Unos catalanes, los primeros en ser llamados españoles
Amigo Joaquín, tu interesante demanda sobre la etimología del vocablo esquirol, bien se merece una nueva comunicación, cuyo contenido, un estudio filológico, puede resultar un tanto penoso de leer. No obstante, quienes tengan la paciencia de llegar al final podrán llevarse una sorpresa.
1) Estado de la cuestión
Aunque ambas lenguas derivan del latín, salta a la vista la total discrepancia etimológica que debe existir entre el castellano ardilla y su correspondiente semántico catalán esquirol:
- En cuanto a la etimología de ardilla, basta consultar el Diccionario de la Lengua Española; en la edición de 1901 puede leerse:
ardilla (del dim. de arda 1) f. Mamífero roedor, de unos 20 centímetros de largo…
Y después:
arda 1 (de harda) f. desus. Ardilla. U.c.dialect.
Como puede observarse, ardilla no es voz derivada de término latino alguno, sino del prerrománico harda (la ortografía es un lujo de la lengua). Por cierto, ya figuraba en el Diccionario de Nebrija de 1495 y fue sustituyendo a harda, que casi ha desaparecido.
- La etimología de catalán esquirol no se indicó en la anterior comunicación; simplemente se dijo que había sido tomada del nombre de un pueblo barcelonés, L´Esquirol, que traducido al castellano sería La Ardilla.
2) Etimología de esquirol: consideraciones y conclusión
- ¿Qué pueden tener en común, aparte del significado, términos tan diversos ? Pues, que esquirol sea también un diminutivo. Y así debe de ser: siendo el catalán lengua derivada del latín, que presenta la terminación –olus /-ola en los diminutivos, es razonable sospechar que esquir-ol pueda venir de un diminutivo latino del tipo xxxx-olus / -ola.
La sospecha se convierte en certeza tras consultar la formación de nombres derivados en la gramática catalana de Frances de B. Moll, página 221 párrafo tercero, el tenor de dicho párrafo, una vez traducido al castellano, es el siguiente:
-OL, -OLA no se aplica a cualquier palabra primitiva, sino que es propia de aquellas palabras que ya vienen del latín con estos sufijos.
- Así, pues, para saber con exactitud la voz latina de la que deriva esquirol bastará buscar en un buen diccionario español-latino, de los que hoy no se editan, el término latino correspondiente a ardilla. Y en el diccionario español-latino de Valbuena de 1861, comprado a precio vil en la cuesta de Moyano, puede leerse:
ARDILLA. m. Sciurus,
Tras esto, sin necesidad de muchas explicaciones, pueden verse derivar de scir-olus, diminutivo de sciurus, el catalán esquir-ol y otras voces romances, e incluso la correspondiente voz inglesa (idioma de vocabulario romance en un 40%);. Todas ellas, para llamar al pequeño roedor.
Ya todas las piezas encajan:
Catalán esquirol, francés, écureuil; inglés, squirrel.
3) Los catalanes de aquende de los pirineos, los primeros en ser llamados españoles.
Dado que el sufijo –ol /-ola es propio de Cataluña y de la Provenza, tan ligadas lingüísticamente, no son muy frecuentes, salvo préstamos, vocablos españoles castellanos de este tipo. Uno de ellos es precisamente el vocablo españ-ol. Veamos su etimología y primera acepción en el Diccionario de la Real Academia Españ-ola (edición de 1991):
Español, la. (Del provenzal espaignol, y este de latín medieval hispaniolus, de Hispania, España) adj. Natural de España.. U.t.c.s.
Esta inequívoca etimología invita a hacer las siguientes consideraciones:
- El término latino medieval Hispani-olus es diminutivo en Provenza de Hispanus, término latino clásico que significa habitante de Hispania.
- Por otra parte, la Universidad de Montpelier, en plena Provenza, fue el centro donde iban a estudiar desde el siglo XIII los catalanes de una y otra vertiente pirinea, sobre todo Medicina y Derecho. Todavía se alza en la bella ciudad del mediodía francés una mansión medieval con una inscripción en la que se hace saber que el palacio fue erigido por un mecenas catalán para residencia de sus paisanos de Gerona.
- Y el estudiante catalán de aquende los Pirineos empezó a ser llamado en la Provenza medieval Hispaniiolus, de donde deriva, a través del provenzal, el castellano español y el catalán
