Buenas, soy Emilio Calatayud. Suelo decir con frecuencia -es que me repito mucho, ya lo habréis notado- que, en ocasiones, hay que pedirles a los hijos que no nos cuenten todo, que se guarden algo para ellos, porque ojos que no ven, corazón que no siente. Me refiero, por ejemplo, a los detalles muy detallados…