Este hombre ya jubilado que se cree con el deber cumplido y que está de vacaciones en la playa, se ha levantado a las diez de la mañana y lo primero que ha hecho es ir al quiosco a comprar el Marca porque quiere leer lo que se ha escrito en el periódico de su equipo, que ha ganado en campo contrario. Esta mujer casada desde hace 40 años con este hombre se ha levantado a las ocho, ha fregado un poco el apartamento, preparado el desayuno y le ha dado tiempo de hablar con sus hijas, que están las dos en Granada. Ha preguntado por los nietos y se ha preocupado de cómo está el marido de la pequeña, que hace dos días le dijeron en la empresa que posiblemente iban a prescindir de él. Después ha ido a comprar el pan y una tarrina de mantequilla. Este hombre, después de leer de cabo a rabo el Marca, se ha ido al bar a hablar de las últimas declaraciones de Mouriño, de la barba que se ha dejado Alves o de lo bien que se ha recuperado Villa de su lesión, que nada más salir marcó un gol. A eso de las doce, esta mujer se ha dirigido a la playa a tomar el sol, pero sobre todo a leer ese libro que la tiene enganchada. Mientras, este hombre se ha ido a tomar una cerveza al chiringuito con los amigotes para seguir hablando de fútbol. Esta mujer ha pasado dos horas en la playa y se ha leído al menos cinco capítulos del libro, una novela histórica. Después se ha subido al apartamento porque ha tenido que preparar la comida y hacer unas natillas, que le salen estupendas. Antes se ha pasado por la carnicería y ha encargado dos kilos de filetes para el domingo que le llegan invitados. Después de comer, este hombre se ha retirado a echar la siesta, pero esta mujer ha preferido ver el concurso ‘Saber y ganar’, no le gusta perderse ninguno. A las cinco de la tarde, este hombre se ha levantado de la siesta y ha ido a echarse la partida de dominó. En la partida, como es lógico, también se ha hablado de fútbol y ha habido una discusión importante sobre si Fulanico estaba en fuera de juego o no cuando marcó el gol. Al atardecer esta mujer se ha ido al Pilates y después se ha ido a las clases de informática del plan Guadalinfo. Se ha metido en un periódico digital porque quiere estar al día y ha leído lo que ese padre cabronazo ha hecho con sus hijos, que los ha quemado. Ella ha navegado por la red y le ha enviado un email a su nieto. A esa hora este hombre está en el bar viendo un partido que televisan por el Canal Plus. Después de la clase, esta mujer ha regresado a casa y ha visto la película ‘La taberna del irlandés’ que echaban en la tele. Este hombre ha vuelto cabreado porque su equipo favorito ha perdido el clásico y ha tenido que soportar las burlas de los aficionados del contrario. Después de cenar este hombre se ha ido a dormir pero esta mujer aún ha tenido tiempo de poner los garbanzos a remojar y leer otro capítulo del libro. Está deseando terminarlo para empezar otro que le ha regalado su hija.
Joder, y aún nos sorprendemos cuando en un periódico se dice que las mujeres nos han salvado del ridículo en los Juegos Olímpicos. En los Juegos Olímpicos y en la vida, qué pollas.

Sin querer polemizar…..el éxito es tanto de mujeres como de hombres, ya que hay cosas hechas por “féminos” que también son incomiables. Se lo dice una persona que está de “vuelta”, y que en esta vida a pasaado por todas las “zarandas”.
Como lo sabes… Y esto no es nuevo, ha pasado siempre. Por eso algunas veces he llegado a pensar: \"cada día que pasa necesitamos menos a los del genero masculino. Ya incluso no necesitamos tener un hombre a nuestro lado para preservar la especie. Así que hombres del mundo: cambiad vuestra actitud pues el mundo y el éxito es de las mujeres
Como lo sabes… Y esto no es nuevo, ha pasado siempre. Por eso algunas veces he llegado a pensar: “cada día que pasa necesitamos menos a los del genero masculino. Ya incluso no necesitamos tener un hombre a nuestro lado para preservar la especie. Así que hombres del mundo: cambiad vuestra actitud pues el mundo y el éxito es de las mujeres