{"id":1870,"date":"2026-03-14T09:59:47","date_gmt":"2026-03-14T09:59:47","guid":{"rendered":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/?p=1870"},"modified":"2026-03-14T10:11:25","modified_gmt":"2026-03-14T10:11:25","slug":"el-orden-fingido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2026\/03\/14\/el-orden-fingido\/","title":{"rendered":"El orden fingido"},"content":{"rendered":"\n<p>El actual debate sobre el rumbo social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico de las democracias avanzadas ha trascendido del \u00e1mbito p\u00fablico al espacio de deliberaci\u00f3n individual, donde observamos c\u00f3mo concebimos y percibimos el poder, la desigualdad, la justicia y la participaci\u00f3n de los ciudadanos en contraposici\u00f3n a la concepci\u00f3n global de la verdad, la resistencia colectiva y los diagn\u00f3sticos contempor\u00e1neos sobre la crisis de los modelos liberales y las formas sutiles en que las jerarqu\u00edas pol\u00edticas y econ\u00f3micas se imponen, reproducen y perpet\u00faan.<\/p>\n\n\n\n<p>El dramaturgo y disidente checo V\u00e1clav Havel, en su influyente libro \u201c<em>El poder de los sin poder\u201d<\/em> plante\u00f3 que, en las sociedades sometidas por la tecnolog\u00eda y el autoritarismo, la negaci\u00f3n de la verdad y la sumisi\u00f3n pasiva a discursos oficiales funcionan como mecanismos de dominaci\u00f3n. Frente a ello, Havel propon\u00eda \u201cvivir en la verdad\u201d, un acto \u00e9tico y pol\u00edtico que, aunque se desarrolle con gestos individuales cotidianos, desestabiliza el peso de las narrativas oficiales y recupera la dignidad humana frente a sistemas que buscan homogeneizar identidades, creencias y comportamientos.<\/p>\n\n\n\n<p>Demandar la verdad cobra vigencia en un momento en el que, como advierten algunos analistas, la democracia liberal, proyecto pol\u00edtico que domin\u00f3 buena parte del siglo XX y entrado el XXI, se enfrenta a tensiones internas in\u00e9ditas. P. Bl\u00e1zquez nos advierte de una \u201ccontrarreforma iliberal\u201d que avanza en muchos pa\u00edses, alimentada por dirigentes populistas que niegan la complejidad y el disenso, y por burbujas morales y culturales que a\u00edslan a los ciudadanos en visiones del mundo parciales y uniformes, reduciendo la capacidad de entendimiento mutuo y erosionando la legitimidad institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los desaf\u00edos m\u00e1s relevantes en este contexto es detectar el llamado sesgo de correlaci\u00f3n, un error cognitivo que nos hace percibir relaciones de causa y efecto donde solo hay coincidencias estad\u00edsticas o cr\u00f3nicas superficiales sin una base causal s\u00f3lida. En la discusi\u00f3n p\u00fablica actual, este sesgo se manifiesta cuando se interpretan fen\u00f3menos dispares (como la polarizaci\u00f3n, la crisis econ\u00f3mica o el auge de discursos identitarios) como si fueran consecuencia de hechos aislados no estructurales, ignorando matices contextuales y las m\u00faltiples fuerzas interesadas en juego. Reconocer este sesgo es esencial para no sustituir la compleja realidad por relatos simplificados que, aunque dram\u00e1ticos, carecen de fundamento emp\u00edrico robusto.<\/p>\n\n\n\n<p>En otra dimensi\u00f3n, el concepto de <a href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2026\/01\/15\/violencia-simbolica\/\">violencia simb\u00f3lica<\/a>, desarrollado por el soci\u00f3logo P. Bourdieu, explica c\u00f3mo las jerarqu\u00edas sociales no solo se imponen mediante leyes o coerci\u00f3n expl\u00edcita sino a trav\u00e9s de s\u00edmbolos, discursos, normas y pr\u00e1cticas culturales que naturalizan la desigualdad y hacen que quienes est\u00e1n en posiciones subordinadas acepten su condici\u00f3n como \u201cnormal\u201d o \u201cmerecida\u201d. Esta violencia no es f\u00edsica, sino simb\u00f3lica ya que se ejerce a trav\u00e9s de la interiorizaci\u00f3n de significados que refuerzan estereotipos, roles sociales y expectativas que perpet\u00faan relaciones asim\u00e9tricas de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>La violencia simb\u00f3lica opera, por ejemplo, cuando ciertos grupos sociales asumen prejuicios que limitan sus expectativas de desarrollo o aceptan como leg\u00edtima una narrativa que pone sus demandas en segundo plano y su futuro fuera de su esfera de responsabilidad. En la pr\u00e1ctica, esto puede ocurrir en \u00e1mbitos tan diversos como el lenguaje que normaliza estereotipos de g\u00e9nero, las representaciones medi\u00e1ticas que invisibilizan derechos o las pr\u00e1cticas laborales que reproducen exclusi\u00f3n bajo la apariencia de meritocracia.<\/p>\n\n\n\n<p>El desaf\u00edo para los ciudadanos, por tanto, adem\u00e1s de criticar la corrupci\u00f3n o la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, es deconstruir las formas de dominaci\u00f3n que se infiltran silenciosamente en nuestras instituciones, en el discurso cotidiano y en nuestra percepci\u00f3n de lo que es posible o leg\u00edtimo. Aqu\u00ed convergen el motivador \u00e9tico de Havel a vivir en la verdad, el reconocimiento del sesgo de correlaci\u00f3n para identificar las causas de cualquier crisis y la necesidad de reconocer la violencia simb\u00f3lica como una forma de coerci\u00f3n que no siempre es evidente, pero cuyas consecuencias son profundas en la estructura social.