Privatizar implica optimizar la gestión para conseguir maximizar los beneficios económicos. ¿Y cómo se consigue? No hace falta pensar mucho. Recorte en material, recorte en personal, recorte en servicios y más recortes. No hay una fórmula mágica. Hay que recortar, no sólo para conseguir que el gasto sea mínimo, sino ahora también, para que haya beneficios.