gastos. Los alumnos libres fueron muy numerosos en todas las escuelas de España. Los alumnos procedentes de la que hasta poco tiempo antes había sido la Escuela de Altos Estudios Mercantiles de Málaga, por ejemplo, tenían, con una sola excepción, edades superiores a los dieciocho años y cuatro de ellos obtuvieron pronto el título de Profesor Mercantil, algunos en pocos meses. Los más de ellos estuvieron pocos años matriculados en el centro y un tercio obtuvo el título de Profesor en apenas dos años, aunque ninguno el de Perito. Uno, en particular, procedente de Almería, había cumplido ya los cuarenta años y completó sus estudios de Profesorado en una sola convocatoria. Sus fechas de nacimiento invitan a pensar en estudiantes libres, bastante maduros, que simultaneaban los estudios de Comercio con una actividad laboral paralela. Los mayores contingentes de inscritos procedían de otros centros locales de enseñanza media, en particular de los institutos Padre Suárez y Ganivet  –fundado este último un año antes y disuelto pocos meses después–  así como otros muchos de la provincia y provincias vecinas.

Mencionemos un último detalle. Las coincidencias de apellidos y domicilios sugieren la existencia de significativas afinidades familiares entre alumnos. Fueron muy numerosos  –más de un tercio de los matriculados durante los dos primeros cursos–  aquellos de quienes cabe suponer que se hicieran seguir por otros hermanos suyos en el camino de las aulas de la EPCG. La proporción es ligeramente mayor (37%) entre los alumnos del preparatorio y ligeramente inferior (32%) entre los de Peritaje y Profesorado pero no parece una diferencia significativa.

Hemos mencionado más arriba que esta generación se debió ver muy directamente afectada por la guerra civil. ¿Qué puede ofrecernos la estadística de estudiantes de la EPCG al respecto? Los alumnos varones nacidos entre 1910 y 1920, que estuvieron en edad militar a lo largo del conflicto, ascendían a 138. Cabe suponer que en su mayoría fueran llamados a filas, pero los datos disponibles no apoyan esta idea o exigen matices adicionales: un 45% de los varones de esas cohortes cortaron sus estudios durante los tres años de la guerra, lo que podría parecer mucho si no lo comparáramos con los abandonos anteriores al conflicto y, aún más, con la proporción de mujeres que abandonaron. El abandono femenino de las mismas cohortes asciende al 63%. Cabría haber esperado unas proporciones de abandono por sexos literalmente invertidas; el que no sea así parece un tanto paradójico aunque nada podemos concluir al respecto. En cualquier caso el dato invita a pensar en que la matrícula en la Escuela de Comercio pudo servir a numerosos varones granadinos para evitar los efectos negativos de la guerra, cualesquiera que aquellos fueran; movilización para unos o, para otros muchos, otras variadas y desconocidas razones más o menos habituales para abandonar los estudios sin concluirlos.

Pese a la mala situación de la Escuela en esos años, que hemos descrito en el epígrafe anterior, durante los críticos años entre 1936 y 1940 se matricularon en la Escuela 527 estudiantes de nueva inscripción. También en esos años fue la demanda estudiantil la que impuso seguir adelante tras un breve desplome que resultó, a la postre, poco significativo. Como se aprecia en el gráfico que recoge la evolución temporal de las nuevas matrículas, en 1936 llegó a su mínimo la inscripción de nuevos alumnos, punto de inflexión de una tendencia recesiva que pudo haber hecho temer lo peor, pero que se invirtió vigorosamente en los años siguientes. De este modo se aprecia que la matriculación durante los años de guerra fue, en promedio, similar a la de los dos cursos fundacionales, aunque con una tendencia manifiestamente positiva; y a la consolidación creciente durante la etapa bélica siguió una notable expansión del alumnado de nueva inscripción, que se inició en 1941 superando los logros anteriores de la etapa bélica y que alcanzó su ápice en 1944, tras la consolidación oficial del Centro y la normalización de sus actividades. 

No se aprecian grandes diferencias estadísticas entre los alumnos de la etapa fundacional y los inscritos durante la etapa de excepción bélica. De entre los nuevos alumnos inscritos en el Centro entre 1936 y 1950, fueron varones 381 y 146 mujeres (28%). De los alumnos matriculados en esos años eran naturales de Granada capital y otros 112 del resto de la provincia, un 74% en su conjunto.

