{"id":4716,"date":"2010-11-05T23:35:39","date_gmt":"2010-11-05T21:35:39","guid":{"rendered":"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/?p=4716"},"modified":"2010-11-08T09:16:18","modified_gmt":"2010-11-08T07:16:18","slug":"modernidad-y-tradicion-en-la-arquitectura-espanola-por-ignacio-abel-en-la-noche-de-los-tiempos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/2010\/11\/05\/modernidad-y-tradicion-en-la-arquitectura-espanola-por-ignacio-abel-en-la-noche-de-los-tiempos\/","title":{"rendered":"MODERNIDAD Y TRADICI\u00d3N EN LA ARQUITECTURA ESPA\u00d1OLA, por Ignacio Abel en LA NOCHE DE LOS TIEMPOS"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: justify\"><span style=\"color: #333333\">\u00abLa Arquitectura Comprometida\u00bb<\/span><\/h4>\n<figure id=\"attachment_4721\" aria-describedby=\"caption-attachment-4721\" style=\"width: 264px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/11\/noche-de-los-tiempos.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-4721\" src=\"http:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/11\/noche-de-los-tiempos.jpg\" alt=\"Portada de 'La noche de los tiempos'.\" width=\"264\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/11\/noche-de-los-tiempos.jpg 264w, https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/files\/2010\/11\/noche-de-los-tiempos-176x300.jpg 176w\" sizes=\"auto, (max-width: 264px) 100vw, 264px\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-4721\" class=\"wp-caption-text\">Portada de &#039;La noche de los tiempos&#039;.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\">Madrid, Martes, 7 de octubre de 1935, 7 de la tarde, sal\u00f3n de actos de la Residencia de Estudiantes:<strong> Ignacio Abel<\/strong>, el arquitecto que dirige las obras de la Ciudad Universitaria de la capital, imparte una conferencia sobre la arquitectura espa\u00f1ola, o m\u00e1s bien, sobre los v\u00ednculos existentes entre la arquitectura popular espa\u00f1ola con la arquitectura funcional que postula en esos a\u00f1os el movimiento moderno (No en vano Ignacio estudi\u00f3 dos a\u00f1os en La Bauhaus, verdadera cuna de la arquitectura y del dise\u00f1o del siglo XX).<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Y os cuento esto porque <strong>Ignacio Abel<\/strong> es, a su vez, el protagonista de<strong><em> La noche de los tiempos<\/em><\/strong>, la \u00faltima novela de <strong>Antonio Mu\u00f1oz Molina<\/strong>, quien sin duda \u00a0hubiese sido un gran arquitecto\u2026 bueno, o quiz\u00e1s s\u00ed que \u00a0lo sea\u2026 o al menos sus reflexiones sobre arquitectura son tan actuales, tan sensatas y tan oportunas que necesitamos que se prodigue mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aqu\u00ed os dejo con Ignacio Abel y su conferencia:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>\u201c\u2026La silueta de la reci\u00e9n llegada se recort\u00f3 sin que \u00e9l la viera sobre la fotograf\u00eda de una fachada campesina, una casa construida a mediados del XVIII, explic\u00f3, mirando sus notas, en una ciudad del sur, ideada no por un arquitecto, sino por un maestro de obras que conoc\u00eda su oficio y , literalmente, el suelo que pisaba: la tierra de la que hab\u00eda salido la\u00a0 piedra arenosa y dorada del dintel de la puerta y las ventanas y el barro para los ladrillos y las tejas; la cal con la que se hab\u00eda blanqueado la fachada entera, dejando s\u00f3lo al descubierto, con una intuici\u00f3n est\u00e9tica admirable, dijo, la piedra de los dinteles, labrada con delicadeza por un maestro cantero que hab\u00eda esculpido tambi\u00e9n, en el centro del dintel, el c\u00e1liz situado exactamente en el eje del edificio. Hizo una se\u00f1al para que pasaran a la siguiente diapositiva: un detalle del \u00e1ngulo del dintel; se\u00f1al\u00f3 con el puntero la diagonal de la juntura entre dos sillares que formaban la esquina, en la que dos fuerzas contrarias se equilibraban entre s\u00ed, con una precisi\u00f3n matem\u00e1tica todav\u00eda m\u00e1s asombrosa porque probablemente quieres concibieron el edificio y lo construyeron no sab\u00edan leer ni escribir. La piedra y la cal, dijo, los muros gruesos que aislaban igual del calor que del fr\u00edo; las ventanas peque\u00f1as distribuidas seg\u00fan un orden irregular relacionado con la inclinaci\u00f3n de los