Buenas, soy Emilio Calatayud. En 2017, condené a un chaval que había robado en una peluquería a aprender el oficio y, como examen final, tenía que pelarme a mí. Aprobó. Como no me corto un pelo (ja, ja, ja), ya he condenado a tres más a que lo hagan ellos. Me lo piden ellos…