{"id":1761,"date":"2025-04-25T07:59:47","date_gmt":"2025-04-25T07:59:47","guid":{"rendered":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/?p=1761"},"modified":"2025-04-25T07:59:47","modified_gmt":"2025-04-25T07:59:47","slug":"conformados-adaptados-obsoletos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2025\/04\/25\/conformados-adaptados-obsoletos\/","title":{"rendered":"Conformados. Adaptados. Obsoletos."},"content":{"rendered":"\n<p>Son tantas las externalidades que condicionan la evoluci\u00f3n de la sociedad actual que, por simplificaci\u00f3n, nos fijaremos en las m\u00e1s notorias. As\u00ed, tecnolog\u00eda, globalizaci\u00f3n, redes sociales, violencia, desvirtualizaci\u00f3n ideol\u00f3gica, incertidumbre econ\u00f3mica y conflictos b\u00e9licos nos plantean interrogantes fundamentales sobre el futuro inmediato de la humanidad, especialmente en lo que respecta al papel que le toca jugar al ciudadano medio y, especialmente, a los colectivos m\u00e1s vulnerables cuando se enfrentan a los riesgos inherentes a la invasi\u00f3n de la inteligencia artificial, la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica, las derivas autocr\u00e1ticas y la consiguiente y creciente acomodaci\u00f3n del ser humano a realidades que le son impuestas.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a tal complejidad, para intentar entender las posibles consecuencias a corto plazo de estos factores, a veces resulta pertinente mirar desde otra perspectiva recurriendo a conceptos explorados por la psicolog\u00eda, la filosof\u00eda o la antropolog\u00eda, ya que ofrecen marcos de referencia valiosos para comprender las din\u00e1micas subyacentes. Arriesg\u00e1ndome a hacer un salto al vac\u00edo, en este an\u00e1lisis tratar\u00e9 de buscar la interconexi\u00f3n entre el \u00abefecto Paddington\u00bb, el \u00ablecho de Procusto\u00bb y la teor\u00eda de la \u00abobsolescencia del hombre\u00bb de G\u00fcnter Anders para examinar la encrucijada en la que nos encontramos.<\/p>\n\n\n\n<p>El efecto Paddington alude a la tendencia natural a recibir con agrado y a humanizar lo desconocido cuando nos enfrentamos a propuestas o situaciones no habituales. Tal como el \u201cosito Paddington\u201d fue acogido con afecto por la sociedad brit\u00e1nica en general mediante la activaci\u00f3n de respuestas emocionales a est\u00edmulos de comunicaci\u00f3n aparentemente banales, las nuevas tecnolog\u00edas, especialmente la IA generativa y las redes sociales, suelen presentarse inicialmente con una narrativa positiva, enfatizando sus beneficios potenciales y su capacidad para integrarse de manera armoniosa en la vida cotidiana (incluso los augurios sobre la incidencia de la IA en la destrucci\u00f3n de empleo han sido acallados por las previsiones de creaci\u00f3n de nuevos puestos de trabajo especializados y, sobre todo, por la proliferaci\u00f3n de herramientas que tienen un objetivo m\u00e1s l\u00fadico que profesional (v\u00e9ase el \u201cefecto Ghibli\u201d-). Esta acogida favorable puede llevar a una disminuci\u00f3n de la atenci\u00f3n cr\u00edtica hacia los posibles riesgos y a una aceptaci\u00f3n r\u00e1pida y poco reflexiva de las consecuencias de un uso abusivo e indiscriminado.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste, el lecho de Procusto, alegor\u00eda de la mitolog\u00eda griega, simboliza la adaptaci\u00f3n forzada de individuos o entidades a normas o sistemas preestablecidos, a menudo con un desprecio por la individualidad y el bienestar. A medida que se normalizan situaciones inicialmente intolerables (como el genocidio en Gaza o la invasi\u00f3n de Ucrania) a base de saturarnos diariamente de informaci\u00f3n sesgada hasta el punto en que el horror se convierte en \u201cpaisaje\u201d, los discursos se integran cada vez m\u00e1s en diversos aspectos de la vida, existiendo el riesgo de que las estructuras sociales y los comportamientos individuales se ven obligados a alinearse con la l\u00f3gica y los requisitos de las narrativas oficiales, lo que ocasiona una p\u00e9rdida de valores y de pr\u00e1cticas reivindicativas centradas en las personas y sus necesidades reales.