Pero de nuevo la intensidad de la demanda divergió notablemente de la calidad de la misma. Los resultados fueron igualmente deficientes que en la etapa anterior; 297 no obtuvieron título ninguno y la inmensa mayoría de ellos (69%) abandonaron los estudios apenas empezados, antes de 1940. Sólo 218 revalidaron el Peritaje. Destaquemos que fueron sólo diez quienes entre ellos revalidaron el Profesorado (sólo cinco obtuvieron ambos títulos) lo que sin duda estuvo relacionado con el hecho de que la consolidación postbélica del Centro, que trataremos enseguida, supuso la pérdida  –transitoria–  de su categoría académica a simplemente Pericial.

La impresión general que producen las estadísticas del alumnado de la primera oleada de estudiantes en la EPCG es la imagen de un centro docente que operó casi exclusivamente para uso local. Es claro que los nuevos estudios proporcionaron una cierta pero reducida diversificación de la oferta educativa local en la medida en que la Escuela atrajo a numerosos estudiantes de otros centros de enseñanza media y hasta superior. Algunos indicadores sugieren desde el principio una estrategia de masificación  que se podría decir que ha continuado hasta nuestros días; dispuestos a maximizar los ingresos por matrícula y derechos de examen, abrieron las puertas a un buen número de estudiantes del bachillerato elemental y a numerosos estudiantes libres. El resultado no puede calificarse como bueno a pesar de la fuerte demanda: la tasa de abandono de los estudios fue elevadísima también desde el principio y la producción de titulados resultó escasísima con independencia de la crisis bélica.

La Escuela Profesional de Comercio de Granada, II (extracto del libro conmemorativo del 75º Aniversario)

La Granada de los años Treinta y la puesta en marcha de un nuevo centro docente.

 

El nombramiento de don José Pareja Yévenes como Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes proporcionó a la sociedad granadina una inesperada ventana de oportunidad que, aunque extraordinariamente breve, fue eficazmente aprovechada por el Ministro, con el temeroso apoyo de las fuerzas locales, en el asunto que nos ocupa. La permanencia en el cargo de Pareja fue muy corta, apenas dos meses y medio. Tomó posesión el 16 de Diciembre de 1933 en sustitución de don Domingo Barnes, y dimitió el 3 de Marzo siguiente para dar paso a don Salvador de Madariaga. Pero el cese del ministro granadino abrió en realidad una etapa de interinidad virtual relativamente prolongada en el Ministerio, durante la cual ni Madariaga ni su sucesor, don Filiberto Villalobos, ocuparon el cargo realmente y hubieron de ser sustituidos por otros colegas del Gabinete. Por tanto la influencia de Pareja pudo alargarse algún tiempo a través de su Director General de Enseñanza Profesional y Técnica, don Juan Usabiaga, quién con eficacia y rapidez mandó a la Gaceta los decretos necesarios para la efectiva puesta en marcha del nuevo centro y apoyó las gestiones del Comisario-Director designado para la tarea.

Por sus antecedentes era Pareja buen conocedor de las expectativas y oportunidades existentes en la Granada de su época y de las redes sociales que operaban en ella. Sin duda conocía bien la situación de las clases docentes, que, sobre todo el Magisterio, representaban un poderoso fermento, en plena ebullición, que agitaba intensamente la vida local.

Con todas las dificultades, la vitalidad colectiva era bastante evidente. En la Granada de la época se estaban produciendo variadas iniciativas culturales y educativas más o menos afines a ésta; recordemos, por ejemplo, la creación de la Escuela de Estudios Árabes en 1932, el establecimiento de la Escuela Normal en una amplísima y flamante sede y la fundación del Instituto Ángel Ganivet, segregado del Padre Suárez por ser ya éste incapaz de atender toda la demanda. Era una etapa de gran efervescencia educativa, con recientes episodios de violencia pública, cuyo motor principal se encontraba, sin duda, en la renovación de la carrera de Magisterio, tanto en lo referente a los estudios previos como a la provisión de plazas de maestros. Un repaso al azar de el Ideal de la época nos muestra con claridad  –en largas columnas diarias en el cuarto superior derecho de la página cuatro–  el interés social prestado por la sociedad granadina a los temas educativos y, más concretamente, a las profesiones docentes.

