Buenas, soy Emilio Calatayud. Ayer, cuando conté que me había reencontrado con el primer chico al que condené a aprender a leer y escribir, se me olvidó un detalla importante: aquel muchacho, y aunque había estado en la escuela, era un analfabeto, cierto, pero sí sabía lo que era trabajar a destajo en el campo….