Monthly Archive for febrero, 2012

¿Qué político estaba a dieta?

El PSOE ha denunciado la factura del alcalde José Torres Hurtado y tres más en un restaurante de Madrid el día que se inauguró la exposición de Sorolla. Y, realmente, la comida es un escándalo.

Porque si escandaloso es pedir media ración de judías verdes para almorzar, más grave me parece si encima no eres tú quien tiene que pagar la cuenta.

De un análisis fiscal y tributario del recibo, he llegado a la conclusión de que uno de los comensales se encontraba a dieta.

De lo contrario, no me explico que mientras unos le pegan a los callos madrileños (12,59 euros) y a las lentejas (7,96), otro se dedique al espárrago verde frito (9,54) y al agua de vichy (2,31).

Vistos los componentes de la mesa, creo que podría tratarse de Juan García Montero, que ahora que el presupuesto de Cultura se ha visto menguado ha decidido reducirse a sí mismo.

Para concluir se tomaron dos ginebras de importación. No es que sean unos sibaritas, fue por no darle dinero a los malagueños.

En total, 147,98 euros.

Creo que a ninguno de los políticos que me han invitado a comer le he salido por menos de 37 euros el cubierto.

Yo es que no soy de pedir judías.

Pero aquí nos gusta participar del mismo circo que después criticamos.

El PSOE sabe que la factura del alcalde no es ningún despropósito. Pero ha conseguido que Curro Ledesma no se marque más el pegote en los plenos aireando el ridículo tique de la bolsa de Doritos.

En definitiva, ningún servidor público está exento de que le saquen la factura de un café en una servilleta.

Dos encuestas y un destino

Las encuestas menos creíbles son las que encarga uno mismo.

Para cualquier político los mayores peligros son sus compañeros y sus sondeos. Y Arenas, después de pillarse los dedos en los noventas con su propia pinza lo sabe.

Hoy se han conocido dos encuestas realizadas sobre las futuras elecciones andaluzas. Una aparentemente independiente otorga 7,5 puntos de diferencia al PP, lo que le colacaría suficientemente cerca y demasiado lejos de la mayoría absoluta.

Los populares han presentado otro estudio, realizado más o menos durante los mismos días. Pero en este caso la ventaja es de nueve puntos y medio. Lo justo para gobernar en solitario.

En Granada el resultado sería de siete parlamentarios para el PP, cinco para el PSOE y uno para IU. Los populares ganan seis puntos con respecto a 2008, mientras que los socialistas pierden once.

Esto significa que el techo del PP está más cerca que el suelo del PSOE. Y que el electorado socialista no se ha cambiado de acera en bloque.

Los cinco cinco puntos que faltan se los lleva UpyD, que según las encuestas podría convertirse en llave de gobierno.

El caso es que las sensaciones entre los socialistas no son ya tan catastróficas como hace tan solo unas semanas, cuando pensaban que mañana sería el último día de Andalucía que presidirían en mucho tiempo.

Por cierto, que en la celebración de las banderas de Granada, el pasado viernes, cuentan que uno de los invitados se levantó cuando Juan Pinilla cantó una letra ‘rebelde’.

Se le removieron todos los huesitos.

Una estación para la ministra

El sábado pasado el alcalde de Granada se encontró en Sevilla con la ministra de Fomento, Ana Pastor, y acordaron que esta semana hablarían sobre la estación. Yo me encontré con Torres Hurtado y me comentó que el lunes me contaría. Y yo les aseguré a mis sufridos -y contados- lectores que les mantendría informados.

Creo que sucedió así, aunque mi estado a lo largo del congreso del PP no era muy fiable.

Pero como no tengo ningún dato nuevo y no me gusta romper mis compromisos, me tendré que inventar la información, que cuando suelo hacerlo viene a ser también cuando más me acerco a la realidad.

Desde el Ayuntamiento le están preparando un traje a medida al Ministerio de Fomento para que mande a mejor vida un proyecto de integración del ferrocarril que cuesta 700 millones de euros.

Y es hasta razonable que se busque una alternativa real y realista, porque en estos momentos no hay disponible tanto dinero ni se le espera.

Menos coherente resulta que el mismo alcalde timorato que le guarda el bolsillo al Gobierno, reclame a la Junta que se gaste 30 millones en un túnel del Zaidín que ni siquiera reúne consenso.

El argumento del ahorro y la crisis debe ser tan válido en una punta de la ciudad como en la otra.

Y en esa estrategia cicatera para prepararle una estación a la ministra, el Ayuntamiento y un grupo de empresarios se buscaron y se encontraron, y se puso sobre la mesa la propuesta de la azucarera de San Isidro.

Tampoco sería descartable que el gobierno local planteara otra opción en la Vega, donde ya manejó la Huerta del Rasillo.

Antes de meternos en la próxima campaña, los partidos tendrían que decir si cuando ganen harán lo mismo que reclaman cuando pierden.

