Buenas, soy Emilio Calatayud. Ayer fue 28 de diciembre, el Día de los Inocentes. Así que el anuncio de mi inminente jubilación fue una inocentada. A Carlos Morán y a mí nos sigue gustando esta tradición que, como tantas otras, parece que está en vías de extinción. Menos mal que sigue el programa benéfico…