Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. Calor. -Quiero un vino blanco. Un Albariño. Estoy harta de Ruedas (displicente) -No hay Albariño ¿Un Verdejo? Se toma tres del tirón, sin contemplaciones. Uno detrás de otro, intensa. Ni se molesta en mirar al camarero. Se los va ordenando de […]