Cuando el verano del 82 tocaba su fin, el Gobierno Civil de Granada remitía al Ayuntamiento de Almuñécar una nota mediante la cual autorizaba a la playa de Cantarriján la práctica del naturismo. Unida a la de la Joya, que había conseguido el permiso unos días antes, ya eran dos las playas dedicadas al nudismo en el litoral granadino. La idea fue de la Asociación Naturista de Andalucía quien vio en Cantarriján, por la limpieza de sus aguas, por estar lejos de la carretera y por tener varios obstáculos naturales que impedían la vista desde el exterior, la playa idónea para esta práctica. En España el nudismo se reguló mediante una orden ministerial en 1978 y, un año después, se presentó en Estepona Costa Natura, el primer complejo turístico dedicado al naturismo en nuestro país.

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