De este modo, tras su visita en olor de multitud a la ciudad el 24 de Diciembre y en apenas dos meses Pareja dispuso la fundación y puesta en marcha del nuevo centro.  La iniciativa mencionada bien podría ser calificada como la primera de cierta trascendencia de su etapa ministerial si es que no fue en realidad la única, acompañada por unas pocas decisiones aún más modestas, como la elevación a rango Profesional de la Escuela Pericial de Comercio de Murcia y la creación de una Escuela de Artes y Oficios Artísticos en Guadix. Pero la iniciativa de Pareja adoleció de una manifiesta timidez que dio origen a lo que representó un serio talón de Aquiles del proyecto, que pronto se manifestó amenazante para la propia supervivencia del Centro. A diferencia del sevillano Barnes, su predecesor en el cargo, Pareja se limitó a ungir la solicitud local, pero lo hizo con la condición  –recogida en el propio Decreto fundacional y recordada una y otra vez en adelante en los escritos administrativos–  de que la financiación del nuevo centro corriera a cargo del Ayuntamiento de la capital y de la Diputación provincial hasta tanto se la pudiera incluir en los presupuestos del Estado. Conviene subrayar, por lo que luego se dirá del impacto de la EPCG en la economía local, la ausencia de las Cámaras de Comercio de Granada y de Motril entre los organismos patrocinadores de la iniciativa. Recordemos que en la historia de las principales plazas comerciales de España habían sido siempre los organismos empresariales y comerciales los principales impulsores de las iniciativas tempranas en este sentido. Algo no iba del todo bien cuando, a pesar de toda la retórica ya mencionada, las fuerzas mercantiles se abstuvieron y la iniciativa fue asumida, en exclusiva y de forma bastante renuente, por entes oficiales e individuos directamente interesados. Los organismos patrocinadores confiaban en que la inclusión presupuestaria tuviera lugar en el ejercicio siguiente pero, como veremos en seguida. A diferencia de Pareja y apenas dos meses antes, en cinco de Diciembre anterior, Barnes  –prácticamente fuera de juego ya–  había dispuesto la fundación de una Escuela Nacional de Obreros y Capataces Agrícolas en Sevilla, y la dotó con un remanente, real o ficticio, del presupuesto ministerial.

Contemporáneo al nombramiento ministerial de Pareja lo fue el de Antonio Marín Ocete como Rector de la Universidad de Granada. El colega y ministro granadino fue, pues, el encargado de firmar el Decreto de nombramiento de éste y, en su mencionada visita a Granada, quien se encargó de darle posesión en el cargo. Como veremos Marín Ocete estuvo llamado a ejercer una influencia notable sobre la EPCG en momentos muy críticos.

En su corto mandato ministerial Pareja contó con la ayuda directa de don Pedro Armasa y Briales como Subsecretario y de don Juan Usabiaga como Director General de Enseñanza Profesional y Técnica. Ambos eran profesionales del ramo y políticos muy activos en su época, buenos conocedores del segmento de las enseñanzas especiales y técnicas, entre las que se contaban las de Comercio y, a diferencia de sus superiores en el ministerio, el segundo tuvo un periodo de mandato relativamente largo. Armasa era profesor del Instituto y de la Escuela de Trabajo de Málaga. Fue nombrado Subsecretario del Ministerio de Instrucción por el propio Pareja en 23 de Diciembre y ocupó el cargo hasta el 18 de Marzo siguiente, con tiempo apenas para poner en marcha el centro granadino. En cambio Usabiaga, ingeniero industrial con una larga carrera entre la industria y la administración pública, se mantuvo en el cargo hasta el 18 de Enero de 1935, lo que le dio un peso notable en el proceso de constitución efectiva de la Escuela que nos ocupa. Fue él, en su condición de Director general de Enseñanza profesional y técnica, quien, como veremos más adelante, presidió el acto inaugural en Octubre de 1934.

Veamos el proceso con algún detalle. La “ventana de oportunidad” que, como hemos dicho, supuso el nombramiento de Pareja Yébenes como ministro, se cerró precipitadamente con su dimisión el tres de Marzo. Las iniciativas reglamentarias para la puesta en marcha efectiva de la EPCG fueron asumidas por Usabiaga y Armasa y se publicaron, con posterioridad al cese del Ministro, de forma precipitada y probablemente un tanto improvisada, aunque con inusitado detalle. En la Gaceta de 16 de Marzo, menos de un mes después del Decreto fundacional, se publicaron las órdenes de nombramiento de un Director-Comisario y de la primera plantilla de catedráticos interinos para el Centro. La responsabilidad fundacional fue asignada a don Félix Aguilera Gómez. El mismo día dos Órdenes designaron para ocupar interinamente las primeras cátedras a don Mariano López-Palacios (Legislación Mercantil Comparada), don Enrique Buezo (Geografía económica), don Nicolás Marín Ocete (Legislación mercantil) y los profesores especiales don José Vílchez López (Taqui-meca y gramática) y auxiliares don Francisco Wilhelmi Manzano, don Manuel Galzuzta López y don Ramón Vida Lumpié. Las órdenes recordaban expresamente que las dotaciones de dichas plazas habrían de correr a cargo de los presupuestos municipal y provincial y que «los nombrados deben justificar para tomar posesión del cargo estar en posesión de los títulos a que hacen referencia los artículos 25, 31 y 40 del Real decreto de 31 de Agosto de 1922, y sin que puedan alegar derechos tanto en el orden económico como en el docente por los servicios interinos que prestan en virtud de estos nombramientos».

