{"id":4199,"date":"2010-08-06T18:19:04","date_gmt":"2010-08-06T16:19:04","guid":{"rendered":"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/?p=4199"},"modified":"2010-08-13T21:11:19","modified_gmt":"2010-08-13T19:11:19","slug":"el-testamento-de-mi-abuelo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/2010\/08\/06\/el-testamento-de-mi-abuelo-i\/","title":{"rendered":"EL TESTAMENTO DE MI ABUELO (I)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify\">\u00abCiudadanos comprometidos\u00bb<\/h4>\n<p style=\"text-align: justify\">Nuestro amigo<strong> Paco C\u00e1ceres<\/strong>, presidente de la <strong>&#8216;Plataforma Salvemos la Vega&#8217;<\/strong> y gran defensor de \u00e9sta, escribi\u00f3 en el a\u00f1o 2003 este bello testimonio que reproducimos hoy\u00a0y\u00a0el pr\u00f3ximo viernes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Esperamos que os guste y os aporte tanto como lo ha hecho a todos los que hemos tenido con anterioridad el placer de leerlo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: justify\">DEDICATORIA<\/h4>\n<h4 style=\"text-align: justify\">Sirva este relato como homenaje a todos esos abuelos que murieron o morir\u00e1n con su rebeld\u00eda envuelta en la soledad y el anonimato. En especial a Narciso, de Loja, fallecido ya y que fue ese gran hombre que acostumbraba a alumbrar el anarquismo espa\u00f1ol del primer cuarto del siglo pasado.<\/h4>\n<figure id=\"attachment_4202\" aria-describedby=\"caption-attachment-4202\" style=\"width: 303px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/08\/abuelo.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4202\" title=\"El testamento de mi abuelo.\" src=\"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/08\/abuelo.jpg\" alt=\"El testamento de mi abuelo.\" width=\"303\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/08\/abuelo.jpg 303w, https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/08\/abuelo-202x300.jpg 202w\" sizes=\"auto, (max-width: 303px) 100vw, 303px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4202\" class=\"wp-caption-text\">El testamento de mi abuelo.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\"><!--more-->Raro, as\u00ed calificaba mi madre a mi abuelo Narciso. <em>\u201cTu abuelo es bueno, pero raro\u201d<\/em>.\u00a0 A mi padre, curiosamente,\u00a0 nunca le escuch\u00e9 comentario alguno que dejara entrever lo que sent\u00eda por \u00e9l. Le daba buen trato como hijo suyo que era, pero no hab\u00eda\u00a0 una estrecha relaci\u00f3n entre ellos. As\u00ed, entre lo poco que hablaba mi abuelo y la influencia de la imagen transmitida por mi madre, mi abuelo, el \u00fanico que me quedaba, pas\u00f3 durante un largo tiempo\u00a0 desapercibido para m\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ahora, pasados los a\u00f1os, cuando recurro a los recuerdos para resucitarlo tengo la certeza de que me miraba con ternura, una enorme ternura que emit\u00edan sus ojillos en forma de brillo y una sonrisa que no acierto a describir. Recuerdo su palabra siempre ausente&#8230; pareciera querer hablar conmigo y que una fuerza misteriosa se lo impidiera. Ahora que voy pase\u00e1ndome por las im\u00e1genes, los lugares o la ni\u00f1ez descubro cosas de mi abuelo que me llenan de interrogantes; como cuando sol\u00eda acompa\u00f1arme de ni\u00f1o camino del r\u00edo y hac\u00edamos parada en una gran chopera. \u00c9l se sentaba en un inmenso tronco seco al que le gustaba pasar la mano por encima acarici\u00e1ndolo. Yo correteaba, saltaba, persegu\u00eda mariposas, lagartijas y peque\u00f1os saltamontes. Cuando estaba cerca de \u00e9l le escuchaba comentar cosas relacionadas con mis juegos o el medio en el que me mov\u00eda: Si yo miraba una lagartija exclamaba <em>\u201c\u00a1Es macho, su color oscuro lo dice, la hembra es m\u00e1s clara\u201d<\/em>, si alzaba la vista ante el vuelo de un palomo, <em>\u201cEse es de Rafael, revolotea en torno a su casa\u201d.