{"id":1934,"date":"2026-10-13T11:42:58","date_gmt":"2026-10-13T11:42:58","guid":{"rendered":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/?p=1934"},"modified":"2026-10-13T11:42:58","modified_gmt":"2026-10-13T11:42:58","slug":"la-minoria-que-quiere-gobernar-y-su-relato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2026\/10\/13\/la-minoria-que-quiere-gobernar-y-su-relato\/","title":{"rendered":"La minor\u00eda que quiere gobernar y su relato."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay momentos en los que una sociedad deja de discutir sobre los problemas reales para acalorarse por las emociones que la tergiversaci\u00f3n de esos problemas provoca. Entonces los pol\u00edticos descubren que resulta mucho m\u00e1s sencillo administrar el miedo, la indignaci\u00f3n o el resentimiento que explicar la complejidad de aquello que se pretende resolver. Espa\u00f1a parece mantenerse en uno de esos territorios de penumbra en los que la realidad se sustituye por una manipulada representaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablemos de las <a href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2019\/03\/07\/las-heuristicas-del-poder\/\"><em>heur\u00edsticas del poder<\/em><\/a><em>,<\/em> esos atajos mentales mediante los cuales simplificamos la realidad para tomar decisiones r\u00e1pidas que son usados por el poder para no convencer desde el plano racional, sino con la gesti\u00f3n de las emociones que infantilizan a la ciudadan\u00eda y reemplazan el debate democr\u00e1tico por una respuesta refleja, condicionada. Nos gobiernan mediante sesgos, presentando la complejidad institucional reducida a binomios maniqueos: el bien frente al mal, derecha contra izquierda, acomodados frente a vulnerables, (ahora) propietarios contra inquilinos, la narrativa frente a la legalidad\u2026 La argucia pol\u00edtica es que quien controla el relato termina imponiendo su verdad, aunque los hechos sean otros o mucho m\u00e1s inc\u00f3modos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, se nos vende que las protestas contra los desahucios son un nuevo 15M, una renovada ola de \u201cindignaci\u00f3n\u201d para sacudir la conciencia de pol\u00edticos y especuladores. Pero a aquel 15M de hace quince a\u00f1os <a href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/2021\/05\/25\/el-futuro-que-paso-de-largo\/\">el futuro le pas\u00f3 de largo<\/a>. Fue movimiento transversal, descentralizado, apartidista y espont\u00e1neo conformado por personas de toda condici\u00f3n y procedencia, cansados e indignados por la crisis econ\u00f3mica, la corrupci\u00f3n pol\u00edtica y la ausencia de liderazgos honestos. El resultado fue que nos convertimos, una parte importante, en \u201cindignados decepcionados\u201d pues hab\u00edamos confiado en una renovaci\u00f3n pol\u00edtica que termin\u00f3 convertida en una nueva forma de poder y en el aprovechamiento particular de algunos representantes avispados, que a\u00fan siguen exprimiendo un discurso manido y trasnochado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los actuales indignados (aparentes) ejemplifican que si una sociedad deja de contrastar la informaci\u00f3n acaba siendo d\u00e9bil frente al poder de quienes saben activar sus emociones. Los desahucios, todos y no solo los medi\u00e1ticos, son un problema cierto y doloroso que no deriva de la funesta decisi\u00f3n de los propietarios que cumplen con la legalidad, sino de las inexistentes pol\u00edticas de vivienda del gobierno, de la precariedad salarial, de la sobrepresi\u00f3n fiscal y tributaria a las empresas, de la ausencia de incentivos e infinita burocracia para las constructoras y, en definitiva, de un modelo econ\u00f3mico inexistente salvo para ser maquillado con incrementos de un PIB engrosado por un imparable gasto p\u00fablico y por el endeudamiento de una poblaci\u00f3n creciente que, parad\u00f3jicamente, dispone de una menor renta per c\u00e1pita disponible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es casual que los l\u00edderes de los indignados actuales apliquen la \u201cregla de las minor\u00edas\u201d descrita por N.N. Taleb, quien sostiene que una minor\u00eda peque\u00f1a, cuando es suficientemente firme e intolerante con determinadas pr\u00e1cticas, puede terminar imponiendo sus preferencias al conjunto de la sociedad y transformar el comportamiento colectivo; basta con que tengan capacidad para condicionar el sistema aprovechando la debilidad del gobierno y la ambici\u00f3n de su presidente. La paradoja espa\u00f1ola es que esa regla puede funcionar tanto para proteger derechos como para manipular la democracia. Una minor\u00eda organizada puede ser imprescindible para que una sociedad avance; tambi\u00e9n puede convertirse en un mecanismo de presi\u00f3n cuando presenta su propia visi\u00f3n como la \u00fanica expresi\u00f3n leg\u00edtima del inter\u00e9s general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Precisamente por eso resulta peligroso convertir un problema estructural, que los \u00faltimos gobiernos no han sabido\/querido resolver, en una batalla moral entre buenos y malos en la que, por un lado, ciertos movimientos ideol\u00f3gicos y sindicales estrechamente vinculados a la \u00f3rbita de la izquierda controlan o influyen en cooperativas de vivienda y estructuras del sector y, por otro, alientan de manera hip\u00f3crita protestas estridentes que demandan soluciones intervencionistas. Estas medidas, lejos