Aviso para navegantes en el PSOE

El ‘desahucio’ de Tomás Gómez al frente de los socialistas madrileños y como candidato a la presidencia de aquella comunidad ha sido el gran tsunami político de esta semana. Las causas todavía no están claras, ni tampoco las consecuencias, pero es innegable que Pedro Sánchez ha demostrado su mando en plaza con la decisión de eliminar a uno de sus barones regionales.

Los socialistas viven una dura travesía del desierto tras el ‘zapaterismo’. Sánchez, no lo olvidemos, es ya el segundo secretario general. La irrupción de Podemos por la izquierda y, lo que es peor, que estos se presenten como presunta única alternativa al PP, hace que el PSOE divague en una línea ideológica difusa. Para más inri, el modelo de partido basado en las primarias —o no primarias si no hay rival— parece que no funciona del todo.

Hay quienes interpretan este episodio como un golpe de efecto, para demostrar quién manda en el PSOE y que no hay debilidad alguna. Se habla de aviso para navegantes, pero me temo que si la destinataria del mensaje es Susana Díaz, equivocados están. Quizá no sepan que esta mujer nació junto a un río que es navegable, sabe nadar y guardar la ropa.

Sí están en juego ahora muchos liderazgos, pero no parece que la mejor opción sea el ordeno y mando. Otra cosa es el carisma, pero eso se adquiere sólo cuando se vive en la Moncloa y se firma en el Boletín Oficial del Estado.
El PP también ha dado muestras esta semana de cómo elige a sus candidatos, aunque no creo que se pueda mantener este sistema por mucho tiempo. El todopoderoso Comité Electoral Nacional procedió a la designación de los integrantes de las listas al Parlamento de Andalucía y a los que encabezan las municipales. Repiten todos los alcaldes.

Ya se sabe que en tiempos delicados no conviene hacer muchas mudanzas.

Sin duda, el cotarro político está interesante ante unas elecciones andaluzas a poco más de un mes vista.

Hemos conocido la Encuesta General de Opinión Pública, el CIS andaluz, según la cual el PSOE aventaja al PP en 6 puntos y resiste el efecto Podemos, aunque éste se sitúa como tercera fuerza.

El bipartidismo se rompe y muy posiblemente entremos en una etapa en la que se gobierne en minoría y se abran paso pactos que ahora nos pueden parecer insospechados. En política se encuentran a veces extraños compañeros de viaje en la misma cama. ¿No les parece?

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