<\/em> Si un ave cantaba; <em>\u201cese es el ruise\u00f1or. No puede estar preso, se muere\u201d<\/em>, <em>\u201cla mirla huye\u201d<\/em>, <em>\u201cya ha llegado el chamariz\u201d.\u00a0 <\/em>Era extra\u00f1o, siempre aparentaba hablar para s\u00ed, nunca se dirig\u00eda a m\u00ed. Me viene ahora a la memoria el d\u00eda que me pinch\u00e9 con una ortiga y ante mi irritaci\u00f3n cogi\u00f3 una hoja de malva y dijo: <em>\u201cEs curioso, si te pinchas con una ortiga y te frotas con una hoja de malva el dolor desaparece\u201d. <\/em>R\u00e1pidamente lo puse en pr\u00e1ctica. Despu\u00e9s, para que no odiara a la planta, dijo: <em>\u201cLa ortiga cura m\u00e1s que pincha; para reum\u00e1ticos, para el cabello, para el est\u00f3mago&#8230; Cura m\u00e1s que pincha\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">As\u00ed era mi abuelo me ense\u00f1aba sin ense\u00f1arme, exclamaba al viento pero cuando \u00e9ste soplaba en direcci\u00f3n a mis o\u00eddos. Y as\u00ed, de esta forma tan sencilla, tan aparentemente indirecta fue como aprend\u00ed a conocer y amar la naturaleza. Solo ahora soy consciente de ello, pero \u00bfpor qu\u00e9 no decirme <em>\u201cmira Antonio, \u00bf\u00e9ste es el sa\u00faco, aquel que vuela el verder\u00f3n\u201d?<\/em> \u00bfQu\u00e9 misterio envolv\u00eda a mi abuelo para que no me mirara a los ojos al hablarme? \u00bfPor qu\u00e9 dec\u00eda al viento lo que ten\u00eda que escuchar yo? Ese interrogante me persigue d\u00eda tras d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es curioso, cuando perd\u00ed a mi abuelo\u00a0 fue cuando m\u00e1s habl\u00e9 con \u00e9l, cuando m\u00e1s mastiqu\u00e9 y rumi\u00e9 sus palabras, cuando m\u00e1s misterios me desvelaron sus gestos y su actitud. Ahora que s\u00f3lo pod\u00eda hablar con su memoria, con sus huellas, me llenaba de amargura no poder tenerlo f\u00edsicamente frente a m\u00ed, ante su\u00a0 peque\u00f1a estatura y\u00a0 su grandeza humana. S\u00ed, amargura, pero hurgando en esos recuerdos sent\u00eda tambi\u00e9n una enorme tranquilidad y bienestar. Estar solo con \u00e9l me llenaba de humanidad, de profundidad, activaba todos mis resortes interiores&#8230; \u00a1C\u00f3mo hubiera deseado que entre sus escasas pertenencias, entre las que olisque\u00e9, hubiera encontrado unas notas, un diario, algo que desvelara el misterio! \u00bfPor qu\u00e9 ten\u00edas aquella extra\u00f1a relaci\u00f3n conmigo, abuelo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El d\u00eda que lo descubr\u00ed estudiaba segundo de ESO. Como dije, hasta entonces hab\u00eda pasado desapercibido. El maestro de geograf\u00eda e historia tuvo la culpa de este cambio: <em>\u201cQuiero que me hag\u00e1is un trabajo de investigaci\u00f3n. Hablad con vuestros abuelos acerca de recuerdos, juegos, cosas de antes&#8230; Enfocadlo como quer\u00e1is, pero hablad con vuestros abuelos\u201d. <\/em>A m\u00ed se me antojaba el trabajo dif\u00edcil; mi abuelo hablaba poco, pero ten\u00eda que abordarlo y se lo dije mientras com\u00edamos. \u00c9l call\u00f3, al insistirle me respondi\u00f3: <em>\u201cNo me acuerdo, tengo muy mala memoria. Se me borr\u00f3 la tinta\u201d. <\/em>Ante mi insistencia intervino mi padre: <em>\u201c\u00a1Anda, cu\u00e9ntale algo pap\u00e1, cu\u00e9ntale algo!\u201d<\/em>. Aquello pareci\u00f3 la se\u00f1al de salida, mi abuelo prometi\u00f3 ayudarme en ese trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u201cEs una birria de investigaci\u00f3n\u201d,<\/em> me dijo un compa\u00f1ero al ver que ten\u00eda menos de un folio, letra grande, respuestas escuetas y monos\u00edlabos. <em>\u201cF\u00edjate yo,\u00a0 cuatro folios de historias\u201d<\/em>. Al llegar a casa le espet\u00e9 a mi abuelo que me iban a suspender porque \u00e9l no me hab\u00eda ayudado. Me falt\u00f3 llorar. Mi abuelo me mir\u00f3 por primera vez a los ojos mientras le hablaba y me dijo<em>; \u201c\u00bfrecuerdas tu alameda infantil?