Odiaba, sobre todo, cuando se quedaba dormida en sus brazos. No podía soportarlo. Pero si simulaba un espasmo y la despertaba súbitamente, aún era peor. Entonces se le agriaba su habitual mala leche y el proceso de vestirse y despedirse resultaba especialmente amargo. Sobre todo, la última mirada. Esa última mirada, entre el asco y el desprecio, que no hacía presagiar nada bueno para el inevitable reencuentro del día siguiente.
Siempre era María la primera en salir de la habitación. Con la excusa de los niños, se iba volando y a él le tocaba comprobar que no se dejaban nada. Y, por supuesto, liquidar la cuenta.
Cuando bajaba en el ascensor, su propia mirada, reflejada en el espejo, le pedía explicaciones. ¿A quién se le ocurre? Pija y caprichosa. Una niña mimada y consentida. ¡Una cría! Y casada. Con otro. Y con dos críos. ¡Y un puto perro!
Entonces, justo antes de abrirse las puertas en la recepción, sus ojos, iracundos, se lo recriminaban, de verdad: – y, encima… ¡tu jefa!
Eso sí, como Quintanilla cumpliera su promesa y le promocionase, iba a ponerla en su sitio. Sólo por ese momento iban a haber merecido la pena todos sus desplantes, exigencias, histerias, celos y recriminaciones.
Se iba a enterar entonces, María, de quién era Ramiro. Bien que se iba a enterar. Y a sentirlo. Vaya si lo iba a sentir…
Jesús Lens
Evidentemente, esta sería la tercera parte de un conjunto de microrrelatos. El primero, “Volver”. El segundo, “El reposo de la guerrera”. ¿Qué título le podríamos dar a todo esto? A mí se me ocurre “Vidas erradas”. O, más directamente, “Cuernos quemados”. Jejejeje. Y ¿por cuanto a banda sonora?
¿Seguimos?
Comentarios
6 respuestas a «Paridad»
yo lo veo más bien un relato autónomo, con muchas sugeridas, insinuadas… Es bastane bueno.
¿Título? Dos estrellas.
AG
Esa es la idea, Alberto: cuentos que sean autónomos, aunque nazcan de un contexto común. Como las series de televisíón que, aún con episodios autoconclusivos, llevan adelante historias de más largo recorrido.
Lo has conseguido..(y puedo asegurar que esto no le pasa a mucha gente)…me has dejado sin palabras….
¿Será por eso que, mientras los otros dos cuentos de «Vidas erradas» han tenido comentarios y discusión, éste esté pasando inadvertido?
Me gusta más » Elecciones indebidas»….;-)
Conseguiste que te odiaran, y eso es muy criticable, de repente surge el desconcierto, fruto de la admiración (sana o envidiosa) y hablar de eso cuesta más…. Enhorabuena Lens,los has dejado K.O.
He tenido que releer los dos anteriores, me hacía un pequeño lio, que no es culpa del autor, pero no entendía muy bien que ya hubiese hastío, peor aún, deseos de venganza en una pareja de amantes.
Un poco retorcido, ¿no te parece?