Daily Archive for abril 13th, 2012

Un ‘binladen en tiempos’ de crisis

El otro día, tras leer detalles sobre la amnistía fiscal que ha propuesto el Gobierno, se me ocurrió hacer un reportaje para ver la reacción de las personas ante un billete de 500 euros. No sé ustedes pero el de la fotillo de arriba hace años que no ve un ‘binladen’, como vulgarmente se le conoce a esos billetes de tono morado.  Si me apuran, tampoco sé de qué color es uno de doscientos. La idea del reportaje me la dio un amigo que trabaja en la caja de un banco (y no es el cajero automático) que me dijo que los billetes de 500 euros suponen cerca del 70% del dinero que circula en nuestro país, frente al poco más del 33% que representan de media en el ámbito de la zona Euro. De hecho, casi dos de cada diez billetes de 500 euros se encuentran en España. Entonces surge la pregunta… ¿quién coño los tiene? Antes, cuando lo del boom del ladrillo, era fácil imaginarlos en los bolsillos de los que trapicheaban con terrenos, pisos y comisiones en maletines, pero ahora que ha acabado ese negocio y Hacienda quiere controlarlos a través de esa amnistía fiscal, siguen sin aparecer.Está claro que es dinero negro y quienes los guardan no quiere que la gente ni Hacienda lo sepa. “Hoy día es muy raro que alguien vea un billete de 500 euros”, dijo mi amigo. Fue  entonces ando se me ocurrió la idea del reportaje. Gracias a las gestiones de mi amigo (porque tampoco es fácil), pude conseguir un ‘binladen’ y con él me fui al quiosquero en donde todos los días compro el periódico. “¡Joder! ¿Esto qué es?”, exclamó el hombre cuando le puse el billete en el mostrador. Se mostró como si hubiera visto un alacrán. Con buenas palabras me dijo que me lo metiera donde me cupiera y que le pagara el periódico otro día. Luego fui a la cafetería. ¡Y la polla!, dijo el camarero, con el que ya tengo cierta amistad porque voy muy a menudo a tomar café. Pero es que el del pan fue más expresivo: ¡Me cago en la puta!, comentó con ojos a punto de salirse de las órbitas. El tendero en donde compro la leche fue más irónico: ¿Estás de cachondeo o qué?, preguntó cuando vio el billete que le daba para que se cobrara del cartón de puleva. En la frutería, en la que entré a por un kilo de naranjas, el tendero no dijo nada, se quedó mirando el billete y al final me pidió, por favor, que dejara que lo tocara.

Nadie, absolutamente nadie, tenía cambio, lo que da una idea de lo vacías que están las arcas de nuestros establecimientos. Pero es que ninguno me cobró, todos me dijeron que otro día, que no había prisa. O sea, que he comprado que tener un billete de 500 euros es un chollo. Así lo guardaré debajo de una baldosa para siempre y que se joda Hacienda.