El 26 de junio de 1943 se declaró un espectacular incendio en el arco monumental levantado en la Plaza del Carmen durante las fiestas del Corpus. La causa fue el estallido de las lámparas eléctricas que adornaban el altar. El fuego comenzó a las 11 y media de la mañana y, en pocos minutos, adquirió proporciones aterradoras que hacían temer que las llamas acabaran con varias manzanas de casas. El pánico cundió entre los comerciantes y vecinos de la hilera de casas continuas al Bernina, que comenzaron a desalojar los artículos y líquidos de fácil combustión y a lanzar agua desde los balcones. La casa del número 18 de la calle Reyes Católicos fue la que sufrió más daños. Los pisos primero, segundo y tercero, estaban ocupados por la agencia de publicidad ‘Alas Azules’,  que perdió todo el mobiliario de sus oficinas.  En el edificio también había una barbería, la de don Luis Felipe, y el segundo piso lo ocupaba la matrona municipal Rosario Negro. Las cortinas del Ayuntamiento se chamuscaron y  también sufrieron daños el café Royal, que estaba en obras, y la confitería Bernina. La rápida actuación de los servicios de emergencia, cuyo número, el 1643, no dejó de sonar, evitó daños mayores y solo cuatro bomberos sufrieron heridas leves.

El arco de la plaza del Carmen, de unos quince metros de altura y construido con maderas viejas procedentes de derribos, se derrumbó en quince minutos. Los daños se valoraron en 150.000 pesetas.

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