Discurso de Juan Carlos García de los Reyes en el 28º Festival de Música Tradicional de La Alpujarra

“Noticias y Actualidad”

Intervención durante el homenaje. Mairena, a 9 de agosto

Queridísimos amigos de La Alpujarra:

Fue en el verano de 1986, hace ahora 23 años, cuando realicé mi primera visita profesional a esta hermosa tierra andaluza, que se sitúa entre la Vega y el Cielo, entre la Sierra y el Mar… y ya desde entonces, mis lazos con esta comarca y con todos vosotros, han sido tantos y tan numerosos que, en ocasiones, me descubro ejerciendo de “alpujarreño total”, a pesar de que yo soy de Guadix… (hasta la médula).

Pero no han sido por casualidad las numerosas ocasiones en que mi vida se ha cruzado con la vuestra, porque yo os he buscado constantemente, y he ido forzando el rumbo de mi profesión hacia vuestra comarca, tanto que en ocasiones hasta me he inventado los motivos por los que dedicar gran parte de mi tiempo y de mis pensamientos hacia la arquitectura, hacia el urbanismo y hacia el paisaje de La Alpujarra.

Me siento muy afortunado porque de vosotros y de vuestra tierra, que ya también es la mía, he aprendido casi todo lo que sé y he recibido, sin duda alguna, mucho más de lo que yo le he podido entregar…

Imagen del cartel de agradecimiento expuesto en el stand de Abuxarra./ Archivo GR
Imagen del cartel y de los tarjetones de agradecimiento expuestos en el stand de Abuxarra./ Archivo GR

Porque he aprendido muchísimo de vuestras acequias y de vuestros bancales; del paisaje alpujarreño, en el que los pueblos y su entorno rural mantienen un refinado diálogo; y de esa sabiduría popular que ha dado lugar a construcciones tan bellas y originales que se han convertido en el verdadero baluarte de toda una comarca…

También he aprendido de vuestro compromiso con las tradiciones que habéis heredado, ya que cuando más apretaba por todo el país la ola del desarrollismo urbanístico, en La Alpujarra habéis sabido entender que el progreso, largamente esperado, no debería hacerse a costa de vuestro valiosísimo, a la vez que frágil, patrimonio ecocultural. Y por eso quiero ensalzar la labor de muchos de vuestros municipios que están desarrollando planes urbanísticos tan valientes, que han conseguido cambiar la sombra de la especulación urbanística por un importante movimiento en defensa de los valores arquitectónicos y culturales de La Alpujarra.

En esta tarea, ha sido imprescindible el compromiso mostrado por muchos buenos alcaldes y concejales, por numerosas asociaciones y colectivos, por los artesanos y alarifes locales,… Y ha sido un verdadero placer haber podido trabajar junto a tanta gente buena de La Alpujarra…

Por eso os estoy tan agradecido.

Aunque hoy la distinción me la otorgáis vosotros a mi, también yo quiero felicitaros a todos vosotros, los alpujarreños, porque habéis conseguido que desde toda Andalucía y desde más allá de sus fronteras se valore vuestra experiencia como un modelo a seguir.

Quiero deciros, también, que me siento absolutamente abrumado y agradecido porque gente como vosotros, con quienes me siento tan identificado que os considero mi propia gente, venga a decirme que se siente orgullosa de mi labor como arquitecto y como urbanista…

En cierta ocasión escuché que un premio, que un homenaje, es como una caricia que te ofrece la vida… Pero a mi, que soy un gran afortunado, la gente sencilla y buena de La Alpujarra me ha dado todas las caricias en una. Mucho más que el mejor de los abrazos: me entrega su cariño con la dedicación, por primera vez a un arquitecto, del acto cultural más importante y sin duda más entrañable de todos los que se suceden entre la Vega y el Cielo, entre la Sierra y el Mar, en el corazón de las provincias de Almería y de Granada… el Festival de Música Tradicional de La Alpujarra.

Y por eso yo, solemnemente, he acudido feliz, y acompañado con lo mejor que tengo: mi mujer, mis hijos, y una representación de mi numerosa familia, con mis compadres y con algunos de mis compañeros de trabajo y de mis amigos…

¡Muchas gracias, Alpujarra!

6 Comentarios

  1. Amigo Juan Carlos:
    Cuando hace tiempo me enteré que te iban a otorgar este premio me alegré un montón, y no por el premio en si, sino por ti, por esa labor tan prolongada en el tiempo y, tan al poco uso, antieconómica para tu bolsillo, pero tan maravillosa para preservar esos bellos rincones de mi querida Alpujarra.
    Hace 32 años que la visité por primera vez, andando desde Guadix, y nunca he dejado de visitarla porque me embrujó desde el primer momento. No sólo su bellos rincones, sino sus gentes, sus tradiciones, sus fiestas, su gastronomía …
    Me alegra ver como gente como tú, de una valía personal y profesional fuera de toda duda, antepone el amor a una tierra por encima de otras prebendas más banales.
    Mi más sincera felicitación y que Dios te bendiga.
    Con cariño.
    Roberto Balboa.

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