De repente, vi una negra llorando, apoyada a un árbol. Tendría unos 80 años y la piel resquebrajada por el tiempo, el trabajo duro y la escasa alimentación. Me acerqué para ver lo que la sucedía. Me dijo que lloraba de alegría. Un blanco, al pasar a su lado, camino al monumento a Lincoln, había […]