Dicen que llamándose así y con ese aspecto, esta triunfante atleta de Sudáfrica era un hombre. Al menos, eso se sospechó.

Y, una vez abierta la veda de la duda, todo son sospechas.
Por ejemplo, María sospecha que esta nadadora puede tener algo que ocultar y que, de ser descubierto, acreditaría que eso que se publicó en grandes titulares en la prensa, acerca de los redaños que le echó en aquella prueba que le valió no sólo la medalla de oro sino también el récord del mundo, era algo más que un recurso poético y estilístico…
– «¡Qué huevos tiene!», decían los comentaristas.
-«¡Le ha echado un par de pelotas!», decían los aficionados…
Jesús Lens, instalado en la duda permanente.
Comentarios
4 respuestas a «UNA SIMPLE CUESTIÓN DE PELOTAS»
Por favor, qué salvaje… pero mira que resulta ciertamente sospechoso…
¿Dónde está el problema, Jesús? Es evidente que ya hay encima de la mesa, al menos, cuatro tipos de sexo: mujer, varón, mujer-varón y varón-mujer ¡ah! Y el que va a pelo o pluma indistintamente. Sólo hay que organizar sendos “consejos o comités de sabios” con fondos de Bienestar Social para que en un plazo prudencial, entre 18 ó 20 años, nos den una sugerencia no vinculante. Si se hiciera o hiciese, naturalmente, a nivel autonómico sería más enriquecedor: 85 comités compuesto por 12 ó 14 personas, ven mucho más.
Ja, ja, ja… para ver, vivir… eso dicen en mi pueblo.
Y enhorabuena. Por el cargo y por los dos años más de trabajo que te esperan.
jajaja qué asquito de hombre! jaja
Jajajajaja. Había que meter un poquito de humor, que estábamos muy serios.