
Es que no se me ocurre ninguna buena razón para que no vean YA ‘Kung Fury‘, esa maravilla nacida del Internet, del Crowfunding y de una orgía ochentera inenarrable. ¿Viajes en el tiempo? ¿Máquinas recreativas asesinas? ¿Dibujos animados? ¿Dinosaurios contra robots? Es un no parar… Qué gozada.