Un presupuesto que, por lo demás, parece relativamente modesto, dado que la plantilla teórica incluía sólo a diecisiete profesores de diferentes categorías y niveles de dedicación y a dos administrativos. Conforme al presupuesto enviado por Cavanna al Ministerio, las necesidades presupuestarias del claustro de profesores exigiría la siguiente retribución:

 

10 Catedráticos                                    5.000 pta          50.000 pta/año

3 Profesores Especiales                        3.000 pta            9.000 pta/año

2 Profesores Auxiliares                        2.000 pta            4.000 pta/año

2 Profesores auxiliares                         1.500 pta            3.000 pta/año

Acumulación por cálculo comercial                                 2.000 pta/año

Gratificación por dirección                                                 500 pta/año

Gratificación por Secretario                                               400 pta/año

 

TOTAL                                                    68.900 pta/año

 

Si añadimos las once mil pesetas necesarias para el alquiler del edificio y otras seis mil para personal y gastos administrativos resulta que la dotación necesaria para el nuevo centro no superaría en mucho las 85.000 pesetas anuales.

El detallado articulado de estas disposiciones y la cronología de las mismas hacen pensar en la precipitación del ministro saliente  –ya destituido antes de consolidar su obra en Granada, que hubo de ser ejecutada por sus colaboradores–  la firme decisión de los grupos locales interesados y de los propios beneficiarios de los diferentes nombramientos. No obstante las cosas no debían estar del todo claras ni resultaron pacíficas, como veremos; en Abril del mismo año cuatro órdenes ministeriales destituyeron a Vida, Marín Ocete, Galzuzta y Bueso sin explicar las razones de la decisión. Seguidamente y a lo largo de varios meses se sucedieron los nuevos nombramientos, igualmente interinos, a favor de don Francisco Olmedo López (Catedrático de Contabilidad), don José Martín Márquez (Catedrático de Geografía económica), don Pedro Godoy Mirasol (Catedrático de Mercancías), don Mariano López Palacios (confirmado como Catedrático de Legislación mercantil comparada), doña Aurora Trigueros y de Burgos, don José Coto de Castro, don Enrique Alonso Redondo, don Fermín Fernández Olmos (Auxiliares) y don Manuel Martínez Pescador (Profesor especial de Dibujo y Caligrafía). Finalmente, por traslado desde Palma de Mallorca, don Alberto Cavanna Eguiluz fue designado como auxiliar del Comisario-Director, cargo que seguía ocupando Aguilera. Aparte de la precipitación, la razón de las destituciones mencionadas puede encontrarse en la vigencia del Real Decreto de 31 de Agosto de 1922 que reglamentaba los estudios mercantiles y establecía una reserva de la enseñanza en las Escuelas de Comercio a favor de los propios titulados, Profesores e Intendentes mercantiles. En fecha tan tardía como el 19 de Septiembre, con apenas un mes para el comienzo previsto de las clases, la Dirección General ofició a la Escuela de Granada comunicando que «pese a la falta de Profesores e Intendentes mercantiles no puede proponer ni a Peritos ni a licenciados para profesores Ayudantes interinos». En una ciudad como Granada, donde hemos podido identificar a escasos profesores mercantiles en ejercicio en 1932, debió suponer una dificultad importante para impulsar la efectiva implantación del nuevo centro, que comenzó sus preparativos en un local y con medios facilitados desde el principio por la Universidad de Granada.

Pese a todas las dificultades, el Comisario-Director trabajó con notable rigor profesional, del que dan fe cumplidamente sendos legajos que se conservan en los Archivos Históricos del Ayuntamiento y de la Diputación Provincial de Granada y en la correspondencia enviada, de la que se conservan las copias en el Archivo Histórico de la Escuela. En los primeros hay una detalladísima correspondencia en la cual daba cuenta a los organismos patrocinadores de cada una de sus decisiones, así como una detallada justificación documental de las mismas. En dichos legajos, las hojas de servicio de cada uno de los nuevos profesores, que recopilaban exhaustiva y apretadamente la documentación presentada por los interesados, es, probablemente, la mejor muestra de ello y una fuente de información biográfica de gran interés.