de resolver la escasez de vivienda, intimidan al peque\u00f1o propietario, estrangulan a\u00fan m\u00e1s la oferta y reducen el mercado del alquiler a la m\u00ednima expresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El uso medi\u00e1tico y torticero de casos particulares de desahucio, elevados a categor\u00eda sist\u00e9mica, ocultan la casu\u00edstica jur\u00eddica real de cada expediente respondiendo a una planificaci\u00f3n pol\u00edtica deliberada para incendiar las calles. No se busca proteger la vulnerabilidad social con rigor t\u00e9cnico ni con garant\u00edas habitacionales estables, sino instrumentalizar el dolor humano para crear un clima de \u201cpre-insurrecci\u00f3n\u201d. Es la vieja t\u00e1ctica de fabricar culpables a la carta para justificar la erosi\u00f3n de la seguridad jur\u00eddica, usando un lenguaje en el que predominan el cinismo, la mentira, la hipocres\u00eda y la persuasi\u00f3n ideol\u00f3gica para imponer una superioridad moral despose\u00edda de \u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La comparaci\u00f3n con el 15M resultar\u00e1 inequ\u00edvoca pues sabemos c\u00f3mo aquel movimiento fue aprovechado por personajes cuyo liderazgo estaba sustentado en ambiciones personales en las que no cab\u00eda (ni cabe) la defensa real de los vulnerables e indignados aut\u00e9nticos. El intento de aplicar un nihilismo activo a un momento cr\u00edtico, como fue el lustro 2008-2013, qued\u00f3 (como quedar\u00e1 la voluntad de los acampados) en la disoluci\u00f3n de las ideas en un entramado de voluntades individuales que no pretenden la regeneraci\u00f3n democr\u00e1tica, sino servir de manigeros dirigiendo al colectivo que secunda el relato gubernamental (en fase terminal).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Permitir que el atajo heur\u00edstico y la mentira institucional se adue\u00f1en del espacio p\u00fablico equivale a entregar los cimientos de nuestra convivencia a quienes solo entienden el Estado como un bot\u00edn y la sociedad como un reba\u00f1o manipulable. En semejante escenario, Espa\u00f1a necesita exactamente lo contrario de una pol\u00edtica basada en heur\u00edsticas. Necesita la valent\u00eda para distinguir hechos de relatos, delitos de sospechas, v\u00edctimas reales de s\u00edmbolos pol\u00edticos, propietarios de especuladores, manifestantes de militantes y adversarios de enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando una minor\u00eda consigue imponer su relato y la mayor\u00eda deja de cuestionarlo, la democracia conserva sus urnas, sus instituciones y sus leyes, pero pierde la capacidad de controlar un presente en el que no haya que elegir entre dos trincheras y pueda recuperar la honestidad de los hechos, el respeto a la legalidad y la libertad de cada ciudadano para pensar y decidir por s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jos\u00e9 Manuel Navarro Llena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Publicado en\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ideal.es\/\">IDEAL (Grupo Vocento)<\/a>\u00a0el\u00a0<a href=\"https:\/\/www.ideal.es\/opinion\/jose-manuel-navarro-llena-minoria-quiere-gobernar-relato-20261013235005-nt.html\">13\/10\/2026<\/a><\/strong><\/p>\n\n\n\n<div data-wp-interactive=\"core\/file\" class=\"wp-block-file\"><object data-wp-bind--hidden=\"!state.hasPdfPreview\" hidden class=\"wp-block-file__embed\" data=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/files\/2026\/10\/La-minoria-que-quieree-gobernar-y-su-relato.pdf\" type=\"application\/pdf\" style=\"width:100%;height:600px\" aria-label=\"Incrustado de La minor\u00eda que quieree gobernar y su relato.\"><\/object><a id=\"wp-block-file--media-151f0c83-dad5-4589-8acc-1fd2cfc2a423\" href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/files\/2026\/10\/La-minoria-que-quieree-gobernar-y-su-relato.pdf\">La minor\u00eda que quieree gobernar y su relato<\/a><a href=\"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/files\/2026\/10\/La-minoria-que-quieree-gobernar-y-su-relato.pdf\" class=\"wp-block-file__button wp-element-button\" download aria-describedby=\"wp-block-file--media-151f0c83-dad5-4589-8acc-1fd2cfc2a423\">Descarga<\/a><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay momentos en los que una sociedad deja de discutir sobre los problemas reales para acalorarse por las emociones que la tergiversaci\u00f3n de esos problemas provoca. Entonces los pol\u00edticos descubren que resulta mucho m\u00e1s sencillo administrar el miedo, la indignaci\u00f3n o el resentimiento que explicar la complejidad de aquello que se pretende resolver. Espa\u00f1a parece [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":66,"featured_media":1935,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73875,73905,11480],"tags":[74004,74007,74006,73904,74005],"class_list":["post-1934","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-democracia","category-politica","category-sin-categoria","tag-desahucio","tag-izquierda","tag-minorias","tag-politica","tag-taleb"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/66"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1934"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1938,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1934\/revisions\/1938"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1935"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/entrelineas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}