(Agosto Día 19) Se había comido el niño que llevaba dentro. Se notaba porque olía a desesperación. Nada le saciaba. Dentro de la cabeza le crecían los alacranes, que le comían las sienes. “No se te puede ocultar nada”, le contestó a su apreciado interlocutor. -¿Cómo te las arreglas para leer el pensamiento?, le devolvió la […]