\u201d \u201c\u00a1Ya no est\u00e1 abuelo!\u201d \u201cDa igual, vamos para all\u00e1. All\u00ed me entender\u00e1s mejor\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Frente a la urbanizaci\u00f3n \u201cPuerta del Cielo\u201d sostuve mi primer di\u00e1logo con \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 tu alameda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ya no est\u00e1, hay casas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00f3lo podemos verla t\u00fa y yo, pero \u00bfpodr\u00e1n verla tus nietos? Cuando ellos vean casas y casas, \u00bfPueden imaginar que bajo esos cimientos se esconden tu ni\u00f1ez, las lagartijas, las ortigas, tu mirada infantil&#8230;? \u00bfC\u00f3mo explic\u00e1rselo?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquello fue la introducci\u00f3n, a partir de all\u00ed explot\u00f3 y sus palabras flu\u00edan como fluyen los r\u00edos despu\u00e9s de las lluvias, con fuerza y llenos de contenido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Anto\u00f1illo, toda esta tierra que pisas, todos los alrededores son el escenario de mis penas, de mi trabajo, de mis juegos, de mis amores, de mi vida, pero me han borrado todos los signos que me lo recordaban. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el barranco de la Gloria de nuestros juegos? \u00bfY el tomillo, la zahare\u00f1a\u00a0 o el romero que cog\u00edamos? \u00a1Lo allanaron! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la vaguada de los p\u00e1jaros llena de jilgueros comiendo las semillas de los cardos? \u00bfY el charco, el gran charco donde anidaban las aves de paso? \u00a1No existen! \u00bfY los ca\u00f1averales cuajados de ruise\u00f1ores que marcaron el paso del r\u00edo en distintas \u00e9pocas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los mochuelos de los olivos? \u00bfLos ves t\u00fa? \u00bfY las choperas, fresnedas, zarzales y nuestras historias junto al r\u00edo? \u00bfTienen orillas los r\u00edos? \u00bfSe pueden llamar r\u00edos a esa agua con basura y sin vegetaci\u00f3n que transcurren entre grandes muros de hormig\u00f3n?\u00a0 \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n Anto\u00f1illo&#8230;? Anto\u00f1illo, a m\u00ed me robaron todas las alamedas de mi ni\u00f1ez, de mi juventud y hasta de mi etapa adulta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Me parec\u00eda mentira, mi abuelo dominaba a la perfecci\u00f3n el arte de la oratoria, su tono de voz, sus preguntas, sus pausas, su perfecta pronunciaci\u00f3n, la gesticulaci\u00f3n de manos y rostro&#8230; Todo ello me envolv\u00eda en un mundo que s\u00f3lo descubr\u00eda irreal cuando ve\u00eda en todas direcciones construcciones, asfalto y hormig\u00f3n. Las palabras segu\u00edan manando y manando entre un silencio que me pareci\u00f3 total a pesar del ruido constante de hormigoneras, coches y gr\u00faas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Anto\u00f1illo, todo cuanto viv\u00ed est\u00e1 enterrado para siempre; no existe. Yo nac\u00ed en este pueblo, y sin irme vivo en otro muy distinto. El cemento y la codicia arrasaron nuestros recuerdos,\u00a0 nuestras vivencias. Miro alrededor y no me oriento, ni norte ni sur, no reconozco este lugar&#8230; no me reconozco a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abuelo, pero los pueblos crecen, eso es inevitable<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ninguna monta\u00f1a surge de golpe, ning\u00fan ser vivo crece m\u00e1s de lo que en su naturaleza est\u00e1 escrito. \u00bfHay alg\u00fan ser humano que crezca en uno o dos a\u00f1os dos metros&#8230;? Crecer es natural, el gigantismo es una enfermedad. No digo que todo permanezca igual, el cambio es inevitable, necesario, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 el equilibrio?