rayos solares, jugando a eludir la simetr\u00eda obvia; la cal blanca que la reflejar el m\u00e1ximo de luz solar hac\u00eda m\u00e1s suave la temperatura interior en los mese de verano. Con argamasa y ca\u00f1as crecidas junto a los arroyos cercanos se hac\u00eda un aislante natural para los techos de las habitaciones m\u00e1s altas: la t\u00e9cnica era sustantivamente la misma que se hab\u00eda usado en Egipto y en Mesopotamia. Los arquitectos de la escuela alemana \u2013\u201cyo mismo entre ellos\u201d, apunt\u00f3 sonriendo, sabiendo que se escuchar\u00edan risas en la sala- hablaban siempre de construcciones org\u00e1nicas; qu\u00e9 pod\u00eda ser m\u00e1s org\u00e1nico que aquel instinto popular para aprovechar lo que estuviera m\u00e1s a mano y adaptar flexiblemente un vocabulario intemporal a las condiciones inmediatas, al clima, a la forma de ganarse la vida y a las necesidades del trabajo, reinventando formas elementales que siempre eran nuevas y sin embargo, nunca condescend\u00edan al capricho, que resaltaban en el paisaje y al mismo tiempo se fund\u00edan en \u00e9l, sin ostentaci\u00f3n y sin repetici\u00f3n mec\u00e1nica, transmiti\u00e9ndose a lo largo del pa\u00eds y de una generaci\u00f3n a otra como romances antiguos que no precisan ser trascritos porque sobreviven a la corriente de la memoria popular, en la disciplina sin vanagloria de los mejores artesanos. Al fondo de la sala, a pesar de la penumbra, adivinaba o casi distingu\u00eda la sonrisa aprobadora del profesor Rossman, inclinado hacia delante para no perder ninguna de aquellas palabras espa\u00f1olas: la intuici\u00f3n de las formas, la honradez de los materiales y de los procedimientos; patios empedrados con guijarros de r\u00edo trazando un ritmo visual giratorio; tejas que se ajustaban entre s\u00ed con la precisi\u00f3n org\u00e1nica de las escamas de pescado.(Otra vez hab\u00eda dicho esa palabra: de ahora en adelante deber\u00eda evitarla). Seg\u00fan hablaba en el entusiasmo disipaba la vanidad y sus gestos perd\u00edan la rigidez del principio, que quiz\u00e1s\u00a0 s\u00f3lo Adela hab\u00eda advertido, igual que advert\u00eda c\u00f3mo su voz se iba volviendo m\u00e1s natural. Mostraba un patio empedrado con columnas y con un aljibe en el centro que pod\u00eda haber estado en Creta o en Roma pero que pertenec\u00eda a una casa de vecinos de C\u00f3rdoba: su forma tan ajustada a su funci\u00f3n que hab\u00eda perdurado con s\u00f3lo variaciones menores a lo largo de varios milenios; la luz y la sombra se modelaban igual que la materia; la luz, la sombra, el sonido; el chorro de agua de un aljibe refrescando un patio; la opacidad de los muros hacia el exterior: la luz diurna que entra desde arriba y se difunde por habitaciones y zaguanes. \u00bfQui\u00e9n tendr\u00eda la petulancia de afirmar que la arquitectura funcional- hab\u00eda estado a punto de\u00a0 decir: org\u00e1nica- era una invenci\u00f3n del siglo XX?. Pero era una estafa imitar, parodi\u00e1ndolas, las formas exteriores: hab\u00eda que aprender de los procesos, no de los resultados; la sintaxis de un idioma y no palabras sueltas; el hierro, el acero, las anchas l\u00e1minas de cristal, el\u00a0 hormig\u00f3n armado, tendr\u00edan que usarse con la misma conciencia de sus cualidades materiales con que el arquitecto popular usaba las ca\u00f1as o la arcilla o los cantos de finos agudos con los que levantaba una tapia divisoria, aprovechando instintivamente la forma de cada piedra para ajustarla a las otras, sin empe\u00f1arse en someterla a un molde exterior. Mostraba la foto de una choza de pastores hecha de paja y de juncos entretejidos; la del interior de un refugio en el monte en el que con cantos sin argamasa se hab\u00eda armado una b\u00f3veda que ten\u00eda la \u00e1spera solidez de un \u00e1bside rom\u00e1nico. El azar en la forma de cada laja se convert\u00eda en necesidad al ajustarse como una afinidad magn\u00e9tica a la forma de otra. Y en el fondo de todo actuaba el instinto popular de aprovechar lo escaso, el talento de convertir en ventajas formidables las limitaciones. Hasta ahora en las fotos se hab\u00edan visto s\u00f3lo edificios. Son\u00f3 el clic del proyector y la pantalla entera fue ocupada por una familia campesina posando delante de una de las chozas con aleros de pasa y de juncos admirablemente