Buenas, soy Emilio Calatayud. A veces es bueno echar la vista atrás. Cuando entré en la justicia de Menores no había prácticamente nada: ni profesionales, ni equipos… Por no haber, no había ni ley del Menor. Muchos de los chavales que nos llegaban eran adictos a la heroína en vena y el índice de fracaso era…