No hay manera de justificar una elección, en este caso musical, salvo apelando a los propios gustos personales. Huelga decir, aunque es necesario volver a repetirlo, que toda elección es una injusticia premeditada, y abierta en cualquier caso a la discusión. Esto último es imprescindible, puesto que sin ello la selección no tiene sentido. Importante […]