entretejidos. Caras oscuras miraban con los ojos fijos a la sala, ojos grandes de ni\u00f1os descalzos, barrigudos, vestidos con harapos; una mujer embarazada y flaca, con un ni\u00f1o en brazos; un hombre enjuto a su lado, con una camisa blanca y un pantal\u00f3n atado a la cintura con una cuerda, con abarcas de esparto. En la sala de la Residencia la foto ten\u00eda algo del testimonio de un viaje a un pa\u00eds remoto, sumido en tiempos primitivos. Igual que antes hab\u00eda indicado con el puntero los detalles de la arquitectura ahora Ignacio Abel se\u00f1alaba las caras que \u00e9l mismo hab\u00eda fotografiado s\u00f3lo unos meses atr\u00e1s en un pueblo de fantasmag\u00f3rica pobreza en la Sierra de M\u00e1laga: la arquitectura no consist\u00eda en inventar formas abstractas, la tradici\u00f3n popular espa\u00f1ola no era un cat\u00e1logo de pjntoresquismos para ense\u00f1ar a los extranjeros o para usar decorativamente en el pabell\u00f3n de una feria; la arquitectura de los nuevos tiempos hab\u00eda de ser una herramienta en el gran empa\u00f1o de hacer mejores las vidas de los hombres, de aliviar el sufrimiento , de traer la justicia, o mejor todav\u00eda, o dicho de una manera m\u00e1s precisa, de hacer accesible lo que esa familia de la foto no hab\u00eda visto nunca y ni siquiera sabido que exist\u00eda, el agua corriente, los espacios ventilados y saludables, la escuela, el alimento suficiente y a ser posible sabroso; no un regalo, sino una devoluci\u00f3n; no una limosna sino un gesto de reparaci\u00f3n por el trabajo nunca recompensado, por la destreza de las manos y la finura de las inteligencias que hab\u00edan sabido elegir los juntos mejores y trenzarlos lo mismo para sostener un tejado de paja que para hacer un cesto, la arcilla m\u00e1s adecuada para enjalbegar los muros de una choza. De lo que esa gente ha creado a lo largo de siglos viene casi lo \u00fanico s\u00f3lido y noble en Espa\u00f1a, dijo, lo original e incomparable, la m\u00fasica y los romances y los edificios, conmovido, advirti\u00f3 Adela desde la primera fila compartiendo \u00edntimamente su emoci\u00f3n, aunque no le ve\u00eda bien la cara, pero s\u00ed escuchaba con claridad su voz. Ignacio Abel se esforzaba en contener una efusi\u00f3n que lo tomaba por sorpresa y que no sab\u00eda bien de d\u00f3nde brotaba, ascendiendo desde el est\u00f3mago, como pose\u00eddo de golpe no ya por la rememoraci\u00f3n de su padre y de los alba\u00f1iles y canteros que trabajaban con \u00e9l, los que levantaban edificios y pavimentaban calles y horadaban zanjas y t\u00faneles y luego desaparec\u00edan de la tierra sin dejar rastro: tambi\u00e9n por la conciencia de los que vivieron antes, los campesinos de varias generaciones atr\u00e1s de los que \u00e9l mismo proced\u00eda, los que vivieron y murieron en chozas de barro id\u00e9nticas a la de la foto, tan pobres, tan obstinados, tan sin porvenir como esa gente cuyas caras se difuminaban, cuando la luz de la sala se encendi\u00f3 sin que se apagara todav\u00eda el proyector fotogr\u00e1fico\u2026\u201d<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa Arquitectura Comprometida\u00bb Madrid, Martes, 7 de octubre de 1935, 7 de la tarde, sal\u00f3n de actos de la Residencia de Estudiantes: Ignacio Abel, el arquitecto que dirige las obras de la Ciudad Universitaria de la capital, imparte una conferencia sobre la arquitectura espa\u00f1ola, o m\u00e1s bien, sobre los v\u00ednculos existentes entre la arquitectura popular [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11336],"tags":[7262,835,2894,7260,7261,7258,1261],"class_list":["post-4716","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-01-la-arquitectura-comprometida","tag-antonio-munoz-molina","tag-arquitectura","tag-espanola","tag-ignacio-abel","tag-la-noche-de-los-tiempos","tag-modernidad","tag-tradicion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4716"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4718,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4716\/revisions\/4718"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4716"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4716"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadablogs.com\/gr-arquitectos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4716"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}