Además de ocuparse de reclutar el nuevo profesorado, una de las tareas más importantes y urgentes fue conseguir los locales necesarios para iniciar la actividad docente, aspecto que la Universidad no pudo atender. A dicho efecto Aguilera inició gestiones con don Manuel López Barajas, para arrendar la casa de la calle de San Antón número 36 que había sido propiedad de don José María Puerta y Fernández de Córdoba, marqués de la Cardeñosa. En 17 de Agosto la Diputación refrendó el acuerdo de alquiler por un año  –prorrogable–  que ya había sido aprobado por el Ayuntamiento. El importe del arrendamiento, once mil pesetas anuales pagaderas por mensualidades vencidas, incluía sin duda la misma expectativa de que pocos meses después su abono corriera a cargo del Ministerio de Instrucción Pública. Pero no fue así. En su sesión de tres de Noviembre la Junta Económica del Centro se reunió para distribuir el importe de las consignaciones de la Diputación (cinco mil pesetas) y del Ayuntamiento de Granada (tres mil), junto con lo recaudado en concepto de matrícula y derechos de examen (cuyo importe no determinan). Es muy significativo que el resultado principal de dicha reunión fuera acordar «que como todos los profesores son interinos se les abonarán dos tercios de su salario oficial». Las dificultades financieras habían comenzado prácticamente desde el principio.

La Escuela Profesional de Comercio de Granada, I (extracto del libro conmemorativo del 75º Aniversario)

Navegar contracorriente

La Escuela Profesional de Comercio de Granada

(1934-1974)

Gregorio Núñez[1]

 

 

 

 

E

l 16 de Febrero de 1934 un Decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes creó en Granada una Escuela Profesional de Comercio de nueva planta (la EPCG, en adelante)[2]. El Decreto venía firmado por don José Pareja Yébenes, hombre bien conocido en la localidad, y justificaba la iniciativa explicando que

 

« … el extraordinario desarrollo de la vida mercantil e industrial de Granada, la riqueza de su agricultura, la importancia de su comercio y la actividad y pujanza económica de dicha capital, son títulos más que suficientes para pretender el acrecentamiento de cultura que la creación de una Escuela de Comercio supone en ciudad pletórica de centros docentes y que mayor contingente de alumnos tiene».

 

El texto anterior no es ni mucho menos una valoración optimista del Ministro ni del ministerio sobre la economía granadina de principios de los años treinta. Antes al contrario, es sólo copia literal de la petición, más bien voluntarista y probablemente poco realista, que las autoridades locales (Ayuntamiento de la capital y Diputación provincial) habían hecho al Ministro con motivo de su toma de posesión del cargo; una petición que, en su día, se vio acompañada por una larga lista de demandas locales que se encomendaron al Ministro granadino cuando, con la pompa y exaltación que hubiera merecido la presentación de un virrey, Pareja hizo su primera y única visita oficial a Granada el 24 de Diciembre.

Con dicho motivo, en 27 de Diciembre, el diario conservador granadino reproducía la opinión general en estos términos:

 

«Granada pide, como atención a sus muchas necesidades, que se le conceda la tan ansiada Escuela de Comercio. Poblaciones de ínfima importancia cuentan ya con centros análogos; la aspiración en todo momento demostrada, no se ha recogido aún por personas influyentes que medraron a costa de los intereses de los granadinos. Y Granada sigue sin Escuela de Comercio, como sigue sin otras tantísimas cosas urgentes, repartidas a voleo por villorrios y ciudadelas de caciques más o menos profesionales.

 

Sin que sirvan de menoscabo para nadie, observemos que centros de reciente concesión carecen de alumnos y hubiesen perecido si el Estado, pródigo en el derroche de lo ajeno, no pagara locales y profesorado; la Escuela de Comercio se sostiene por sí misma en Granada, o, al menos, aliviaría mucho con su abundante matrícula los gastos primordiales. Sólo resta un simple apoyo oficioso, que el entusiasmo de los más convertiría en realidad eficiente. No es difícil apreciar la necesidad de la enseñanza mercantil en una ciudad que, como Granada, tiene casi tantos comerciantes como vecinos y que aporta al Estado crecida cantidad en concepto de contribución industrial». 

