Me lo encontré de golpe, al entrar en el ascensor. Ya sabes, esas veces en que estás distraído, mirando el móvil u hojeando la prensa mientras esperas y, cuando por fin llega, se abre la puerta y entras como un autómata, dando por supuesto que está vacío. Esa mañana, sin embargo, me di de bruces […]