Por desgracia, en esta provincia aún no conocemos ningún caso Olvido Hormigos, -lo cual solo significa que aún no ha trascendido-. Entiendo el interés de algunas personas por grabar las escenas íntimas. Son tan escasas y a veces resultan tan difíciles de demostrar que quizás sea conveniente dejar testimonio gráfico.
Hay otras relaciones, que sin llegar necesariamente a la cama, resultan más tórridas. Y aunque aquí no nos escandalizados por ningún tipo de alianza, hay idilios que aunque no estén censurados llevan parejos una (moción de) censura.
Hay varias latentes en estos momentos en pueblos de la provincia. Pero como nos gustan más las leyendas urbanas que las noticias, voy a contar hoy la que casi con total seguridad no llegará a ninguna parte. Así me lo ha chivado un ‘compinche’ con quien comparto algunas aficiones menos el gusto por cierta cerveza.
Resulta que a un alcalde le pueden estar haciendo la cama desde dentro, y con la metáfora del lecho no digo que el caso guarde relación con el episodio de Olvido Hormigos. Uno de sus concejales no quiere vincular su futuro político al del regidor y ha mantenido algunos contactos con un grupo político diametralmente opuesto. Con el que sin embargo comparte adversario.
Deja una respuesta