 

Al menos esto último era cierto y, como hemos dejado sentado en otro lugar los profesores González Ruiz, Píñar y yo mismo, hemos identificado a cuatrocientos ocho contribuyentes correspondientes al sector industrial, y otros 2.837 al sector terciario y también fue cierto que el alumnado se inscribió en la Escuela con cierta facilidad desde el primer curso. Además de la capital, la provincia contaba con otras cuatro plazas mercantiles e industriales de relativa importancia como Baza, Guadix, Loja y Motril. Pero en modo alguno era cierto que un simple apoyo oficial  –que fue lo que realmente proporcionó Pareja, con efectos muy dañinos para el proyecto–  fuera a bastar, ni mucho menos, para asegurar el desarrollo de la iniciativa. Además, y como luego veremos con detalle, como hoy, la coyuntura económica era hace 75 años decididamente mala, con la agricultura casi bloqueada, la minería parada y el principal grupo empresarial de la provincia, Tranvías Eléctricos de Granada S.A. en suspensión de pagos por la crisis azucarera. La situación era realmente alarmante para la economía y las empresas locales, y lo peor fue que, durante las décadas siguientes, la provincia no logró emprender la senda de una expansión sostenida en gran escala, sino todo lo contrario. A la postre, la fundación y la ulterior consolidación de la EPCG vino a representar más una estrategia defensiva, en interés de unos pocos titulados interesados en los nuevos puestos de trabajo, que un proyecto realmente estimulante para reactivar la economía local.



[1] El autor agradece la colaboración entusiasta de don José Parra, don Francisco Sánchez Dorado, don Gregorio Morales, don Félix Muñoz, doña María José Paredes y doña Rita Cazenave para la redacción de estas páginas.

[2] {Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes (España)  & Pareja Yévenes 1934 #28764}

 

 

Orla de la promoción de 1951

Cortesía de don Manuel García Ballesteros, actualmente residente en Buenos Aires.

 

La Enseñanza para la Empresa en Andalucía

Ficha bibliográfica:

  • Gregorio Núñez (Coordinador) La Enseñanza para la Empresa en Andalucía. La Escuela Profesional de Comercio de Granada a los 75 años de su fundación. Granada. Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Granada. 2009. Prólogo de Manuel Chaves González. ISBN 978-84-92680-66-5. D.L. GR-3225/09.

Recuerdos de la Exposición (abierta hasta el 31 de Octubre)

 

La exposición está teniendo notable éxito y atrae a muchos de quienes hasta ahora no han seguido el aniversario. En este mensaje proporcionamos algunas fotos para el recuerdo, que serán de especial utilidad para quienes no puedan venir a Granada a visitarla hasta el día 31.

Coloquio Empresa-Educación en la Historia

EMPRESA Y EDUCACIÓN

 

COLOQUIO EN CONMEMORACIÓN DEL 75º ANIVERSARIO DE LA ESCUELA DE COMERCIO DE GRANADA

 

Organizado por los grupos DETESEMP (Madrid) y GEHESE (Granada)

y la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de Granada

 

 

Comité organizador: Dr. Gregorio Núñez, Dr. Carlos Larrinaga y Dr. Gabriel Tortella

 

Sede: Fundación Emasagra, Carmen del Aljibe del Rey, Granada.

 

 

Granada, 29-30 octubre 2009

 

 


PRIMERA JORNADA Jueves, 29 de octubre

 

10:00              Presentación Dra. María del Mar Holgado, Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Granada

 

10:30-11:00    Conferencia Inaugural Dr. Gabriel Tortella (Universidad de Alcalá): “El factor empresarial en la historia”

 

11:00-13:00    Primera Sesión: Perspectiva Internacional (Preside Dr. José Luis García Ruiz)

 

Dr. Michelangelo Vasta (Universidad de Siena): “Empresarios y desarrollo económico en la Italia del siglo XX”

Dra. Gloria Quiroga (Universidad de Alcalá): “Empresa y educación en Inglaterra y España: estudio comparado”

Dr. Pierangelo Toninelli (Universidad de Milano - Bicocca): “Archivos para la historia de la empresa en Italia”.

Dr. Leonardo Caruana (Universidad de Granada): “La formación interna en una empresa de seguros española con vocación internacional”

 

13:00              Visita del Carmen del Aljibe del Rey y paseo por el Albaycín

 

14:15              Almuerzo en el Carmen de la Victoria

 

16:15-17:30    Segunda Sesión: Educación y Empresa en España (Preside Dr. Carlos Larrinaga)

 

Dr. José Luis García Ruiz (Universidad Complutense): “Educación y empresarialidad en la España del S. XX: un visión general”

Dra. Clara Eugenia Núñez (UNED): “La universidad y la gran crisis de 2009”

Dra. Begoña Moreno (IMDEA): “Universidad y empresa: José Entrecanales Ibarra, profesor y empresario”

Dr. José María Ortiz-Villajos (Universidad Complutense): “La actividad innovadora de los empresarios españoles”

  

17:30-17:45    Pausa

 

17:45-19:00    Tercera Sesión Educación para la empresa (Preside Dra. Gloria Quiroga)

 

Dr. Emilio de Diego (Universidad Complutense): “La Escuela de Organización Industrial (EOI): un hito en la formación empresarial en España”

