Buenas, soy Emilio Calatayud. Un niño de seis o siete años grita a su padre en una calle de Graná «¡¿Quién manda mamá o tú?!» El padre calla. Conclusión: manda el niño. El papá podría haber respondido: «los dos y no grites». O: «el que no mandas eres tú y no grites». Pero prefirió escaquearse. La autoridad se pierde en un segundo y luego puede costar toda la vida recuperarla. Si se recupera. Digo autoridad, no autoritarismo.
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