<\/p>\n\n\n\n<p>En nombre de la conveniencia social y la estandarizaci\u00f3n algor\u00edtmica del lenguaje informativo, la humanidad se acomoda a un lecho invisible. Las estructuras sociales, los valores, incluso las emociones, se ajustan a una maquinaria que no fue dise\u00f1ada para nuestra altura moral. En esa inc\u00f3moda cama ideol\u00f3gica se normaliza la vigilancia y la polarizaci\u00f3n, se banalizan los genocidios y se adormece la indignaci\u00f3n ante las v\u00edctimas lejanas, se produzcan en guerras interesadas e innecesarias o frente a costas de ilusoria promisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y es que, cuando la incertidumbre se vuelve intolerable, la anestesia resulta tentadora. Aceptamos lo inaceptable porque lo entendemos como inevitable. Asumimos las realidades impuestas porque el precio de pensar en alternativas se ha vuelto demasiado alto. La sobrecarga informativa, parad\u00f3jicamente, nos ha vuelto menos sabios. No nos han expropiado el derecho al pensamiento; simplemente lo han hecho \u00fanico y redundante.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, la \u201cteor\u00eda de la obsolescencia del hombre\u201d, formulada por G\u00fcnther Anders, advierte sobre la creciente disparidad entre las capacidades humanas y la perfecci\u00f3n t\u00e9cnica de nuestras propias creaciones, una brecha que se ampl\u00eda con el avance acelerado de la IA generativa. Esta evoluci\u00f3n intensifica la sensaci\u00f3n de inadecuaci\u00f3n y desplazamiento, y afecta a la autoestima, los roles sociales y la propia definici\u00f3n de lo que significa ser humano. Anders ya anticipaba que no podr\u00edamos mantener el ritmo del progreso tecnol\u00f3gico, gener\u00e1ndose lo que denomin\u00f3 la \u201cverg\u00fcenza prometeica\u201d: la incomodidad de no estar a la altura de nuestras propias invenciones. En este contexto, la tecnolog\u00eda no solo sustituye tareas cognitivas, tambi\u00e9n redefine lo que consideramos valioso, mientras su creciente autonom\u00eda y complejidad alimentan una sensaci\u00f3n de impotencia ante un futuro que ya no controlamos del todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que estamos ante una sociedad que se conforma y se adapta a una realidad impuesta, incluso cuando implica asumir sucesos inaceptables. La sensaci\u00f3n de obsolescencia humana, alimentada por la creciente sofisticaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda y la maniquea manipulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, nos hace sentir cada vez m\u00e1s inadaptados e impotentes. En este estado de vulnerabilidad, somos m\u00e1s susceptibles a dejarnos dirigir y menos propensos a cuestionar el statu quo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para contrarrestar esta deriva, es crucial fomentar la conciencia, promover el pensamiento cr\u00edtico y ser resilientes. Debemos aumentar la educaci\u00f3n en alfabetizaci\u00f3n digital y medi\u00e1tica, abogar por una mayor transparencia y rendici\u00f3n de cuentas por parte de las administraciones p\u00fablicas y de las grandes empresas con capacidad para alterar el contrato social. Se impone una \u00e9tica de la vigilancia; no externa sino interna: a trav\u00e9s de la atenci\u00f3n objetiva, del pensamiento obstinado, de la empat\u00eda resistente. El riesgo no es que los humanos seamos alienados por los poderes econ\u00f3micos y pol\u00edticos o anestesiados por la tecnolog\u00eda, sino que nos acomodemos demasiado bien a su \u201cc\u00e1lido abrazo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.linkedin.com\/in\/jos%C3%A9-manuel-navarro-llena\/\">Jos\u00e9 Manuel Navarro Llena<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>@jmnllena.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Son tantas las externalidades que condicionan la evoluci\u00f3n de la sociedad actual que, por simplificaci\u00f3n, nos fijaremos en las m\u00e1s notorias. 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