Dr. Luis González Ruiz (Universidad de Granada): “Las Escuelas de Comercio en la legislación española”

Dr. Juan Zabalza (Universidad de Alicante): “La Economía Política en las Escuelas de Comercio (1850-1953). Una vía de institucionalización truncada”

Dra. Isabel Garaizar (Universidad del País Vasco) y Dr. Carlos Larrinaga (Universidad de Granada): “La Ría de Bilbao: industrialización y capital humano en el primer tercio del s. XX”

 

22:00-23:30          Visita guiada a la Alhambra

 

 

SEGUNDA JORNADA Viernes, 20 octubre

 

10:00-11:00    Cuarta Sesión  Educación Empresarial: Escuelas y Facultades (Preside Dr. Gabriel Tortella)

 

Dr. Jorge Infante Díaz (Universidad de Zaragoza): “Escuelas de Comercio versus Facultades de Economía (1925-1953). Una visión desde la Escuela de Comercio de Zaragoza”

Dr. Pedro Velarde (Universidad del País Vasco): “Escuelas: puntos fuertes de ayer válidos en la reforma actual”

Dr. Luis Javier Corona (Universidad de Burgos): “Sesenta años de enseñanza económico-empresarial en Burgos”

 

11:00-12:00    Quinta sesión Educación empresarial en Andalucía (Preside Dr. Pedro Velarde)

 

Dra. Mª Concepción Campos (Universidad de Málaga): “Tradición y modernidad: los estudios de Empresariales en Málaga”

Dr. Gregorio Núñez (Universidad de Granada) “La Escuela de Comercio y la Facultad de Ciencias Empresariales de Granada”

Dr. Donato Gómez Díaz (Universidad de Almería): “Evolución de los estudios empresariales en Almería”

 

12:00-12:15 Pausa

 

12:15-13:00    Conclusiones y balance general a cargo del Dr. Gregorio Núñez (Universidad de Granada)

 

14:00              Almuerzo en el Carmen de la Victoria

Encarando los próximos 75 años

El acto inaugural del aniversario de la EPCG

Actos conmemorativos del 75º Aniversario de la Escuela Profesional de Comercio de Granada

Granada a 22 de octubre de 2009

 

Estimada Sra:

 La semana que viene la Facultad que presido celebrará durante el 75º Aniversario de su fundación bajo la forma de Escuela Profesional de Comercio de Granada.

La Comisión Preparatoria de los actos ha acordado un programa de actividades que adjunto a continuación celebrando el acto principal de la conmemoración coincidiendo con el aniversario de la inauguración efectiva que fue el 27 de octubre. Será para nosotros un placer poder contar con vuestra presencia en los diferentes actos.

Muy agradecido por vuestra colaboración en todos los actos que estamos celebrando, le saluda atentamente,

 

Fdo: Dr. María del Mar Holgado Molina

Decana

 


 

 

 

27 Octubre

ACTOS CELEBRACIÓN 75º ANIVERSARIO EPCG

Presidencia:

Rector Magnifico de la Universidad de Granada, Dr. Francisco González Lodeiro y la Decana de la Facultad de CC.EE. y Económicas, Dr. María del Mar Holgado Molina

Sede: Facultad de Ciencias Económica y Empresariales

12 horas, Aula Magna

-          Apertura del acto, presidido por el Sr. Rector Magnifico de la Universidad de Granada.

-          Intervención de la Sra. Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Dª. Mª Mar Holgado Molina

-          Intervención del Comisario para la Organización de los actos conmemorativos del 75º Aniversario de la Escuela Profesional de Comercio, D. Gregorio Núñez Romero Balmas.

-          Mesa redonda sobre Economía y Crisis.

·         Conferencia “Economía y Comunicación en Tiempo de Crisis”, Ponente, Dª. Maite Pascual de la Cueva, Redactora del programa  Informe Semanal de TVE.

·         Conferencia “Crisis económica: los empresarios al rescate”, Ponente, D. Gerardo Cuerva Valdivia, Presidente Confederación Granadina de Empresarios

-          Clausura del acto a cargo del Señor Rector Magnifico de la Universidad de Granada, D. Francisco González Lodeiro

 

Copa de clausura

 

 

 

 

29-30 Octubre

 

EMPRESA Y EDUCACIÓN

COLOQUIO EN CONMEMORACIÓN DEL

75º ANIVERSARIO DE LA ESCUELA PROFESIONAL DE

COMERCIO DE GRANADA (1934)

 

Comité organizador:

