Buenas, soy Emilio Calatayud. Recientemente, un profe de la ESO anunció que tiraba la toalla porque sus alumnos se pasaban toda la clase hablando e incluso gritando. No era una excepción. El ambiente en muchos institutos suele ser bastante hostil para la enseñanza.
Lo curioso es que esos mismos niños que sabotean las clases con su verborrea, no dicen ni una palabra cuando llegan a casa. Se encierran en su habitación y callan.
En resumen, que los profes se quejan de que los adolescentes no callan en las aulas y los padres de que en casa no hablan. Y no se sabe qué es peor.
Eso sí, dicen que los hijos dan muchas satisfacciones.