
Remover el agua mansa es señal de cambio. Y el cambio es bueno porque llama la atención, genera interés y lanza nuevas y frescas ideas al mercado. El mercado. Ese mercado al que, se supone, el cine español lleva años dando la espalda, ignorando sus peticiones y ensimismado en unos estereotipos ‘indiscutibles’ para la mayoría. […]