Estudié Periodismo -pese al asombro de algunos de mis lectores- en aquella deteriorada facultad de la calle Gonzalo de Bilbao de Sevilla, donde en invierno hacía más frío que en la calle y, en verano, aliviaba más un abanico que el aire acondicionado. Lo mejor de aquel edificio era un patio lo suficientemente amplio como […]