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hicimos un silencio, un largo silencio lleno de reflexiones por mi parte y continuamos andando. Al llegar a un cruce me dijo: \u201c\u00a1Ya hemos llegado!\u201d A m\u00ed me sorprendi\u00f3: un cami\u00f3n mal aparcado, un peque\u00f1o atasco, bocinas que enronquec\u00edan mezcladas con las quejas de algunos conductores. \u00bfSe habr\u00eda confundido mi abuelo? \u00c9l, ajeno a ello, levant\u00f3 su mano y me se\u00f1al\u00f3 al frente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 All\u00ed, all\u00ed ten\u00edamos la huerta, nuestra huerta la enriqueci\u00f3 el r\u00edo con sus crecidas y nosotros con nuestro trabajo. \u00a1Qu\u00e9 rica tierra! Crec\u00eda de todo. Aqu\u00ed estaba nuestra despensa y mi abuelo le ense\u00f1\u00f3 a mi padre, mi padre a m\u00ed y yo&#8230; Aqu\u00ed cog\u00ed los tomates m\u00e1s jugosos que nunca prob\u00e9, las zanahorias m\u00e1s anaranjadas, los melones m\u00e1s dulces, las lechugas&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El tono de su charla se volvi\u00f3 tierno, con una voz baja adobada de largos silencios que contrastaban con el sonido inacabado de los claxon y la voz del camionero que se quejaba haciendo grandes aspavientos por la poca paciencia de los conductores afectados. Aquel hilo de voz parec\u00eda narrar algo irreal en aquel paraje actual. Sin embargo, los ojos de mi abuelo, o tal vez el coraz\u00f3n, dibujaban otro paisaje distinto. En uno de los largos silencios me atrev\u00ed a decir algo que despu\u00e9s me pareci\u00f3 rid\u00edculo<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Abuelo, mi padre dice que gracias a que vendimos la huerta hemos prosperado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">No me contest\u00f3 de inmediato, cerr\u00f3 los ojos como queriendo consultar con sus antepasados, y con un tono apagado, como de derrota, como si supiera que sus argumentos s\u00f3lo les convenc\u00edan a \u00e9l mismo prosigui\u00f3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, prosperado, cambiamos el pozo de agua fresca por el coche \u00faltimo modelo, el nogal de la inmensa sombra por un apartamento en la playa, la acequia y el cerezo y la higuera por montones de cosas que abandonadas en la buhardilla\u00a0 tal vez no utilicemos nunca m\u00e1s&#8230; S\u00ed, hemos prosperado, pero ya no escucho a los ruise\u00f1ores, ni huelo las tomateras, ni veo salir el sol, ni los mil colores que tienen las mil hojas de un caqui en oto\u00f1o. S\u00ed, hemos prosperado vendiendo el alma, cambiando\u00a0 la amplia gama y tonalidades de colores, sabores, olores y todo lo propio de los sentidos por el mon\u00f3tono y mortecino gris oscuro y el nauseabundo olor a gasolina y alquitr\u00e1n, y todo&#8230; y todo para comprar&#8230; para comprar&#8230; \u00a1Compramos tantas cosas! Y&#8230; y la verdad, miro esta forma de vida y no veo el ser humano por ninguna parte&#8230; \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el ser humano Anto\u00f1illo&#8230;? Aqu\u00ed, tambi\u00e9n falla el equilibrio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abCiudadanos comprometidos\u00bb Nuestro amigo Paco C\u00e1ceres, presidente de la &#8216;Plataforma Salvemos la Vega&#8217; y gran defensor de \u00e9sta, escribi\u00f3 en el a\u00f1o 2003 este bello testimonio que reproducimos hoy\u00a0y\u00a0el pr\u00f3ximo viernes. Esperamos que os guste y os aporte tanto como lo ha hecho a todos los que hemos tenido con anterioridad el placer de leerlo. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9561],"tags":[3126,3127,3026,3125],"class_list":["post-4199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-5-ciudadanos-comprometidos","tag-abuelo","tag-paco-caceces","tag-salvemos-la-vega","tag-testamento"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4199"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4279,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4199\/revisions\/4279"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}