Buenas, soy Emilio Calatayud. ETA asesinó a Enrique Cuesta en 1982. Su ‘pecado’: ser el delegado de Telefónica en Guipúzcoa. Su hija, Cristina Cuesta Gorostidi, ha dedicado y dedica su vida a que no se olvide la memoria de las víctimas del terrorismo. Ya sabemos que quien olvida su pasado está condenado a repetirlo….