Buenas, soy Emilio Calatayud. Será por la primavera, o no, pero la gente habla más fuerte por la calle. Y los adolescentes, más todavía, porque están en edad de crecimiento y tienen que quemar energía. Pues esto es lo que he escuchado en una calle de Graná. Una chica de unos quince años le dice a otra: «No me importa lo que diga mi madre, lo que me importa es que mi novio no se raye». Pienso: pues que te de la paga tu novio y te pague el móvil y el wifi, la ropa, la comida…
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