El primer bono bus…

… cumple 30 años. Aprobado en pleno el 20 de abril de 1982, reducía el precio del billete cinco pesetas de media. Hasta la fecha existían tres tarifas: de 16 pesetas hasta las 9 de la mañana, de 26, por el servicio nocturno y de día festivos y la normal de 22 pesetas. Con el acuerdo corporativo se suprimieron las dos primeras tarifas y se descontó un duro al precio de la normal. El primer bono-bus era una tira de diez billetes que se compraba en estancos por 170 pesetas. Entró en funcionamiento del 10 de mayo de ese año, a la vez que las primeras zonas ORA.

[*] Autobuses de Rober en Puerta Real en 1987

Los 20 años del Tryp Albayzín

Fue uno de los hoteles que se abrieron en Granada animados por el turismo que atraería el Palacio de Congresos (el Saray, el Granada Center, el Corona de Granada, el San Antón y la ampliación del hotel Carmen son más o menos de esta fecha) . El centro de convenciones se inauguró el 19 de abril de 1992 y unos días antes (el 26 de marzo) se celebró la puesta de largo del Tryp Albayzín un espléndido y moderno cuatro estrellas de 108 habitaciones y dos restaurantes. Del edificio construido por Hermanos Chinchilla y arrendado a la compañía Tryp de Antonio Briones y Rufino Calero, IDEAL resaltó en la crónica de la inauguración su “impresionante artesonado de madera y el suelo de mármol de hall de entrada y las instalaciones turístico-deportivas, saunas, masajes y pista de squash, así como otros complementos entre los que se puede destacar la finísima vajilla del comedor principal”.

Su historia comenzó con una anécdota; la empresa encargó todos los impresos con el nombre de “Tryp Albaicín”, pero alguien comentó que el castizo nombre del barrio se escribía con “y” y “z”, así que, ante el temor de herir sensibilidades volvieron a editar todos los impresos e incluso a cambiar el rótulo que daba a la calle, ya sería, para todos, el “Tryp Albayzín”.

Desde entonces el hotel, propiedad de la sociedad granadina Hoteles Congreso, ha formado parte de la vida de esta ciudad, en especial a la feria taurina del Corpus con la celebración en sus salones de la tradicional tertulia y la  concesión del trofeo ‘Detalle para el recuerdo’.

Ahora los trabajadores del Hotel Tryp Albayzín han pedido ayuda a la Junta para que medie entre la sociedad propietaria y la cadena hotelera que lo ha explotado durante la última década, Meliá, para intentar evitar in extremis el cierre del emblemático establecimiento que, si nadie lo remedia, será esta noche a las  doce. Pero, ¿de verdad nadie puede hacer nada para resolver esta situación?

 

El niño de El Chaparral atrapado en un pozo

El accidente pudo costar la vida de Salomón, un niño de nueve años vecino de El Chaparral que la tarde del 28 de abril de 1987 quedó atrapado en un tubo de no más de 40 centímetros de diámetro que  pertenecía a una perforación de aguas de un pozo artesanal abandonado. En los trabajos de rescate participaron los bomberos y la guardia civil y se prolongaron durante cuatro largas horas pero, al final se logró sacar al pequeño sano y salvo.

Salomón se encontraba con otro amigo paseando en bicicleta por el ‘Barranco del Cortijo del Aire’. Allí pararon junto a la boca de un tubo que no estaba tapado. Salomón se metió dentro y luego no podía salir. Cada vez que tiraban de él para intentar sacarlo, el chico chillaba de dolor, lo que obligó a excavar alrededor de la tubería a una profundidad cercana a los tres metros, mientras al niño se le tenía amarrado con una cuerda alrededor de las axilas.

Una vez finalizada la excavación, se abrió el tubo con un soplete y comenzaron a sacarse las piedras que impedían salir al pequeño, pero que también lo habían sujetado evitando que cayera hasta el fondo. Las piernas de Salomón quedaron liberadas y el niño era izado hasta la superficie entre los aplausos de los familiares y los vecinos que pasaron, igual que el niño, un buen susto.

 

Francisco Ayala recibe el Premio Cervantes

Hace 20 años…

«El mismo día en que se me otorgaba este galardón me encontraba postrado a las puertas de la muerte». Estas fueron las primeras palabras pronunciadas por Francisco Ayala en el paraninfo de la Universidad de Alcalá la Real donde, el 23 de abril de 1992, en un acto solemne, recibía de manos del Rey el diploma y la medalla que le distinguen como ganador del Premio Cervantes. Le acompañaban tres escritores anteriormente galardonados, Antonio Buero Vallejo, Gonzalo Torrente Ballester y Augusto Roa Bastos. Ayala, que comenzó su discurso agradeciendo la «inyección de vida» que había supuesto recibir el premio, se presentó como un «rendido admirador de Cervantes» y sostuvo que el idioma es «la única patria del escritor». A su discurso contestó el Rey que Ayala es «un intelectual que opina» y añadió que los pensadores como él «gozan el privilegio y sufren la responsabilidad de indicarnos cual es el camino más oportuno».

Una piloto de combate aterriza en Granada

Entre los pilotos de la Patrulla d”Etampes que hicieron escala en Granada en un viaje que les llevaría a Tetuán y Orán, se encontraba una chica. Para la sociedad de 1952 esto era toda una novedad, así que el redactor de IDEAL se acercó al hotel donde se alojaban para hablar con Elizabeth Boselli, la primera mujer piloto de combate del ejército francés. El cónsul de su país en la ciudad había recibido a los aviadores en el aeródromo de Armilla y les había acompañado en una visita a la Alhambra. Tras la cena, en una breve entrevista que concedió a este periódico, Boselli repasó su biografía: había nacido en París en 1914, se había licenciado en Ciencias Políticas y Económicas. Era piloto civil y militar, y viajaba con la patrulla para practicar ejercicios de acrobacia aérea. Ya había batido tres récords mundiales de altura, aunque hasta el final de su carrera, conseguiría cinco más. En 1957, sirvió en la guerra de Argelia y fue miembro de la Academia francesa del Aire y del Espacio. Boselli murió en el año 2005.