Dr. Gabriel Tortella, Dr. Carlos Larrinaga y Dr. Gregorio Núñez,

Sede: Fundación Emasagra, Granada, Carmen del Aljibe del Rey

Granada, 29-30 octubre 2009

PRIMERA JORNADA Jueves, 29 de octubre

10:00 Presentación Dra. María del Mar Holgado, Decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales de la Universidad de Granada

10:30-11:00 Conferencia Inaugural Dr. Gabriel Tortella (Universidad de Alcalá): “El factor empresarial en la historia”

11:00-13:00 Primera Sesión: Perspectiva Internacional (Preside Dr. José Luis García Ruiz)

Dr. Michelangelo Vasta (Universidad de Siena): “Empresarios y desarrollo económico en la Italia del siglo XX”

Dra. Gloria Quiroga (Universidad de Alcalá): “Empresa y educación en Inglaterra y España: estudio comparado”

Dr. Pierangelo Toninelli (Universidad de Milano - Bicocca): “Archivos para la historia de la empresa en Italia”.

Dr. Leonardo Caruana (Universidad de Granada): “La formación interna en una empresa de seguros española con vocación internacional”

 13:00 Visita del Carmen del Aljibe del Rey y paseo por el Albaycín

14:15 Almuerzo en el Carmen de la Victoria

16:15-17:30 Segunda Sesión: Educación y Empresa en España (Preside Dr. Carlos Larrinaga)

Dr. José Luis García Ruiz (Universidad Complutense): “Educación y empresarialidad en la España del S. XX: un visión general”

Dra. Clara Eugenia Núñez (UNED): “La universidad y la gran crisis de 2009”

Dra. Begoña Moreno (IMDEA): “Universidad y empresa: José Entrecanales Ibarra, profesor y empresario”

Dr. José María Ortiz-Villajos (Universidad Complutense): “La actividad innovadora de los empresarios españoles”

17:30-17:45 Pausa

17:45-19:00 Tercera Sesión Educación para la empresa (Preside Dra. Gloria Quiroga)

Dr. Emilio de Diego (Universidad Complutense): “La Escuela de Organización

Industrial (EOI): un hito en la formación empresarial en España”

Dr. Luis González Ruiz (Universidad de Granada): “Las Escuelas de Comercio en la legislación española”

Dr. Juan Zabalza (Universidad de Alicante): “La Economía Política en las Escuelas de Comercio (1850-1953). Una vía de institucionalización truncada”

Dra. Isabel Garaizar (Universidad del País Vasco) y Dr. Carlos Larrinaga (Universidad de Granada): “La Ría de Bilbao: industrialización y capital humano en el primer tercio del s. XX”

22:00-23:30 Visita guiada a la Alhambra

SEGUNDA JORNADA Viernes, 30 octubre

10:00-11:00 Cuarta Sesión Educación Empresarial: Escuelas y Facultades (Preside Dr. Gabriel Tortella)

 Dr. Jorge Infante Díaz (Universidad de Zaragoza): “Escuelas de Comercio versus Facultades de Economía (1925-1953). Una visión desde la Escuela de Comercio de Zaragoza”

Dr. Pedro Velarde (Universidad del País Vasco): “Escuelas: puntos fuertes de ayer válidos en la reforma actual”

Dr. Luis Javier Corona (Universidad de Burgos): “Sesenta años de enseñanza económico-empresarial en Burgos”

11:00-12:00 Quinta sesión Educación empresarial en Andalucía (Preside Dr. Pedro Velarde)

Dra. Mª Concepción Campos (Universidad de Málaga): “Tradición y modernidad: los estudios de Empresariales en Málaga”

Dr. Gregorio Núñez (Universidad de Granada) “La Escuela de Comercio y la Facultad de Ciencias Empresariales de Granada”

Dr. Donato Gómez Díaz (Universidad de Almería): “Evolución de los estudios empresariales en Almería”

12:00-12:15 Pausa

12:15-13:00 Conclusiones y balance general a cargo del Dr. Gregorio Núñez (Universidad de Granada)

14:00 Almuerzo en el Carmen de la Victoria

 

13-31 Octubre

Exposición Conmemorativa del 75º Aniversario:

La muestra, comisariada por D. Javier Piñar Samos y D. Gregorio Núñez  recorre, a través de documentos, fotografías y maquinaria de cálculo y oficina, la historia de una escuela que tras su inauguración el 27 de octubre de 1934, gracias al impulso de las clases mercantiles de la ciudad y el apoyo del Ayuntamiento y la Diputación, sentó las bases de las actuales generaciones de empresarios granadinos

Sede: sala Zaida de Caja Rural (Puerta Real, frente a Fuente de las Batallas)

Horario: 18-21 h (De lunes a Sábado)

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