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo econ\u00f3mico, esta posici\u00f3n cr\u00edtica tambi\u00e9n cuestiona las disertaciones dominantes sobre competitividad y crecimiento. La reflexi\u00f3n de Mark Carney en el Foro de Davos, \u201c<em>el orden ha terminado, pero el decorado sigue en pie<\/em>\u201d, sugiere que las viejas certezas del capitalismo global (incluido el consenso liberal sobre libre mercado y crecimiento sostenido) ya no est\u00e1n respaldadas por un orden verdadero, sino por instituciones que conservan una apariencia de normalidad mientras las bases materiales y sociales se erosionan. Este diagn\u00f3stico, m\u00e1s all\u00e1 de su tono provocativo, invita a repensar c\u00f3mo las pol\u00edticas econ\u00f3micas se deben articular con demandas reales de bienestar, justicia y cohesi\u00f3n social. Recuperar el \u201cestado del bienestar\u201d no es el camino, se trata de redefinirlo en un contexto nuevo y m\u00e1s complejo.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n pol\u00edtica, entonces, deja de ser meramente t\u00e9cnica para convertirse en esencial: \u00bfc\u00f3mo reconstruir un contrato social que no reproduzca desigualdades encubiertas y que retome los ideales de libertad, igualdad y justicia? La respuesta no puede estar en restaurar un pasado idealizado de liberalismo, sino en aplicar estos conceptos en su significado real, se\u00f1alando los posicionamientos ideol\u00f3gicos que disuelven la implicaci\u00f3n ciudadana, desde el populismo autoritario hasta la resignaci\u00f3n cultural, promoviendo una participaci\u00f3n m\u00e1s activa y consciente en la esfera p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto implica una ciudadan\u00eda que vote y\/o proteste, pero sobre todo que cuestione planteamientos hegem\u00f3nicos, identifique sesgos de correlaci\u00f3n en los discursos pol\u00edticos y reconozca las formas simb\u00f3licas de dominaci\u00f3n que moldean nuestras percepciones. Tambi\u00e9n requiere instituciones que representen honestamente los intereses colectivos y que legitimen procesos de deliberaci\u00f3n p\u00fablica informada, equidad y justicia efectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>En \u00faltima instancia, la reconstrucci\u00f3n de un orden m\u00e1s justo y libre exige que tanto individuos como colectivos recuperen la centralidad de la verdad, rechacen discursos simplistas y se comprometan con la eliminaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas culturales y estructurales que sostienen la desigualdad. Solo as\u00ed ser\u00e1 posible avanzar hacia un modelo social y pol\u00edtico que adem\u00e1s de proclamar derechos inalienables, los materialice en la vida cotidiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Manuel Navarro Llena<\/p>\n\n\n\n<p>@jmnllena<\/p>\n\n\n\n<p>Publicado en <a href=\"https:\/\/www.ideal.es\/\">IDEAL (Grupo Vocento)<\/a> el <a href=\"https:\/\/www.ideal.es\/opinion\/jose-manuel-navarro-llena-orden-fingido-20260314182142-nt.html\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.ideal.es\/opinion\/jose-manuel-navarro-llena-orden-fingido-20260314182142-nt.html\">14-02-2026<\/a><\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-file\"><a id=\"wp-block-file--media-359db6aa-5d18-48c6-a32a-ac335d0305de\" href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/files\/2026\/03\/El-orden-fingido-1.jpg\">El orden fingido<\/a><a href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/files\/2026\/03\/El-orden-fingido-1.jpg\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-359db6aa-5d18-48c6-a32a-ac335d0305de\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El actual debate sobre el rumbo social, pol\u00edtico y econ\u00f3mico de las democracias avanzadas ha trascendido del \u00e1mbito p\u00fablico al espacio de deliberaci\u00f3n individual, donde observamos c\u00f3mo concebimos y percibimos el poder, la desigualdad, la justicia y la participaci\u00f3n de los ciudadanos en contraposici\u00f3n a la concepci\u00f3n global de la verdad, la resistencia colectiva y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":66,"featured_media":1871,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73875,73921,73888,73905,11480],"tags":[73977,73876,73877,73924,73880,73904],"class_list":["post-1870","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-geopolitica","category-liberalismo","category-politica","category-sin-categoria","tag-autoritarismo","tag-democracia","tag-economia","tag-geopolitica","tag-liberalismo","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1870","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/66"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1870"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1870\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1874,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1870\/revisions\/1874"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1871"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1870"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1870"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1870"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}