Nyom y la segunda fase

Todo futbolista para por tres visibles procesos cuando debuta de cara al público. Primeras impresiones, madurez y consolidación. Esta última, puede ser negativa. Sucede cuando el jugador no progresa o acaba mermando su versión con respecto a las expectativas creadas. La ansiedad, la adaptación, el avance técnico-táctico o el buen estado físico constituyen factores esenciales que alteran la gráfica evolutiva del deportista. Su deseo de mejora y los cuidados fuera del campo (el no abuso de la noche) direccionan la curva hacia abajo o arriba.

Nyom, el lateral del Granada, se encuentra inmerso en la fase dos. Provocó alguna sugerente reacción en pretemporada, según me informan algunos observadores, con un notorio despliegue en el campo, mostrándose muy práctico colgando el candado en su banda y con ciertas complicaciones con el balón en los pies. Mi oportunidad de verle jugar llegó en un amistoso en Armilla. Para muchos aquella noche, fue el mejor del Granada. Para mí, dejó apuntes preocupantes. Descoordinado, obtuso en lo táctico, trata de compensar esas carencias con una potencia indisimulada.

El aciago arranque de Javi García le condujo a la titularidad tras el desastre en Sevilla. Saltó al campo hecho un manojo de nervios. Todos sus defectos solaparon a sus virtudes. Entró tarde en dos acciones defensivas y se fue a la calle antes del descanso. Abandonó las convocatorias. Dejó de hablarse de él entre el graderío porque volvió Javi García y dio la talla, aunque no con un lucimiento extremo, salvo en Écija, donde actuó con firmeza.

Ahora, Tomé deja fuera al capitán en la visita al Atlético Ciudad, por lo que queda certificada la titularidad de Nyom. Es una de esas veces donde el entrenador trata de inventar pero de la que parece muy justificada su estrategia. Sabe de lo peligroso que es Nyom en un campo abusivamente grande como Los Cármenes. Ya en el partido que jugó se ‘mareó’ con tantos metros y rompió una vez el fuera de juego con resultado fatal. Ante el Atlético Ciudad, no será necesario que conserve la línea de zagueros, sino que tape muy bien su costado, debido a las diminutas dimensiones. Tomé busca, no cabe duda, una actuación similar a la de Armilla o la mostrada en verano en el terreno del Motril.

Si le sale bien, recuperará mentalmente a Nyom y podría tener una alternativa seria a Javi García. El entrenador ha tenido un comportamiento exquisito con el capitán. Le saca del ‘once’ sin mediar ninguna acción de esas que deprimen a cualquiera (como el gol en propia puerta en Ceuta). Ahora, observaremos a Nyom con otro poso. Ya no buscamos las señales iniciales. Queremos verle en su esplendor, en la vía de sus verdaderas posibilidades, sin la presión de actuar ante su propia hinchada. Si supera el test, confirmará al menos las bondades que en su momento verían en él Pina y Cordero. Si no, se quedará en lo vulgar. En una cesión de Udinese fallida.

Empieza así su tiempo. Estaremos atentos. No seremos severos. Nadie merece ser condenado por un solo partido, pero hoy tendrá su primera nota.