La reina de cerca

El 18 de enero de 1949 Torres Molina fotografiaba para IDEAL a Prados López trabajando en el monumento que remataría el edificio del teatro Isabel la Católica que se estaba construyendo en la Acera del Casino. Nunca la reina ha estado tan cerca.

Dos premios Nobel en la Universidad

El 29 de marzo de 1967 fue un día importante para la Universidad de Granada y la Facultad de Medicina. Los premios Nobel Severo Ochoa y Carl Cori, junto con el científico argentino Luis Leloir (que también recibiría el galardón en 1970), fueron investidos doctores Honoris Causa en un acto académico, presidido por el rector Muñoz Fernández, que llenó el claustro del Rectorado y al que no faltó el alcalde Manuel Sola. Leloir tuvo como padrino al catedrático de Medicina Carlos Osorio, mientras que los Nobel fueron defendidos el joven Federico Mayor Zaragoza. Durante su intervención, Carl Cori, checo ganador del premio en 1947 por sus trabajos sobre el metabolismo de los hidratos de carbono, dijo: «Granada es una ciudad tan hermosa, que aquí no es posible pensar siempre en la Ciencia». Durante su estancia en la capital , los científicos participaron en un Congreso Nacional de Bioquímica y el profesor Ochoa fue nombrado académico de honor de la Real de Medicina e impuesta una beca en el colegio mayor de San Bartolomé y Santiago. Una agenda complicada que seguro no les dejó tiempo para acudir a la conferencia sobre Rubén Darío ofrecida por Gerardo Diego un día después, el día 30 de marzo en el paraninfo de la Universidad.

“El Marranito” se pasea por Granada

Además de las procesiones, otra de las distracciones de la Semana Santa granadina de 1968 fue ‘El Marranito’, pero que no se me ofenda nadie. Un grupo de chicos presumía, calle arriba, calle abajo, del coche que se acababan de comprar entre todos: un Opel descapotable de 1935 matrícula de Segovia 1485. Como era un poco ‘tozudo’, arrancaba cuando quería y había que darle unos cuantos empujones para ponerlo en marcha, decidieron llamarlo ‘El Marranito’ y pintar este nombre en la chapa del coche para que todos lo conocieran por su apelativo. Les costó mil duros y gastaba “un río de gasolina” pero sus orgullosos propietarios aseguraban que había subido a siete al Veleta y que pensaban llegar con él a Lisboa para sorprender a la novia portuguesa de uno de los amigos. Estos arriesgados estudiantes granadinos eran Antonio López Rubio, Tomás Liñán Tejada y Francisco Rodríguez Ruiz.

El ascenso del 41

Hace 71 años

El 9 de abril de 1941, la ciudad celebró el martes santo recibiendo con todos los honores a los jugadores del Granada CF que volvían de Castellón con el primer ascenso de la historia del equipo a Primera División.

[*] página de IDEAL del 8 de abril de 1941, con la crónica del encuentro de la liguilla de ascenso frente al Castellón

El cambio de nombre les trajo suerte. Atrás quedó el Recreativo de Granada y, a las órdenes de Victoriano Santos, el equipo culminó temporada con el premio del ascenso a la categoría de oro. Millán, González, Benítez, Meside, Bonet, Sosa, Mesa, Liz, Bachiller, Cholín, César, Trompi, Maxi, Martínez y Pirulo fueron los héroes que hicieron realidad el sueño de Primera.

[*]IDEAL, 10 de abril de 1941, celebración del ascenso

La ciudad lo celebró por todo lo alto. El recibimiento oficial a los jugadores fue en Santa Fe, donde se desplazaron el alcalde (Acosta Inglott) y los concejales, junto con el presidente del club, Ricardo Martín Campos. A las tres y media el equipo hacía su entrada en la capital en un autobús engalanado con laurel y un rótulo en el que se leía ‘Campeones’. La gente llenó las calles del centro mientras el coche, a paso lentísimo, recorría la Gran Vía hasta llegar al ayuntamiento donde, desde el balcón, saludaron al público mientras Pepe Zubeldia, el redactor de deportes de Patria, dijo unas palabras de elogio a los futbolistas y de agradecimiento a la afición. También se animó a hablar González, el capitán del equipo: “el ejemplo de esos dos granadinos y grandes jugadores Millán y Cepillo, dijo, nos han inculcado a los restantes el amor a Granada” y allí estaba Millán que, emocionado, dirigió un saludo mientras el público lo aclamaba.

[*] La comitiva en la calle Reyes Católicos. Torres Molina/Archivo de IDEAL

El 13 de abril de 1941, diez años después del nacimiento oficial del Club y siete temporadas jugadas (con el parón de la Guerra), el equipo había pasado de Tercera Regional a la máxima categoría. Pintaba muy bien.

Via Crucis en el Albayzín

Un artículo de IDEAL de 1963 recordaba la belleza del Vía Crucis (la iniciadora en 1917 del renacimiento de la Semana Santa en Granada) que, tras recorrer en la madrugada del Viernes Santo las calles albaicineras, llegaba, con las primeras luces del amanecer a San Miguel Alto. Miren que imagen, de Torres Molina, tan bonita

Semana Santa de Granada