Era 1995. Un sábado por la mañana. Llovía. Algo raro cuando a mediados de los años noventa la sequía era devastadora. Hasta tal punto que se anuló el Campeonato del Mundo de Esquí de Sierra Nevada que finalmente se celebró en 1996 con un Tomba completamente majestuoso, dios griego y dorado. Aquella mañana de lluvia […]