O si cuando pierdan exigirán todo aquello que no hacen cuando ganan.

Y así todo el mundo sabría que tiene que votar una cosa si quiere conseguir la contraria.

 

Manifestación “obligatoria” contra Sebastián Pérez

Cada vez que se acercan unas elecciones este país se vuelve protestón y pancartero. Queremos arreglar el mundo en cuatro días y después lo dejamos en manos de cualquiera para que lo estropee durante cuatro años.

Está bien que los jóvenes cambien los bares por las barricadas. Lo que ha provocado que los políticos salgan de los bares.

La instrumentalización partidista desvirtúa todas protestas.

Los políticos empezarán a ser creíbles cuando en lugar de colocarse delante de cualquier manifestación consigan que los manifestantes se pongan detrás de ellos.

Pero en campaña cualquier movimiento está orquestado.

En octubre de 2005 Javier Arenas se concentró junto a los alcaldes granadinos delante de la Diputación que entonces presidía Antonio Martínez Caler.

Los socialistas van a devolver a Sebastián Pérez la afrenta.

Será mañana jueves a las nueve y media de la mañana.

El secretario de Organización del PSOE de Granada ha enviado una circular interna a todos sus alcaldes. Y aunque yo no sea alcalde la he recibido:

“Te convoco en la puerta de la Diputación a la rueda de prensa y al acto protesta que realizaremos por el injusto reparto del plan de remanentes y de subvenciones de presidencia”.

José Entrena hace además una curiosa recomendación: “Asistencia obligatoria, pudiendo ir acompañados/as de tus tenientes de alcalde. Recibe un cordial saludo socialista”.

Por lo que se ve, será algo espontáneo e improvisado.

Habrá que pasar lista para comprobar si alguno falta. Porque probablemente lo metan en la próxima lista.

Lista negra, me refiero.

La noche del PP acabó con el alba

A diferencia del congreso del PSOE, en el del PP se trabaja menos y se bebe más. Evidentemente, hablo por mí.

Y antes de que María Francés se lo cuente a los pocos que aún no lo sepan, hago público que ayer me acosté a las cinco de la mañana. Pero fue en una búsqueda infatigable de la noticia.

Dicen los populares que manejan 14 encuestas que le dan la mayoría absoluta del 25 de marzo. Lo que no se sabe es si en las catorce le han preguntado a los mismos.

Lo que sí es cierto es que, con tanto buen rollo, resulta complicado sacar un chisme. Además, soy de esos periodistas a los que si les ponen un catering en la sala de prensa se vuelven pelotas. Y en este congreso no seré yo el que presente una enmienda al bocadillo de jamón.   

Nos movemos en una balsa de aceite.

Hasta a Antonio Granados, al que le suelto el capote para me cuente algo sobre Pina y el robo de la caja fuerte, me esquiva con diplomacia: “Desde hace tres meses, la noticia del Ayuntamiento y el Granada CF es que no hay noticia”.  

Pablo García me cuenta que está promoviendo desde el Congreso una conmemoración histórica/militar en la provincia que, si sale, va a ser muy sonada.

(Para llegar a esto ya había tenido que sacrificarme con un par de güisquis).

Cuando uno empieza la noche con la frase ‘yo me voy a ir pronto’ está muerto. Sin darte cuenta pasas de asegurar que la copa que tienes en la mano será la última, a promover un sitio para tomar la penúltima. Y yo soy de los que cambian fácilmente de opinión.

Así que acabé la noche con parte de la delegación granadina y Cayetano de Alba, al que le aseguré que no soy de esos periodistas crápulas que van por ahí ir contando que se han encontrado a los famosos de juerga.

Yo soy un tipo serio, hombre.

El siguiente de la lista

PP y PSOE acaban de elegir sus listas al Parlamento andaluz. La dirección popular ha escogido a los que ha querido y la cúpula socialista ha preguntado a todas las agrupaciones para terminar colocando a los que tenía previsto; que, al fin y al cabo, viene a ser lo mismo.

El PP ha recuperado para la política activa a Juan Ramón Ferreira, que ya estuvo a punto de marcharse al Congreso y que en los últimos días había sonado para dirigir el Puerto de Motril.

La única sorpresa -también para algunos dentro del partido- ha sido la incorporación de Luis González. Para aquellos mal pensados -como yo- no tiene nada que ver que tras la modificación de la Ley de Cajas su sueldo se vea recortado casi a la tercera parte. Supongo.

Por su parte, los socialistas granadinos han sacado una lista previsible de la que se ha desmarcado el 25% del comité. Si no convence del todo de puertas hacia dentro, difícilmente entusiasmará de puertas hacia fuera.

Y aún así, el PSOE de Granada es de los más estables en Andalucía. Es normal que la dirección salve a los consejeros, que han podido pagar en las agrupaciones la vendetta o el olvido.

La candidatura socialista es más solvente con Clara Aguilera y Paco Álvarez de la Chica.

