¿Debate sobre el estado de la nación?

 Durante buena parte de la jornada los dirigentes de las dos principales fuerzas políticas del país, la del PP que gobierna y la del PSOE al frente de la oposición, han hablado en el Congreso de los Diputados en lo que se considera como el debate sobre el estado de la nación, que de entrada viene a ser una contradicción porque se anuncia un ‘debate sobre el estado de la nación’ en el que se ignoran los problemas reales de los ciudadanos de la nación. El presidente Rajoy dedicó 48 minutos a hablar de economía para proclamar, como si se tratase de un Moisés de nuestro tiempo, que su vara guía bien a su pueblo en dirección a la tierra prometida, en la que se supone que florece el empleo y el bienestar.
Me pareció que hubo un exceso de triunfalismo y autocomplacencia sobre lo bien que van las cosas en un país en el que los trabajadores pueden ser ya despedidos con dos hojas de parra para que se tapen por delante y por detrás, en el que se destruye empleo hasta cifras indecentes, la mitad de los jóvenes busca trabajo y se consiente el dinero negro, el estraperlo, la picaresca y la corrupción. En un país en el que se amontonan los miles de expedientes de ancianos y discapacitados que esperan la atención a la dependencia que les llegará a muchos cuando hayan muerto, en el que se suprimen médicos y profesores para contener el déficit público, se castiga la cultura con un 21% de IVA, se reducen becas y se sacrifican Erasmus, las matrículas universitarias se han puesto imposibles para las familias sin recursos y el recibo de la luz ha subido un 80% en una década. En un país en el que las mujeres no pueden decidir por si mismas si abortan aunque haya malformación en el feto, se les dispara pelotas de goma en el agua a los inmigrantes, se hace caja quitando pagas extras y rebajando el sueldo a los funcionarios, se cobran tasas judiciales de forma que se deja indefenso al ciudadano frente a instituciones y empresas y se siguen desahuciando a familias de sus casas porque no pueden pagar hipotecas a bancos que hemos reflotado entre todos.
Si se ha hablado de esto en el Congreso de los Diputados entonces sí ha habido debate sobre el estado de la nación. Si no es que se habrá hecho lo de siempre: discursos de fantasías y reproches, luchas de egos con datos y más datos que nadie entiende y mensajes que anuncian entre líneas que hay elecciones a la vuelta de la esquina. ¿Quién es más creíble,  Rajoy o Rubalcaba? ¿No han hecho o han dejado de hacer ambos las mismas cosas? ¿No son ambos culpables por acción u omisión?
Esta noche, mientras sus señorías se preparan para una nueva sesión en la Cámara, cenarán en buenos restaurantes y dormirán en confortables hoteles, habrá gente que seguirá tapándose con cartones junto a cajeros automáticos de cualquier ciudad, familias desesperadas sin ayuda para atender a sus ancianos o discapacitados, padres de familia que se quedarán mañana en el paro y perderán su casa, estudiantes que no saben si podrán acabar sus carreras, pequeñas y medianas empresas que cerrarán y mujeres por las que decidirá un ministro cómo será el resto de sus vidas. Para que esto no ocurra es para lo que uno se hace político ¿no?

   PD: Me llaman por teléfono para una encuesta y me preguntan quién ha ganado el debate. Les digo que no lo sé pero que me temo que siempre saldrán perdiendo los ciudadanos.  

 

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