Volvían las fiestas y Granada se despertaba temprano, a las seis de la mañana, oyendo los marciales sones de la diana militar, alegre repiqueteo de las campanas de conventos y parroquias y el fulminante estruendo de los arcabuceros y artilleros de la Alhambra y los del Palacio de Bibataubín. La diana militar era uno de los […]