Pero, según lo visto, sin Chema Rueda la lista es más militante y menos de la militancia.

Todo dependerá de los resultados del 25M.

Una derrota socialista abriría una revisión de punta a punta y abriría paso al siguiente de la lista.

Y el tapado está fuera.

Para ser precisos, la tapada.

Teléfonos cortados

No ha salido el PSOE del congreso cuando ya se ha metido en otra lucha interna que tendrá que resolver esta misma semana, la de las listas al Parlamento andaluz.

De esas elecciones dependerá todo.

Los analistas políticos -que somos los periodistas que no tenemos talento para escribir de otras cosas- andamos haciendo cábalas sobre la fragilidad del partido en Andalucía, poniendo fecha al día en que el PSOE se romperá en ocho trozos y volverá Zarrías para recomponer el jarrón del que se descolgó la rosa y el puño.

Pero todas especulaciones serán cuchufletas si Griñán gana las elecciones.

La lista por Granada la volverá a abrir Teresa Jiménez. No hay más de dos o tres puestos vacantes.

Chema Rueda ha mostrado su aspiración de formar parte de la candidaturay si consigue el jueves el respaldo de la asamblea de la capital no habrá argumentos para dejarlo fuera.

Algunos pueblos están proponiendo a la delegada del Gobierno, María José Sánchez, rubalcabista activa en el último congreso. Al contrario que Martínez Caler, que también suena para la lista.

Suenan otros nombres, como los de Carmen García Raya o María del Mar Villafranca.

Muchos tendrán los teléfonos abiertos estos días.

A los que no llamarán será a los concejales de un pueblo granadino.

Primero porque son del PP.

Y segundo porque según me cuentan les han cortado los teléfonos al Ayuntamiento porque no paga.

Los últimos 13 votos

Nada más llegar al hotel donde se celebra el congreso del PSOE, un chico con pinta de que se la trae al pairo este rollo me entrega por lo bajini una invitación para acudir a Villa Secret, que por lo que intuyo no se trata de una biblioteca nocturna.

Si me dan a elegir entre Chacón y Rubalcaba, me quedo con la chica que aparece en la tarjeta.

Pero los socialistas granadinos solo pueden escoger -supongo- entre los dos primeros.

En torno a las once y media están previstas las intervenciones de ambos candidatos y antes de las tres se sabrá el resultado. En ese momento solo habrá una ganador, aunque hasta ahora ganan los dos. Todo depende de a quién le preguntes.

Los delegados granadinos han avalado de forma mayoritaria la candidatura de Chacón, aunque eso no implica necesariamente que esa vaya a ser su posición final. Entre los que han firmado por la política catalana están Teresa Jiménez, Pepe Entrena, Elvira Ramón, Paco Álvarez de la Chica, Antonio Martínez Caler, Juan Manuel Fernández o el alcalde de Maracena, Noel López.

El principal valedor de Rubalcaba es Pepe Martínez Olmos. El aspirante a secretario general abandonó ayer el plenario acompañado del diputado accitano. La candidatura de Rubalcaba la han avalado siete granadinos, entre ellos los tres delegados elegidos por la asamblea del PSOE de la capital, José María Rueda, Paco Cuenca y María del Mar García Morales.

A tenor de estos posicionamientos, Chacón cuenta con ventaja. Pero el equipo de Rubalcaba apura hasta el final todas las posibilidades, en una batalla que se libra uno a uno y cuerpo a cuerpo.

A las 2.35 de la madrugada recibí este mensaje: «Último recuento, ganamos por 13 votos en condiciones pésimas. Y 31 en condiciones óptimas. Alfredo sigue confiado».

Y me pilló en el hotel. No estaba en Villa Secret.

El implementador de los 50.900 euros

Andábamos en esta provincia desimplementados, y eso es más peligroso que tener las transaminasas altas.

Así que el PP ha contratado en Diputación un asesor para la Implementación de Programas Culturales por el módico precio de 50.900 euros. Lo siguiente será fichar otro asesor para que nos aclare qué significa.

Dice el PSOE que, además, el elegido no cumple con los requisitos, lo cual significa asumir de entrada que existen requisitos para ser un buen implementador, que no es poco.

A los políticos les sucede a menudo como a los periodistas, que nos pasamos media vida creyendo que somos libres pero nos llevamos la otra media haciendo lo que nos mandan.

Sebastián Pérez recortó nada más llegar los sueldos y 15 cargos de confianza. Pero, en su partido, algunos le espezaron a recriminar que, después de treinta años en la sombra, ahora que tocan el poder no disfruten de los excesos que el propio poder ha engendrado.

Por eso, el presidente de Diputación ha tenido que sumar por lo pronto otros tres asesores y no se puede descartar -más bien lo contrario- que en algún momento le ‘obliguen’ a retocar los salarios.

Sebastián no ha hecho más que seguir las reglas de juego que otros pusieron. Aunque eso haya supuesto saltarse las suyas.